
Xiaomi humilla a Ferrari: el SU7 Ultra arrasa en aceleración al SF90 XX
No debe ser fácil tener un Ferrari SF90 XX de más de 700.000 euros y que te arrase en aceleración una berlina familiar china de 60.000 euros. El Xiaomi SU7 Ultra demuestra de una forma gráfica como la extinción de los grandes superdeportivos de combustión es cuestión de muy poco tiempo y solo se quedarán como un recuerdo de una era más lenta, cara y ruidosa.

El canal británico Carwow ha vuelto a enfrentar dos mundos que, hasta hace no mucho, parecían imposibles de comparar cara a cara: un superdeportivo gasolina (híbrido enchufable de mentira) frente a una berlina eléctrica llegada desde China. En esta ocasión, el protagonista ha sido el Xiaomi SU7 Ultra, que se ha medido en una prueba de aceleración contra el Ferrari SF90 XX. El resultado es una humillación total para Ferrari.
El Xiaomi SU7 Ultra es una auténtica bestia sobre el papel. Cuenta con tres motores eléctricos, uno en el eje delantero y dos en el trasero, lo que le permite disfrutar de tracción total. En conjunto, desarrolla nada menos que 1.548 CV y 1.770 Nm de par, cifras que lo sitúan por encima incluso de algunos hiperdeportivos de referencia. Eso sí, también paga el peaje del peso, ya que marca en la báscula 2.360 kilos. Su otro gran argumento es el precio, muy contenido en su mercado de origen: unos 56.000 euros al cambio, aunque ya sabemos que los precios en China no son los que tenemos en Europa.
Por su parte, el Ferrari SF90 XX juega en otra liga en cuanto a posicionamiento y coste. Arranca en torno a los 700.000 euros y combina un motor V8 biturbo de 4 litros con tres motores eléctricos. En total, entrega 1.030 CV y cuenta también con tracción total. A pesar de toda esta tecnología, su peso se queda en 1.660 kilos, lo que supone nada menos que 700 kilos por debajo de la berlina china.
Una paliza inesperada en aceleración

La primera prueba fue el clásico cuarto de milla con salida desde parado. Tras algunos problemas iniciales para activar el modo lanzamiento en el Xiaomi —con menús en chino y un sistema que obliga a esperar antes de poder exprimir todo el potencial—, ambos coches se alinearon listos para salir.
En cuanto se dio la señal, el resultado fue contundente. El Xiaomi SU7 Ultra salió disparado sin titubeos, dejando atrás al Ferrari de forma clara y contundente. El modelo chino completó el cuarto de milla en 9,3 segundos, mientras que el Ferrari se quedó en 10,2 segundos. Una diferencia notable en este tipo de pruebas, donde cada décima cuenta.
Lejos de quedarse ahí, decidieron repetir la prueba en media milla para dar una segunda oportunidad al Ferrari. Pero el resultado fue prácticamente calcado. El Xiaomi volvió a imponerse con autoridad, marcando un tiempo de 14,5 segundos frente a los 15,7 segundos del italiano.
Las sensaciones al volante del Xiaomi eran de auténtica locura. La aceleración era tan brutal que incluso el propio conductor reconocía no encontrar palabras para describirla. Eso sí, no todo era perfecto: en frenadas fuertes el coche se mostraba algo nervioso, probablemente debido al peso y a las condiciones del asfalto.
Claves de la victoria del Xiaomi

Tras ver los resultados, surge la pregunta lógica: ¿cómo puede un coche eléctrico relativamente asequible superar a un Ferrari de este nivel? La respuesta está en varios factores, pero hay uno clave: la gestión de la tracción.
El día anterior a la prueba había habido una tormenta, dejando arena sobre el asfalto. Esto perjudicó especialmente al Ferrari, que, pese a ser tracción total, sigue enviando gran parte de la potencia al eje trasero en aceleración. Esto dificultó que pudiera aprovechar todo su potencial desde parado.
En cambio, el Xiaomi SU7 Ultra supo sacar partido de su arquitectura eléctrica. La entrega de potencia es mucho más precisa y controlable, permitiendo repartir el par entre ambos ejes de forma instantánea. Esto se traduce en una capacidad superior para gestionar la tracción, incluso en condiciones complicadas.
Además, la inmediatez de respuesta de los motores eléctricos juega un papel decisivo en este tipo de pruebas. No hay retrasos, no hay cambios de marcha, simplemente empuje constante y brutal desde el primer instante. No vamos a hablar de la diferencia de costes operativos entre ambos modelos, ya que es tan grande que da algo de vergüenza ajena.

Como curiosidad, el tiempo en media milla del Xiaomi fue incluso mejor que los tiempos de cuarto de milla que el propio canal ha registrado con modelos como el Toyota GR86, el Mazda MX-5 o el Nissan R33 GT-R, lo que da una idea del nivel que ha alcanzado esta berlina.
Pero tan o más importante como acelerar rápido, es frenar rápido. En la prueba de frenada desde 160 km/h, ambos coches ofrecieron resultados más igualados, aunque el Ferrari mostró cierta limitación en intentos repetidos, mientras que el Xiaomi parecía más consistente en ese apartado.
En definitiva, esta comparativa deja claro que los coches eléctricos han alcanzado un nivel de rendimiento que ya no solo compite, sino que supera en ciertos escenarios a superdeportivos tradicionales. Y lo más llamativo es que lo hace con una diferencia de precio abismal.
Y no hablamos solo en línea recta, ya que Xiaomi ha logrado el récord en Nürburgring, con el Ultra de calle logrando completar el infierno verde en 7:04:957. Algo que le coloca en lo más alto de su categoría.
Una Xiaomi que este año llegará a Europa con su gama de coches eléctricos, donde sin duda dará mucho que hablar con propuestas tan radicales como este SU7 Ultra, pero también su variante SUV, el YU7.


