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Desmontando virales: no, este punto de recarga de Repsol no se alimenta de un generador diésel

De vez en cuando toca desmentir informaciones que no solamente son erróneas, es que no tienen ninguna veracidad. Es lo que pasa cuando alguien que no sabe de algo se pone a difundir su opinión y nadie contrasta. Ha vuelto a suceder en un vídeo viral sobre una gasolinera de Repsol con un punto de recarga para coches eléctricos. Seguramente has visto el vídeo, y si no, acompáñanos.

El vídeo, difundido por redes sociales, pretende denunciar que hay un grupo electrógeno conectado con el punto de recarga, por lo cual los usuarios de vehículos eléctricos estarían contaminando y la electromovilidad es una estafa. El autor cree ver que el contenedor verde está conectado al punto de recarga. Es rotundamente falso.

Para empezar, lo que muestra el vídeo no es un grupo electrógeno, empezando por la obviedad de que no tiene suficientes rejillas de ventilación. Se trata de un contenedor de limpieza ATEX de la empresa Envirotecnics, a la cual hemos consultado, destinado a la limpieza de hidrocarburos. No tiene relación con el punto de recarga de la gasolinera, sino con su actividad tradicional. ATEX es acrónimo de «atmósfera explosiva».

Los escépticos pueden consultar la página web de Envirotecnics en el apartado Bombeo y tratamiento ATEX compacto. Coincide el color de los contenedores, el logotipo de la empresa y las advertencias de seguridad. Dentro de esos contenedores no hay ningún grupo electrógeno. Estos contenedores separan los hidrocarburos del agua y funcionan con electricidad, de ahí los cables de conexión, son para alimentar a la maquinaria del contenedor, y no al revés.

El resto del vídeo viral no tiene desperdicio, denuncia que «compramos un coche eléctrico porque nos obliga el Estado y lo cargamos con un grupo electrógeno que funciona con gasoil». No, el Estado no nos obliga, de hecho, podemos comprar vehículos de combustión nuevos sin ningún problema y con etiqueta ambiental de la DGT, otra cosa es que lo podamos meter por los centros urbanos de poblaciones más de 50.000 habitantes a partir de 2023. Eso dependerá de cada ayuntamiento, el Estado solo creó una legislación marco, a su vez por imperativo legal desde la Unión Europea.

«Así va España», concluye el vídeo. Comparto la conclusión, así va España si los bulos se difunden con la misma facilidad que los hechos contrastados, sin pasar por el filtro de profesionales de la información, y dejando al libre arbitrio de cada uno imaginar qué hay dentro del contenedor verde, ya sea un grupo electrógeno, un vestuario, o el Doctor Gang acariciando a su gato. El desmentido no circulará igual de bien que el bulo, pero este trabajo hay que hacerlo.

Los puntos de recarga funcionan con la red eléctrica, muchas veces con conexión a placas solares para amortiguar el impacto del consumo. Sin salirnos del ejemplo de Repsol, la misma compañía está aumentando la capacidad de generación de energía renovable, una rama de negocio en expansión, para reducir las emisiones asociadas a las recargas. Total, seguirán siendo emisiones muy inferiores a las asociadas al repostaje de vehículos de combustión interna.

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