Las baterías de sodio se acercan al precio de las de litio y quieren comenzar una revolución del almacenamiento barato

Las baterías de sodio se perfilan como la alternativa más económica y duradera frente a las de litio; su fabricación podría adaptarse a las líneas actuales de producción; su implantación en coches eléctricos y almacenamiento energético crece sin frenos.

Las baterías de sodio se acercan al precio de las de litio y quieren comenzar una revolución del almacenamiento barato

Publicado: 13/03/2026 13:00

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Las baterías de sodio están más cerca de lo que parece de convertirse en una alternativa real a las de litio. Un nuevo estudio de la Universidad LUT de Finlandia, en colaboración con el Instituto de Tecnología de Karlsruhe en Alemania y la Universidad de Alcalá en España, concluye que aunque estas baterías aún no se han generalizado en el mercado, sus costes ya se acercan a los de las baterías de litio.

Según Dominik Keiner, investigador del LUT School of Energy Systems, “las baterías de sodio todavía no se utilizan masivamente en coches eléctricos debido a que su densidad energética sigue siendo limitada. Sin embargo, ya son competitivas en precio frente a las de litio y esta brecha podría cerrarse con la llegada de baterías sólidas de sodio”. Esto apunta a un horizonte en el que los coches eléctricos y los sistemas de almacenamiento energético podrían depender menos de la litio y más de esta emergente alternativa, especialmente cuando se logren producciones a gran escala.

De hecho, ya se están construyendo y poniendo en marcha instalaciones de almacenamiento energético de baterías de sodio a escala industrial, algunas de hasta 100 MWh. Estos proyectos muestran que las baterías de sodio están al borde de su entrada completa en el mercado. Una vez que se consoliden las cadenas de suministro y se aprovechen las economías de escala, no habrá obstáculos significativos para que las baterías de sodio se conviertan en una opción dominante, siempre que se pueda gestionar la actual dependencia de las baterías de litio.

Las baterías de sodio se acercan al precio de las de litio y quieren comenzar una revolución del almacenamiento barato

El estudio combina un modelo de costes detallado de las baterías de sodio, incluyendo las mejoras previstas en materiales, con un modelo global del sistema energético hasta 2050. Los resultados indican que, gracias a las tendencias recientes de reducción de costes y curvas de aprendizaje aceleradas, el coste de las baterías dejará de ser un factor crítico en el sistema energético.

Se estima que el coste de sistemas de almacenamiento a gran escala oscile entre 28,5 y 51,9 euros/kWh para 2050. Esto coloca a las baterías de sodio en posición de superar a las de litio en ciertos aspectos a medio plazo, además de ser menos vulnerables a subidas de precio o problemas de suministro.

Un punto clave es que las baterías de sodio son una tecnología “drop-in”, lo que significa que podrían fabricarse en las mismas líneas de producción que las baterías de litio con modificaciones mínimas. Así, cualquier interrupción en el suministro de litio podría solucionarse cambiando a sodio, reduciendo riesgos para la industria y los consumidores. Además, la caída de costes permitirá aumentar la capacidad de almacenamiento más que la expansión de nuevas instalaciones solares, manteniendo la estructura global de energía prácticamente sin cambios, aunque con mayor margen para procesos de conversión de energía bajo alta demanda.

El estudio también proyecta una demanda de baterías estacionarias sin precedentes, que podría alcanzar entre 67,9 y 106,5 TWh en 2050, superando estimaciones previas. Esto refuerza la idea de que la electroquímica de almacenamiento no será un factor limitante para la transición energética global. En términos de rendimiento, las baterías de sodio ya muestran ventajas como un rango de temperatura de operación más amplio y alta durabilidad en ciclos de carga, aunque la densidad energética sigue siendo el principal desafío.

Hacia 2050, se estima que el coste nivelado de almacenamiento de las baterías de sodio podría situarse entre 11,2 y 13,6 euros/MWh en escenarios de aprendizaje rápido, mientras que las de litio con aprendizaje lento se moverían entre 15,8 y 22,1 euros/MWh. Además, los escenarios de menor coste presentan mayores ratios de energía-potencia, entre 6 y 7 h frente a 4-6 h, manteniendo un elevado número de ciclos completos, superior a 300. Según Keiner, “en términos de coste y rendimiento, las baterías de sodio ya están maduras y pueden superar a las de litio en ciertos aspectos; solo falta que se consoliden cadenas de suministro robustas, algo que depende de tiempo e inversión”.

En resumen, las baterías de sodio ofrecen una alternativa prometedora para coches eléctricos y sistemas de almacenamiento que combina precios competitivos, durabilidad y flexibilidad de producción, dejando la densidad energética como el último reto por superar.

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