
El Dacia Sandero prepara su salto a coche eléctrico: sencillo, barato y sin complicaciones
El Dacia Sandero prepara una nueva generación que llegará con una gran novedad; por primera vez contará con una versión eléctrica; la marca apostará por una solución sencilla y asequible para mantener su filosofía de bajo coste.

El Dacia Sandero apenas acaba de actualizarse con un restyling y, sin embargo, los tiempos nos indica que está en una fase avanzada antes de un cambio generacional mucho más profundo. La marca rumana propiedad del Grupo Renault tiene la vista puesta en 2028, cuando llegará la cuarta generación de su modelo estrella. Y lo hará con un cambio importante: además de renovar su diseño, incorporará por primera vez una versión eléctrica pura. Una jugada clave para reducir emisiones y mantenerse competitiva en Europa.
Dacia Sandero: un superventas que empieza a perder fuelle mientras prepara su revolución eléctrica

Dentro de la gama Dacia, el Sandero siempre ha sido el pilar central. En mercados como el nuestro, en 2025 ha sido el coche más vendido con 38.548 unidades, lo que nos da una medida de la importancia de este modelo para la marca.
El restyling lanzado el pasado otoño —con nuevo paragolpes, parrilla con diseño pixelado y firma lumínica en forma de T invertida ha conseguido reactivar las ventas en nuestro país, donde ha crecido un 26%. Pero en otros mercados clave, como Francia, sus matriculaciones han caído con fuerza al calor del cambio energético que está viviendo el mercado galo.
Por eso Dacia ya está centrada en el relevo generacional. La cuarta generación del Sandero llegará en 2028 y mantendrá su enfoque práctico, pero ampliará notablemente su oferta mecánica. Habrá versiones de gasolina, GLP y una opción híbrida con el motor 1.8 apoyado por un sistema eléctrico de 155 CV. Pero lo realmente importante será la llegada de una variante 100% eléctrica, que marcará un antes y un después en la historia del modelo.
Esta versión eléctrica será uno de los pilares del plan estratégico FutuReady del grupo, donde Dacia tendrá un papel más relevante en la electrificación de bajo coste. Y aquí es donde empiezan las decisiones interesantes.
Plataforma conocida, costes bajo control y una versión sin florituras

Para este nuevo Sandero, Dacia no se va a complicar la vida con arquitecturas caras o de última generación. Mientras otros modelos del grupo como el Renault Mégane E-Tech, el Renault Scénic E-Tech, el Renault Austral o el Renault Rafale utilizarán plataformas más avanzadas, el Sandero seguirá apostando por una base conocida.
En concreto, partirá de la evolución de la actual CMF-B, que ahora pasa a denominarse RGMP-Small. Una arquitectura pensada para coches pequeños, desde el Clio hasta el Dacia Bigster. Esta plataforma, que ya ha demostrado su versatilidad con motores térmicos e híbridos, también se adaptará para acoger versiones eléctricas.
La clave aquí es el coste. Dacia no quiere disparar el precio de su modelo estrella, y reutilizar una base existente es la forma más directa de conseguirlo. Eso sí, esta decisión tiene su contrapartida: integrar la batería será más complicado que en plataformas diseñadas desde cero para coches eléctricos.
En paralelo, el grupo seguirá desarrollando la plataforma RGEV Small, antes conocida como AmpR Small, que sirve de base a modelos como el Renault 5 E-Tech, el Renault 4 E-Tech o el futuro Nissan Micra eléctrico. Esta arquitectura permite montar baterías de 40 y 52 kWh, con potencias de 95, 120 y 150 CV.
Sin embargo, el Sandero jugará en otra liga. Siguiendo la filosofía de modelos como el Renault Twingo eléctrico, todo apunta a que la gama será mucho más sencilla: una sola batería y un único nivel de potencia. Menos opciones, pero también menos complicaciones y, sobre todo, un precio más ajustado.
En definitiva, el futuro Dacia Sandero eléctrico no buscará ser el más avanzado ni el más tecnológico del mercado. Su objetivo será claro: ofrecer lo esencial, mantener costes bajos y convertirse en una de las puertas de entrada más asequibles al coche eléctrico en Europa. Y viendo la trayectoria del modelo, no sería raro que vuelva a dar la sorpresa.


