
"Adiós dinosaurios". Dinamarca roza el 95% de coches eléctricos entre compradores particulares
Dinamarca sigue consolidando su apuesta por el coche eléctrico con cifras que incluso mejoran las logradas en su momento por Noruega, lo que nos indica que el país nórdico está muy cerca de decir adiós al motor de combustión.

Son pequeños mercados, pero con cifras muy significativas que nos anticipan que pasará en otros más grandes en pocos años. Las cifras de febrero lo dejan claro: el 81,6% de todos los coches nuevos matriculados en Dinamarca fueron 100% eléctricos. Un dato que, visto desde fuera, parece casi de otro planeta… pero que allí empieza a convertirse en la nueva normalidad.
Según los datos publicados por la patronal Mobility Denmark, el cambio no solo avanza, sino que lo hace con paso firme. Y si miramos únicamente a los particulares, el resultado es todavía más llamativo: el 94,4% de los coches nuevos comprados por clientes privados fueron eléctricos. Es decir, prácticamente 95 de cada 100 daneses que acudieron al concesionario se llevaron a casa un coche eléctrico.
Detrás de este éxito hay una combinación que ya conocemos bien: consumidores cada vez más convencidos de dar el salto y una política fiscal que, en el caso danés, ha sabido acompañar la transición con incentivos y una planificación clara. Dinamarca lleva años trabajando en la electrificación de su parque móvil, y los números empiezan a reflejar el resultado de esa estrategia.
“2026 ha empezado con fuerza”, señalaba Mads Rørvig, director ejecutivo de Mobility Denmark, destacando que la demanda se mantiene sólida tras un 2025 ya muy positivo. Esa inercia está permitiendo que el coche eléctrico deje definitivamente atrás su etapa como producto minoritario. Ya no es una opción alternativa: es la elección mayoritaria.
En febrero se matricularon 9.736 coches eléctricos en Dinamarca, lo que supone un crecimiento del 26,1% respecto al mismo mes del año anterior. Un aumento que no solo consolida la tendencia, sino que eleva el listón de electrificación a un nuevo nivel.
El Toyota bZ4X lidera el mercado danés

Si hay un modelo que simboliza este momento dulce es el Toyota bZ4X. El SUV eléctrico japonés fue el coche más vendido del país en febrero, con 1.364 unidades matriculadas. Un resultado que confirma que, cuando el producto encaja en precio, tamaño y autonomía, el cliente responde.
Por detrás del Toyota encontramos al Skoda Elroq, que logró 681 matriculaciones, seguido muy de cerca por el Volkswagen ID.4 con 575 unidades. El podio refleja una clara preferencia por los SUV eléctricos compactos y medianos, un segmento que concentra buena parte de la demanda familiar.
En cuarta posición aparece el Skoda Enyaq con 467 unidades, mientras que el Audi Q4 e-tron se queda en 400 matriculaciones. También destaca la presencia del Tesla Model Y, que con 350 unidades sigue manteniéndose entre los más populares pese a la creciente competencia.
La ofensiva china también empieza a hacerse notar. El Xpeng G6 alcanzó las 300 unidades, confirmando que las nuevas marcas están encontrando su hueco en el mercado danés.

Más abajo en la tabla encontramos propuestas de corte más urbano, como el Renault 5 E-Tech, que logró 262 matriculaciones, y el BMW iX1 con 231 unidades. Cierra el ‘top 10’ el Citroën C3 con 223 unidades, incluyendo modelos eléctricos y de combustión.
Lo realmente significativo no es solo qué modelos lideran, sino el contexto general: todos los primeros puestos están ocupados por coches eléctricos. La combustión ha quedado relegada a un papel residual en las matriculaciones particulares, con lo que Dinamarca demuestra que, cuando se combinan políticas estables, oferta suficiente y una red de recarga bien desarrollada, el coche eléctrico deja de ser una apuesta de futuro para convertirse en presente.
La gran pregunta ahora es cuánto tardarán otros países en alcanzar porcentajes similares. Porque si algo dejan claro estas cifras es que, cuando el mercado madura, el cambio puede acelerarse mucho más rápido de lo que algunos imaginaban.


