
Europa concede 200 millones de euros a España para impulsar proyectos de fabricación de baterías
La UE sigue impulsando políticas que permitan la creación de un ecosistema de producción de baterías en la región y reducir la dependencia de los fabricantes asiáticos, especialmente los chinos. España vuelve a jugar un papel fundamental.

Si Europa quiere cerrar la brecha con China en lo que a producción de coches eléctricos y precios se refiere, necesita una industria de fabricación de baterías potente. No va a ser una tarea fácil, ya que los chinos nos llevan muchos, muchos años de ventaja, con una cadena de producción consolidada, un gobierno que ha inundado la industria de ayudas públicas y un control casi absoluto de las materias primas.
Para conseguir este objetivo, se debe dar confianza, acertar con las políticas y conceder ayudas. Y quizás las últimas noticias sobre empresas occidentales, como ACC o Northvolt, no hayan sido especialmente positivas, pero los esfuerzos están ahí. Ahora, la Comisión Europea quiere apostar por uno de los territorios de su región que más está aportando a la cadena del coche eléctrico en el Viejo Continente, y no es otro que España.
Nuestro país apunta a ser uno de los principales “hub” del coche eléctrico… y de las baterías. PowerCo, la empresa del Grupo VW dedicada a esta tarea, sigue adelante para levantar su gigafábrica de celdas de baterías en Sagunto, Valencia. CATL, el mayor fabricante de baterías del mundo (de origen chino), trabaja ya para levantar su propia planta en las instalaciones de Stellantis en Zaragoza.

Pero hace falta más, y Europa quiere dar la oportunidad a la industria española. La última forma ha sido dando luz verde a un plan de 200 millones de euros para que España inunde de ayudas públicas la cadena de producción de baterías para los coches eléctricos. Concretamente, se busca que nuevas inversiones añadan todavía más capacidad de fabricación, incluidas las materias primas secundarias, así como tecnología de baterías, almacenamiento de energía y tecnologías de hidrógeno.
Todo ello para dar continuidad a los objetivos del Pacto por una Industria Limpia en Europa. Este iniciativa, presentada por la propia Comisión hace 13 meses, busca precisamente acelerar la transformación del sector industrial europeo, haciéndola más sostenible y competitiva, en línea también con los objetivos climáticos del Pacto Verde Europeo.
Entre los objetivos de este plan está el de descarbonizar la industria europea, reducir los costes energéticos, promover la economía circular, dar acceso seguro a materias primas, facilitar la implementación regulatoria o movilizar financiación para esta transición.

Precisamente en esta línea van estas nuevas ayudas para el programa español, que se traducirán en subvenciones directas y abiertas a empresas de todo el territorio español, y que podrán solicitarse hasta el próximo 30 de junio de 2026. El programa de ayudas concederá apoyo también a la fabricación de los principales componentes específicos para estas tecnologías claves en la electrificación de la industria, así como para la producción y recuperación de las materias primas críticas necesarias.
Una nueva y buena noticia para el sector industrial español, en un año en el que entrarán en producción los primeros coches eléctricos urbanos del Grupo Volkswagen en Martorell, los primeros de Leapmotor en Figueruelas… Y sin olvidarnos que hay planes más ambiciosos todavía, con gigantes como BYD, MG o Geely apuntando a futuras fábricas en nuestro territorio, o incluso la propia Renault, que podría apostar también por empezar a fabricar coches eléctricos en España en un futuro no muy lejano.



