
Xpeng desafía a Tesla con su sistema VLA 2.0: conducción autónoma sin intervención
Los primeros medios internacionales ponen a prueba el sistema VLA 2.0 de Xpeng en el tráfico de Pekín y el resultado sorprende; la tecnología demuestra un nivel muy alto en situaciones reales; la competencia con Tesla se intensifica en el mayor mercado de coches eléctricos.

El portal Electrek ha tenido la oportunidad de probar el nuevo sistema de conducción autónoma de Xpeng, el VLA 2.0, en pleno tráfico de Pekín. La prueba, de unos 40 minutos, se desarrolló en uno de los entornos urbanos más exigentes del mundo, y dejó un dato especialmente llamativo: no fue necesaria ni una sola intervención humana durante todo el recorrido.
No se trata de un detalle menor. Durante años, Tesla ha sido la referencia en sistemas avanzados de asistencia a la conducción en coches de producción. Sin embargo, lo que ha mostrado Xpeng con esta nueva evolución deja claro que esa ventaja se está reduciendo a gran velocidad. En algunos escenarios, incluso, ya podría haberse igualado.
Qué es el sistema VLA 2.0 de Xpeng
Xpeng comenzó a desplegar su sistema VLA 2.0 (Vision-Language-Action) en marzo de 2026 mediante actualizaciones remotas. Esta tecnología ya está disponible en modelos como el P7, el G7 y el X9 en sus versiones Ultra.
El cambio respecto al anterior sistema NGP es profundo. No estamos ante una simple evolución, sino ante una nueva forma de entender la conducción automatizada. VLA 2.0 elimina la clásica separación entre percepción, planificación y control, y adopta un modelo integral que transforma directamente lo que captan las cámaras en decisiones de conducción. Esto permite reducir los tiempos de respuesta y minimizar errores.
El sistema funciona gracias al chip Turing desarrollado por la propia Xpeng, que alcanza hasta 2.250 TOPS de potencia de cálculo en vehículos de producción. Para su entrenamiento, la marca ha utilizado más de 100 millones de clips de situaciones de conducción extremas. Según la compañía, esto se traduce en una mejora del 23% en eficiencia y una reducción del 99% en frenadas bruscas.
El enfoque recuerda al sistema de red neuronal completa que Tesla emplea en su FSD, pero Xpeng ha avanzado con rapidez. De hecho, Volkswagen ya ha firmado como primer cliente externo para integrar esta tecnología en un SUV eléctrico destinado al mercado chino.
Conduciendo en Pekín: la prueba
Los medios occidentales ya habían probado la generación anterior del sistema en Guangzhou, con buenas sensaciones. Sin embargo, la experiencia en Pekín ha sido muy diferente. Aquí el tráfico es especialmente agresivo: incorporaciones constantes, cambios de carril sin aviso y una dinámica donde ceder el paso no es precisamente lo habitual.
En este contexto, cualquier sistema que dude está condenado a fallar. Pero el VLA 2.0 no lo hizo.
Durante los 40 minutos de prueba, el sistema gestionó con soltura intersecciones complejas, situaciones de tráfico denso y maniobras exigentes. No se mostró excesivamente conservador, pero tampoco actuó de forma arriesgada. Su comportamiento fue muy similar al de un conductor humano experimentado en este tipo de entorno.
Uno de los momentos más destacados se produjo cuando el coche necesitaba incorporarse a un carril con un hueco muy reducido. En la mayoría de sistemas actuales, esto suele traducirse en dudas o en la necesidad de intervención del conductor. En este caso, el coche tomó la decisión y ejecutó la maniobra con firmeza y suavidad, como lo haría un conductor habituado a ese tráfico.
Según Electrek, hubo cierta tensión en ese instante, con la sensación de que quizá sería necesario intervenir, pero finalmente no hizo falta. El sistema resolvió la situación sin problemas.
Este comportamiento deja claro un punto importante: el sistema ha sido entrenado específicamente para este tipo de condiciones. No se siente como una tecnología adaptada, sino como una diseñada desde cero para entornos complejos como el de Pekín.
En términos de sensaciones, desde Electrek comparan la experiencia con la de conducir un Tesla con FSD v14, una referencia que hasta ahora se consideraba difícil de alcanzar.
Tesla ya tiene competencia real

La comparación con Tesla es inevitable, y desde la propia Xpeng no la esquivan. Su CEO, He Xiaopeng, probó el sistema FSD v14.2 en Estados Unidos durante varias horas y lo calificó como cercano al nivel 4.
A partir de ahí, marcó un objetivo claro: igualar ese rendimiento en China antes del 30 de agosto de 2026. Un reto ambicioso, pero que, a la vista de lo experimentado en este test, parece más cercano de lo que podría parecer.
Pero el contexto va más allá de Xpeng. Otros fabricantes también están entrando con fuerza. BYD ofrece su sistema “God’s Eye” en modelos en torno a los 30.000 euros. Huawei está invirtiendo entre 11.000 y 13.000 millones de euros en software de conducción autónoma en los próximos años. Xiaomi, por su parte, también está apostando fuerte en este terreno con su gama SU7.
Todo esto ocurre en el mayor mercado de coches eléctricos del mundo, donde la competencia no deja de crecer.
A esto se suma un elemento clave: el precio. Xpeng incluye el sistema VLA 2.0 sin coste adicional en sus coches. Tesla, en cambio, ha optado por un modelo de suscripción mensual en Europa de 99 euros, o los 7.500 euros de pago único. Un formato que tendría una competencia muy importante si los rivales empiezan a incluirlo de serie, algo que beneficiará a los consumidores.


