
La Fórmula E presenta su nuevo coche: 815 CV, 322 km/h y mejor aceleración que los F1
¿Será este el gran año de la F1 eléctrica? La Fórmula E presenta su nueva generación de monoplazas con más potencia y eficiencia; un salto importante en prestaciones y tecnología; un avance que redefine lo que pueden hacer los coches eléctricos en competición.

La Fórmula E ha levantado el telón de lo que será su próxima generación, y lo cierto es que el salto es importante. No estamos ante una simple evolución, sino ante un coche eléctrico de competición que apunta claramente a marcar distancias respecto a lo visto hasta ahora. Más potencia, más eficiencia y, sobre todo, una mejora notable en prestaciones que deja claro hacia dónde se dirige la categoría.
Uno de los puntos más llamativos está en la construcción del coche. La carrocería utiliza materiales 100% reciclables, algo que refuerza el mensaje de sostenibilidad que la Fórmula E lleva años defendiendo. Pero no se queda ahí, porque este nuevo modelo también introduce avances técnicos que lo colocan en un nivel muy serio dentro del automovilismo.
En términos de prestaciones, la cifra de potencia impresiona: hasta 815 CV en modo ataque, lo que supone un salto considerable respecto a la generación anterior. A esto se suma una velocidad máxima que ronda los 322 km/h, acercándose peligrosamente a otras categorías tradicionales. Todo ello acompañado de un sistema de tracción total permanente, algo que mejora tanto la aceleración como el paso por curva.
Si hablamos de eficiencia, aquí es donde este coche eléctrico saca músculo. El sistema de frenada regenerativa alcanza los 700 kW, una cifra enorme que permite recuperar una cantidad de energía muy significativa. De hecho, el monoplaza es capaz de generar cerca del 50% de la energía necesaria para completar una carrera únicamente mediante la frenada regenerativa. Esto no solo reduce la dependencia de la batería, sino que también optimiza el rendimiento global en pista.
La batería, con una capacidad de 55 kWh, se complementa con un sistema de carga rápida de hasta 600 kW, lo que abre la puerta a estrategias completamente nuevas durante las carreras. A esto se suma una eficiencia de los motores eléctricos superior al 90%, lo que contribuye a exprimir cada kWh disponible al máximo.
En cuanto al rendimiento puro, las cifras hablan por sí solas. Este nuevo monoplaza es aproximadamente 10 segundos más rápido por vuelta que el anterior, un salto enorme en un entorno tan competitivo. Además, acelera de 0 a 100 km/h en unos 1,8 segundos, lo que lo sitúa incluso por delante de los Fórmula 1 en determinadas métricas de aceleración.
En conjunto, esta nueva generación de la Fórmula E no solo mejora en velocidad o potencia, sino que redefine el equilibrio entre rendimiento y eficiencia. Un paso adelante que deja claro que los coches eléctricos no solo pueden competir al máximo nivel, sino también liderar la innovación dentro del mundo del motor.


