
El segundo mayor accionista de Volkswagen propone utilizar sus fábricas alemanas para producir coches chinos
El ministro-presidente de Baja Sajonia, estado que se erige como el segundo mayor accionista de Volkswagen con una participación del 20%, ha dejado caer la posibilidad de que las plantas de la compañía se aprovechen para fabricar automóviles chinos.

El ministro-presidente de Baja Sajonia, Olaf Lies, ha defendido durante una reciente entrevista la posibilidad de fabricar coches chinos en las plantas alemanas de Volkswagen con el objetivo de asegurar los puestos de trabajo. Plantas como la de Dresde o la de Osnabrück dejarán de fabricar automóviles (la primera ya lo ha hecho), y otras como Zwickau se enfrentan a un futuro incierto.
"Debemos encontrar una solución para los empleados sobre cómo lograr [mantener la carga de trabajo]", señala el político del SPD. En su opinión, los acuerdos de colaboración que ha establecido Volkswagen con socios chinos como SAIC o XPeng podrían explotarse también en Europa; no en vano, ambos fabricantes tienen el viejo continente en su punto de mira (recordemos que SAIC, matriz de MG, está buscando emplazamiento para su primera factoría en suelo europeo).
El estado de Baja Sajonia es el segundo mayor accionista de Volkswagen tras el holding de las familias Porsche y Piëch. Cuenta con un 20% de los derechos de voto, así como derecho de veto sobre las decisiones importantes, de ahí la enorme importancia de estas declaraciones, que abren la puerta a un radical cambio en el modelo productivo de la compañía en su país natal.
Lies recientemente viajó a China para conocer mejor el negocio de Volkswagen en el país asiático. "Creo que es prudente que participemos en el desarrollo y que cooperemos con China". Este enfoque contrasta con el proteccionismo adoptado por Bruselas, que ha gravado con aranceles punitivos a los coches eléctricos procedentes de China para proteger a la industria local.

Volkswagen reorganiza su tejido productivo
Volkswagen recientemente comenzó a implementar una nueva estructura organizativa para sus fábricas, que a partir de ahora se organizarán en clústeres multimarca. Las direcciones regionales asumirán la planificación, la gestión y la logística. Las primeras factorías en adoptar este modelo han sido las de la península ibérica: Palmela (Portugal), Martorell (Barcelona) y Landaben (Navarra), que producirán coches eléctricos pequeños para varias marcas (CUPRA, Skoda, Volkswagen).
Este enfoque transversal, que busca reducir costes y maximizar las sinergias, se extenderá más adelante al resto del mundo. Palmela se encargará de producir los modelos del segmento A (Volkswagen ID. Lupo), Martorell los del segmento B (CUPRA Raval, Volkswagen ID. Polo) y Landaben los del segmento B-SUV (Skoda Epiq, Volkswagen ID. Cross).

El conglomerado ha dejado caer que más adelante podrían asignarse nuevos modelos a estos tres centros; sin ir más lejos, los rumores apuntan a que tanto Audi como Skoda estarían estudiando desarrollar un A1 y un Fabia eléctricos, los cuales se harían en Martorell junto a los Raval e ID. Polo. Un hipotético Fabia cero emisiones podría abrir la puerta también a una nueva generación del SEAT Ibiza.
Fuente | Osnabrücker Zeitung


