
Así es el nuevo Smart #2: autonomía de 300 km y carga ultrarrápida
Smart recupera su idea original con un coche eléctrico ultra urbano completamente reinventado. Llega con un enfoque más premium, mejor tecnología y un planteamiento pensado para la ciudad. Su objetivo es volver a dominar el segmento de los coches más compactos del mercado.

Smart vuelve a lo que mejor sabe hacer: coches pensados para la ciudad. Y lo hace con el nuevo Smart #2, un concept que anticipa el regreso del mítico Fortwo en su cuarta generación, convertido ahora en el coche más pequeño de la gama eléctrica de la marca y con llegada prevista a los concesionarios del Reino Unido el año que viene.
Presentado como adelanto en el Salón del Automóvil de Pekín, este prototipo no es un simple ejercicio de diseño. Es prácticamente una declaración de intenciones: Smart quiere volver a ser referencia absoluta en movilidad urbana, pero ahora con un enfoque mucho más premium y tecnológico. La versión de producción se presentará en el Salón del Automóvil de París en octubre, y todo apunta a que mantendrá gran parte de lo visto en este concept.

El Smart #2 sigue siendo un biplaza puro, fiel a la filosofía original del Fortwo, pero reinterpretado bajo la nueva estrategia de la marca, con una base técnica completamente nueva y un enfoque más sofisticado. El resultado es un coche que promete ser el más pequeño del mercado eléctrico europeo, incluso por debajo de rivales como el Fiat 500e, al que supera en tamaño de forma notable.
A pesar de su tamaño reducido, Smart insiste en que este modelo no renuncia al confort ni a la calidad percibida. De hecho, la marca habla de un salto claro hacia un interior mucho más cuidado, con materiales más nobles y una presentación más cercana a segmentos superiores, alejándose de la austeridad de las primeras generaciones.
El diseño, aunque evolucionado, mantiene la esencia del Fortwo: ruedas en las esquinas, voladizos mínimos y una silueta extremadamente compacta que lo convierte en un auténtico especialista del entorno urbano. Todo ello con una filosofía clara: hacer más con menos espacio.
Un coche diminuto, pero con tecnología de segmento superior

El nuevo Smart #2 se apoya en la arquitectura específica Electric Compact Architecture, desarrollada por Geely, socio industrial de la marca junto a Mercedes-Benz, que ha liderado el diseño. Esta base permite a Smart abandonar las limitaciones de plataformas anteriores y optimizar al máximo el espacio interior dentro de unas dimensiones mínimas.
Y aquí viene uno de sus datos más llamativos: el coche mide solo 2.79 metros de largo, apenas unos centímetros más que su antecesor, lo que lo mantiene como uno de los vehículos más pequeños del mundo. Su radio de giro es de solo 6.95 metros, una cifra que prácticamente lo convierte en un “giro sobre sí mismo”, ideal para calles estrechas y aparcamientos imposibles.
En el apartado mecánico, Smart todavía no ha detallado la potencia, pero sí ha confirmado una autonomía de aproximadamente 300 kilómetros, una cifra más que suficiente para un uso urbano e incluso periurbano. La batería, de la que no se han dado especificaciones concretas, contará con carga rápida capaz de pasar del 10% al 80% en menos de 20 minutos, situándose al nivel de modelos mucho más grandes.

Además, el Smart #2 incorporará carga bidireccional, lo que permitirá alimentar dispositivos externos desde el propio coche, una función cada vez más habitual pero poco común en vehículos de este tamaño. Todo ello se gestiona sobre una plataforma pensada para maximizar eficiencia y reducir consumos en entorno urbano.
El planteamiento de Smart es claro: este modelo no será un coche barato ni básico. La marca quiere posicionarlo en un nivel superior al de sus primeras generaciones, con un enfoque más aspiracional. El interior combinará elementos como cuero, superficies translúcidas y detalles en tonos dorados, buscando una atmósfera más cuidada sin perder el minimalismo característico.
Por ahora no hay confirmación de una versión con cuatro plazas que sustituya al Forfour, aunque Smart no descarta ampliar la gama si este regreso al segmento urbano tiene buena acogida. De hacerlo, entraría de lleno en el competitivo mundo de los utilitarios eléctricos, donde ya destacan modelos como el Renault 5 o el Citroën C3.
En definitiva, el Smart #2 no es solo el regreso de un icono urbano. Es también una reinterpretación completa del concepto de coche pequeño eléctrico, ahora con más tecnología, más autonomía y un enfoque claramente más aspiracional que en el pasado.


