
Hasta 1.500 km de autonomía: Chery presentará esta semana sus baterías sólidas para coches eléctricos
Chery celebrará el 18 de marzo un evento donde mostrará sus avances en baterías con electrolito sólido; la marca china trabaja en una nueva generación de tecnología que promete autonomías muy superiores a las actuales y con una llegada al mercado en apenas unos meses.

El fabricante chino Chery ha anunciado la celebración de un evento donde la marca quiere mostrar sus avances en el desarrollo de baterías con electrolito sólido, una tecnología que cada vez gana más protagonismo en la industria del coche eléctrico como posible siguiente gran salto evolutivo. Y además lo ha hecho con plazos de llegada comercial muy interesantes.
La compañía ha confirmado que durante esta presentación detallará su estrategia y los próximos pasos dentro de su programa de desarrollo de baterías. Aunque todavía no ha adelantado demasiados detalles técnicos, sí ha dejado entrever que su objetivo es llevar esta tecnología al mercado a lo largo de los próximos años.
El interés por las baterías sólidas no es casual. Este tipo de baterías sustituye el electrolito líquido tradicional por un material sólido, lo que en teoría permite lograr mayor densidad energética, más estabilidad térmica y potencialmente más autonomía que las actuales baterías de litio que utilizan la mayoría de coches eléctricos.
Una hoja de ruta que apunta a 2027 para su despliegue comercial

Según ha adelantado la propia Chery, su plan pasa por introducir las primeras baterías con electrolito sólido en 2026, aunque en un primer momento lo hará en escenarios limitados y controlados, posiblemente mediante flotas de prueba o proyectos piloto.
Si todo avanza según lo previsto, el siguiente paso sería su llegada al mercado de forma más amplia a partir de 2027, momento en el que la marca espera poder ofrecer esta tecnología en sus coches eléctricos de producción.
Uno de los datos más llamativos que ha dejado caer el fabricante es que estas baterías podrían permitir superar los 1.500 km de autonomía con una sola carga. No obstante, Chery no ha especificado todavía el ciclo de homologación utilizado para calcular esa cifra, por lo que por ahora debe tomarse como una referencia preliminar.
Este desarrollo forma parte de una estrategia más amplia presentada en 2024 durante la Conferencia Global de Innovación de la marca. En aquel evento, Chery dio a conocer su marca tecnológica Kunpeng, bajo la cual agrupa todos sus programas de desarrollo relacionados con baterías.
Dentro de Kunpeng se integran desde sistemas híbridos hasta las actuales baterías de litio, pasando por las tecnologías de nueva generación como las baterías sólidas, que representan el siguiente paso en su hoja de ruta de electrificación.

Por ahora, el fabricante no ha revelado detalles concretos sobre la arquitectura de estas baterías. No se ha comunicado la capacidad del pack, la química exacta de las celdas, la potencia de carga o qué socios industriales están participando en el proyecto.
Aun así, Chery ya ha dado algunas pistas sobre el nivel de ambición de su programa. En un desarrollo anterior, la marca presentó un módulo experimental de batería sólida con una densidad energética de 600 Wh/kg, una cifra que, de confirmarse en aplicaciones reales, supondría un salto enorme frente a las baterías actuales.
Para ponerlo en contexto, la mayoría de baterías de litio presentes hoy en los coches eléctricos se mueven aproximadamente entre 150 y 300 Wh/kg, dependiendo de la tecnología empleada. Alcanzar cifras cercanas a los 600 Wh/kg permitiría coches eléctricos con autonomías mucho mayores o, alternativamente, packs más pequeños y ligeros.
El movimiento de Chery no es un caso aislado. Cada vez más fabricantes chinos y proveedores de baterías están anunciando programas de investigación en baterías con electrolito sólido, una tecnología que podría marcar la siguiente década del coche eléctrico.
Sin embargo, la industria todavía tiene varios retos importantes por delante. Entre ellos destacan la producción a gran escala, el control de costes y la durabilidad real en condiciones de uso, aspectos que siguen siendo uno de los principales desafíos para que esta tecnología llegue al mercado de forma masiva.
Por ese motivo, muchos fabricantes hablan primero de programas piloto o lanzamientos limitados antes de dar el salto a la producción en grandes volúmenes. La transición desde el laboratorio hasta las líneas de fabricación suele ser uno de los pasos más complejos en el desarrollo de nuevas baterías.
El evento Battery Night de Chery podría servir precisamente para arrojar algo más de luz sobre estos puntos. Los analistas estarán especialmente atentos a si la marca revela datos técnicos concretos, prototipos funcionales o incluso algún coche eléctrico de demostración equipado con estas baterías.
También será interesante comprobar si el fabricante anuncia acuerdos con proveedores de baterías o socios tecnológicos, algo habitual cuando los proyectos empiezan a acercarse a la fase industrial.
En cualquier caso, el simple hecho de que Chery esté fijando fechas concretas para sus planes indica hasta qué punto la carrera por las baterías sólidas se está intensificando. Si las promesas se cumplen, esta tecnología podría cambiar de forma radical la autonomía, los tiempos de carga y el coste de los futuros coches eléctricos.
El próximo 18 de marzo veremos si Chery está realmente cerca de ese objetivo o si todavía queda un largo camino por recorrer.


