Paneles solares entre las vías: el experimento que quiere electrificar el ferrocarril desde abajo

La búsqueda de espacios donde colocar paneles solares y generar electricidad lleva a los investigadores a diseñar soluciones cada vez más imaginativas. Es el caso de este proyecto de Suiza que instala paneles solares entre las vías del tren en una la iniciativa que busca generar energía sin interferir en el tráfico ferroviario; si funciona, podría transformar miles de kilómetros de infraestructura en fuentes de electricidad limpia

Paneles solares entre las vías: el experimento que quiere electrificar el ferrocarril desde abajo

Publicado: 02/05/2026 08:00

6 min. lectura

La idea suena casi a ciencia ficción, pero ya está en marcha: instalar paneles solares desmontables entre los raíles de una línea ferroviaria en uso. El proyecto nace de la colaboración entre el grupo francés SNCF y la start-up suiza Sun-Ways, y pretende aprovechar un espacio hasta ahora completamente desaprovechado para generar energía limpia.

No hablamos de una ocurrencia sin más. SNCF, una empresa ferroviaria y uno de los mayores consumidores de electricidad de Francia, lleva tiempo buscando fórmulas para reducir su dependencia energética. La solución evidente es instalar paneles solares, pero el terreno es caro y escaso. Y aquí entra en juego esta solución: convertir las vías del tren en pequeñas plantas solares modulares, capaces de producir electricidad sin interferir en el tráfico ferroviario.

El proyecto piloto ya está en marcha en Buttes, en el cantón suizo de Neuchâtel, y estará activo hasta 2028. Durante este tiempo, los equipos técnicos analizarán a fondo si esta tecnología es viable en el mundo real, más allá del laboratorio.

Paneles solares en las vías del tren

Paneles solares entre las vías: el experimento que quiere electrificar el ferrocarril desde abajo

La instalación no es especialmente grande, pero sí muy reveladora. En un tramo de apenas 100 metros de vía, se han colocado 48 paneles solares de 380 W entre los raíles. En conjunto, esto se traduce en una potencia instalada de 18 kWp, con una producción estimada de 16.000 kWh al año.

Para ponerlo en contexto, no es una cifra gigantesca, pero sí suficiente para demostrar que este tipo de solución puede escalarse si funciona correctamente. Y ahí está la clave: comprobar si merece la pena llevarlo a gran escala.

Uno de los puntos más interesantes del sistema es que los paneles son extraíbles, lo que facilita enormemente las tareas de mantenimiento de la vía. Esto es fundamental, porque cualquier intervención en la infraestructura ferroviaria debe garantizar la seguridad y no entorpecer las operaciones habituales.

Durante los próximos tres años, se analizarán aspectos clave como el deslumbramiento que pueden provocar los paneles, su impacto en la inspección de las vías, la acumulación de suciedad o cómo afectan a las labores de mantenimiento. También se medirá su rendimiento real en condiciones normales de uso.

Paneles solares entre las vías: el experimento que quiere electrificar el ferrocarril desde abajo

Y es que este no es un circuito cerrado ni una vía abandonada. Por aquí circulan trenes a diario, con una velocidad máxima de 90 km/h durante la fase de pruebas, y con un tráfico de unos 30 trenes al día. Es decir, el sistema se está probando en condiciones reales, no en un entorno controlado.

Esto permite obtener datos mucho más fiables sobre su durabilidad y eficiencia. Porque una cosa es instalar paneles en un tejado, y otra muy distinta hacerlo en una infraestructura sometida a vibraciones constantes, cambios de temperatura y suciedad acumulada.

Detrás de todo esto también está SNCF Renouvelables, la filial del grupo dedicada a la generación de energía solar. Desde 2023, esta división trabaja en el desarrollo de proyectos para aprovechar parte de los 12 millones de metros cuadrados de edificios y 100.000 hectáreas de terrenos que posee la compañía.

El objetivo es claro: generar una parte significativa de la electricidad que consume el propio grupo, reduciendo así costes y dependencia de fuentes externas. Y si soluciones como esta funcionan, podrían convertirse en una pieza clave dentro de esa estrategia.

La gran pregunta es si este sistema podrá extenderse a gran escala. Si los resultados son positivos, no sería descabellado ver miles de kilómetros de vías ferroviarias convertidas en generadores solares distribuidos. Una forma inteligente de aprovechar infraestructuras ya existentes sin necesidad de ocupar nuevos terrenos.

En un momento en el que la electrificación y la eficiencia energética están en el centro del debate, propuestas como esta demuestran que todavía hay margen para innovar incluso en sectores tan tradicionales como el ferroviario.

Porque a veces, la solución no pasa por construir algo nuevo, sino por mirar con otros ojos lo que ya tenemos.

Fuente | Groupe Sncf

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