
"Nos equivocamos con el Macan". El anterior CEO de Porsche admite sus fallos en la transición al coche eléctrico
Oliver Blume, CEO del Grupo Volkswagen y anterior director ejecutivo de Porsche, considera que la gama eléctrica de la firma de Stuttgart es todo un éxito; sin embargo, no oculta que sus previsiones eran mucho más ambiciosas.

2025 ha sido un año difícil para Porsche. En el tercer trimestre, la firma de Stuttgart registró unas pérdidas operativas de 966 millones de euros, lo que llevó al resto del Grupo Volkswagen a los números rojos. Esto se debe en gran medida a las inversiones milmillonarias realizadas por la compañía para extender la producción de sus modelos térmicos tras echarse atrás en sus ambiciosos planes de electrificación.
A pesar de que no podemos hablar de un verdadero fracaso (en los nueve primeros meses de 2025, el 23.1% de los automóviles vendidos por Porsche a nivel mundial fueron eléctricos), lo cierto es que la marca esperaba una adopción mucho más rápida. Por este motivo, ha tenido que renunciar a su objetivo de que el 80% de su volumen se correspondiera con modelos de este tipo para 2030.
Oliver Blume, actual CEO del Grupo Volkswagen, estuvo al frente de Porsche durante una década (2015-2025). El directivo, que recientemente fue sucedido por Michael Leiters, ha explicado en una entrevista con el medio alemán Frankfurter Allgemeine Zeitung los entresijos de la crisis que atraviesa Porsche, que está viendo como sus ventas en China se desmoronan a un ritmo muy alarmante.
"El negocio principal de la empresa es sólido, los productos tienen una excelente acogida y muchos mercados están registrando ventas récord. En China, nos centramos demasiado en el crecimiento y ahora estamos tomando medidas correctivas. Además, en retrospectiva, hace unos años no estructuramos nuestra cartera de productos con la suficiente flexibilidad. Nuestra estrategia consistía en ofrecer deportivos con motor de combustión, híbridos y eléctricos en cada uno de nuestros tres segmentos, pero no para todos los productos".

El Porsche Macan recibirá el año que viene un hermano térmico
La marca ha confirmado el desarrollo de un nuevo SUV térmico de tamaño similar al Macan, cuya segunda generación es exclusivamente eléctrica. "Nos equivocamos con el Macan. Con los datos y el análisis de mercado disponibles en aquel momento, volveríamos a tomar la misma decisión. La situación actual es diferente, y hemos respondido añadiendo modelos con motor de combustión e híbridos a nuestra gama".
A pesar de todo, el ejecutivo no duda en afirmar que "la electromovilidad está funcionando en Porsche". En su opinión, está siendo uno de los fabricantes tradicionales más fuertes a la hora de acometer la transición a la movilidad eléctrica, como demuestra el reciente lanzamiento del Cayenne eléctrico. Sin embargo, considera que la cuota de mercado global sigue siendo demasiado pequeña.

Al ser preguntado por la situación que atraviesa el fabricante en China, no se anda con rodeos. "Porsche vende actualmente solo 40.000 vehículos al año en China, frente a los casi 100.000 de hace tan solo unos años. No prevemos un mayor crecimiento desde la perspectiva actual. Por lo tanto, estamos reduciendo nuestra red de ventas en China y nuestra capacidad para garantizar una alta rentabilidad incluso con menores cifras de ventas. En el caso de los vehículos con motor de combustión, nos centramos en un segmento de mercado exclusivo y aumentamos nuestra oferta individualizada".
Blume señala que, a pesar de la rapidez con la que se está electrificando el mercado chino, dentro de 10-15 años seguirá habiendo clientes para sus modelos con motor de combustión interna. "Siempre habrá entusiastas de Porsche que quieran comprar un vehículo con motor de combustión. Los chinos son pragmáticos y no piensan en prohibiciones".


