
"Nos equivocamos con el Megane". Renault admite el error que dejó obsoleto a su compacto eléctrico
Philippe Brunet, Director Técnico del Grupo Renault, ha admitido durante una reciente entrevista que la batería del actual Mégane eléctrico se eligió demasiado pronto, lo que llevó a que el coche naciera algo desactualizado.

Hace exactamente una semana, Renault dio a conocer su nuevo plan estratégico futuREady, que tendrá una vigencia de cuatro años y hará especial hincapié en la electrificación de las tres marcas de su cartera: Alpine, Dacia y la propia Renault. La ocasión fue aprovechada por el medio francés Numerama para entrevistar a Philippe Brunet, Director Técnico del grupo, que admitió haber aprendido más de una lección durante el desarrollo del actual Mégane eléctrico.
"Cometimos un error con el Mégane. Finalizamos la química de la batería cuatro años antes del lanzamiento del coche. Jamás volveremos a hacerlo". Al elegir tan pronto su batería, el coche llegó al mercado algo desactualizado en aspectos como los tiempos de carga, ya que la tecnología avanza a gran velocidad.
El Renault Mégane E-Tech utiliza celdas NCM (níquel, cobalto, manganeso) suministradas por la coreana LG Energy Solution. "Nos hemos impuesto la regla de finalizar la química de la batería no antes de dos años del lanzamiento del coche". Previamente, la compañía se reúne con sus proveedores para evaluar distintos escenarios, lo que le permite elegir el formato más adecuado.
Al posponer todo lo posible la selección final de la batería, se evita lanzar una propuesta obsoleta, un mal que en los últimos años también han padecido muchos otros fabricantes europeos frente a la competencia china, cuyo ritmo de innovación ha pillado a la mayoría por sorpresa. El próximo mes de octubre, la marca lanzará el restyling del Mégane, que en un principio dará el salto a la tecnología LFP (litio-ferrofosfato).

Renault ofrecerá coches eléctricos con baterías LFP capaces de llegar a los 750 km de autonomía
Durante la presentación de su nuevo plan estratégico, Renault clasificó sus baterías en dos tipos: High Energy (alta densidad energética) y Affordable (bajo coste). Las primeras actualmente rondan los 270 Wh/kg, mientras que las segundas se quedan en 176 Wh/kg. Sin embargo, la empresa planea ir mejorando estas cifras de forma periódica para no quedarse descolgada de la competencia.
Así, en 2028 las High Energy llegarán a los 280 Wh/kg y las Affordable a los 210 Wh/kg. En 2030 subirán respectivamente a 307 y 250 Wh/kg. En paralelo, Renault comenzará a utilizar la tecnología CTB (Cell-to-Body), que permite mejorar el aprovechamiento del espacio al prescindir tanto de los módulos como del propio pack, integrando las celdas directamente en el chasis del vehículo.

Un punto interesante es que la plataforma RGEV Medium 2.0, que debutará en 2028 con los próximos Scénic y Rafale eléctricos, podrá alcanzar su autonomía máxima (750 km WLTP) incluso con las baterías de tipo Affordable. "Ofreceremos una autonomía de 750 km, pero con químicas tipo LFP, y actualmente no existe ningún equivalente en el mercado. Es un verdadero reto".
Fuente | Numerama


