La brutal realidad: esto es lo que te gastarás en 30 años con un coche gasolina y con un coche eléctrico

Casi siempre, cuando buscamos coche miramos primero el diseño, capacidades y sobre todo su precio de venta. Y ahí, de momento, los coches de combustión ganan. Pero un sencillo cálculo muestra cuánto puede llegar a gastarse un conductor en combustible durante toda la vida útil de un coche gasolina: La diferencia con el eléctrico es astronómica.

La brutal realidad: esto es lo que te gastarás en 30 años con un coche gasolina y con un coche eléctrico
Precio a largo plazo coche gasolina vs coche eléctrico

Publicado: 12/05/2026 08:51

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Pocas veces nos paramos a hacer cuentas reales cuando compramos un coche. Miramos la cuota mensual, el consumo homologado o incluso el seguro, pero casi nadie calcula cuánto dinero terminará gastando únicamente en combustible durante toda la vida útil del vehículo. Y los números pueden llegar a ser bastante salvajes.

La estimación parte de algo bastante habitual en España y buena parte de Europa. Un conductor que recorre unos 15.000 kilómetros al año con un coche de gasolina que consume 6,5 litros cada 100 kilómetros. Con el combustible a 1,5 euros el litro y teniendo en cuenta una subida media anual del 3% en el precio del carburante, el resultado tras 30 años es demoledor. Un precio de la gasolina que en buena parte de Europa está muy por encima de nuestro precio "subvencionado" por el estado desde el estallido de la guerra en Irán.

La cifra total ronda los 69.500 euros gastados únicamente en gasolina. Sin contar averías, cambios de aceite, mantenimiento, impuestos, neumáticos, seguro o reparaciones inesperadas. Solo combustible. Dinero literalmente quemado durante tres décadas.

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Esto en nuestro país. Si nos vamos a Francia, donde el combustible está por encima de los 1.7 euros el litro, el coste del coche de combustión se dispara hasta más allá de los 120.000 euros. Si hacemos el cálculo en Alemania, con la gasolina por encima de los 2 euros el litro...nos vamos a cerca de 150.000 euros. Solo en carburantes.

La cuenta es sencilla. Ese coche necesitaría unos 975 litros al año para cubrir esos 15.000 kilómetros. El primer año el gasto sería de unos 1.462 euros, pero el problema llega cuando se aplica la inflación del combustible durante 30 años. Ahí es donde el coste acumulado se dispara hasta niveles que mucha gente jamás se plantea antes de comprar coche.

Ya que como estamos viendo con la cuestión del Estrecho de Ormuz, los precios de los carburantes pueden saltar de forma abrupta por la intervención de un solo país. Mientras que la electricidad la producimos de forma interna y es menos susceptible a turbulencias internas, por lo que sus precios serán más estables.

Y es precisamente ahí donde entra en escena el coche eléctrico. El medio que ha realizado el cálculo compara ese gasto con el de una berlina eléctrica cargando en casa a un precio de 0,10 euros el kWh. En este caso, el coste energético cae de forma radical frente al gasolina.

La combinación perfecta: coche eléctrico por 19.990 euros y carga rápida a 0,29 euros/kWh

Tomando un consumo medio razonable, el gasto eléctrico durante esos mismos 30 años rondaría entre 9.000 y 11.000 euros, dependiendo del uso y de cómo evolucione el precio de la electricidad. La diferencia frente al gasolina supera fácilmente los 58.000 euros.

Lo más llamativo es que el cálculo ni siquiera entra en otros aspectos donde un eléctrico suele salir favorecido. Un eléctrico necesita menos mantenimiento, no tiene cambios de aceite, embrague, distribución o sistemas de escape complejos. Tampoco se incluyen posibles restricciones futuras a los coches de combustión ni el impacto que eso puede tener sobre su valor de reventa.

El mensaje de fondo es bastante claro. Mucha gente analiza únicamente cuánto cuesta comprar un coche, pero muy pocos se paran a calcular cuánto dinero van a gastar realmente durante toda la vida útil del vehículo. Y cuando se hace la cuenta completa, la diferencia entre un gasolina y un eléctrico puede ser enorme.

Porque al final, esos casi 70.000 euros equivalen al precio de una vivienda pequeña en algunas zonas, o la entrada de un apartamento en muchas ciudades, varios viajes alrededor del mundo o un importante colchón para la jubilación. Y todo eso desaparece poco a poco, depósito a depósito, y además un dinero que se va a zonas habitualmente poco democráticas, que no respetan los derechos humanos, y todo emitiendo gases tóxicos para nuestra salud.

¿Es el coche eléctrico caro?

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