DS N°4 o Renault Scenic, ¿cuál comprar? La diferencia aparece cuando llegan los kilómetros

Dos coches eléctricos europeos, dos filosofías completamente distintas y una misma duda: cuál merece más la pena; el Renault Scenic apuesta por la practicidad y los viajes largos, mientras el DS N°4 busca conquistar por diseño y refinamiento; los ponemos frente a frente para descubrir cuál ofrece el conjunto más equilibrado.

DS N°4 o Renault Scenic, ¿cuál comprar? La diferencia aparece cuando llegan los kilómetros

Publicado: 02/09/2026 07:00

11 min. lectura

Imagina que tienes alrededor de 40.000 euros para comprar un coche eléctrico nuevo. Quieres más de 200 CV, buscas algo diferente a las propuestas habituales y, además, quieres que sea un fabricante europeo. En ese escenario, el Renault Scenic y el DS N°4 aparecen como dos alternativas muy interesantes, aunque cada uno entiende de una forma muy distinta lo que debe ofrecer un coche eléctrico.

Los dos modelos comparten potencia, precio y una filosofía eléctrica, pero poco más. El Renault Scenic apuesta claramente por la habitabilidad, la autonomía y la practicidad, mientras que el DS N°4 intenta convencer desde una perspectiva mucho más emocional, con un diseño más exclusivo, un interior de mayor nivel y una suspensión especialmente confortable. Es, en definitiva, una pelea entre la cabeza y el corazón.

El DS N°4 es además una propuesta especialmente interesante dentro de su categoría. Con la renovación del modelo, DS Automobiles no solo cambió su denominación, sino que incorporó por primera vez una versión eléctrica. Mientras otros compactos de marcas premium tradicionales, como el Audi A3 o el BMW Serie 1, siguen dependiendo de motores de combustión, el modelo francés ofrece una alternativa eléctrica.

Pero el DS N°4 no está solo. Por un precio parecido existen numerosas alternativas, y dentro del propio grupo Stellantis tiene incluso al Peugeot e-308 como rival directo. En esta ocasión, sin embargo, la comparación con el Renault Scenic resulta especialmente interesante porque ambos coches ofrecen una potencia similar, aunque plantean conceptos muy diferentes.

Dos formas muy diferentes de entender un coche eléctrico

DS N°4 o Renault Scenic, ¿cuál comprar? La diferencia aparece cuando llegan los kilómetros

Las diferencias comienzan a apreciarse desde el exterior. El Renault Scenic mide 4,47 metros de longitud, frente a los 4,40 metros del DS N°4. El Renault también es más ancho y, sobre todo, más alto, por lo que transmite una sensación de coche mucho más espacioso. No llega a tener el aspecto de un monovolumen tradicional: Renault ha trabajado mucho su diseño para convertirlo en un crossover situado a medio camino entre un compacto y un SUV.

El DS N°4 juega en otra liga estética. Con 4,40 metros de longitud, 1,87 metros de anchura y alrededor de 1,49 metros de altura, tiene una silueta mucho más baja y deportiva. Aunque mantiene la esencia de un compacto de cinco puertas, su diseño resulta bastante más sofisticado que el de un Peugeot 308 o un Opel Astra. Curiosamente, cuando ambos coches se colocan juntos aparecen más similitudes de las que podría parecer, especialmente en sus afilados grupos ópticos delanteros y en las formas de la firma luminosa.

En el interior vuelven a aparecer dos filosofías claramente diferenciadas. El Renault Scenic apuesta por un diseño moderno pero bastante funcional, con una gran pantalla vertical para el sistema multimedia y varios mandos físicos para las funciones más habituales. La distribución general resulta sencilla de entender y el sistema multimedia es uno de los puntos fuertes del coche. Hay, eso sí, un detalle que puede desesperar: el selector de la dirección situado detrás del volante resulta demasiado alto y poco intuitivo, hasta el punto de que durante la prueba llegó a provocar algún accionamiento accidental de los limpiaparabrisas al intentar seleccionar la marcha atrás.

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El DS N°4 responde con un interior mucho más espectacular. La calidad de fabricación, los materiales y la atención por los detalles juegan claramente a su favor. DS Automobiles ha querido que su compacto tenga una atmósfera casi de categoría superior, con tapicerías y molduras mucho más elaboradas. El problema aparece cuando toca utilizarlo. El sistema multimedia está peor organizado y algunas funciones requieren más pasos de los necesarios. El climatizador es un buen ejemplo: aunque existen mandos físicos para determinadas funciones, para modificar la temperatura hay que recurrir a la pantalla.

Y aquí aparece una de las mayores diferencias entre ambos coches. El DS N°4 es más lujoso, pero el Renault Scenic resulta más práctico. La diferencia de espacio es considerable, especialmente en las plazas traseras. El Scenic ofrece mucho más margen para los pasajeros y también gana con claridad en capacidad de maletero, con 545 litros frente a los 390 litros del DS N°4. En las plazas delanteras, eso sí, los dos ofrecen un nivel de comodidad elevado.

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Cuando se pasa a la conducción, el DS recupera parte del terreno perdido. La suspensión es uno de los grandes argumentos de este modelo y recuerda a esa tradición de DS Automobiles de buscar el máximo confort. El N°4 filtra con mucha suavidad los baches, badenes e irregularidades, pero sin convertirse en un coche excesivamente blando cuando llegan las curvas. Es una combinación bastante conseguida.

La dirección, sin embargo, no está a la misma altura. A velocidades elevadas resulta demasiado ligera y lenta alrededor de la posición central, lo que puede terminar cansando en trayectos largos. El Renault Scenic presenta una configuración más firme y algo más dinámica. No llega a ser incómodo y ofrece un equilibrio muy convincente entre confort y estabilidad. Además, su dirección resulta más predecible y transmite mejor lo que está haciendo el coche.

También existen pequeñas diferencias en los sistemas de asistencia a la conducción. En los dos funcionan correctamente, aunque el DS N°4 tiene una ventaja interesante para quienes no quieren sentirse constantemente corregidos por el coche: resulta más sencillo desactivar determinadas funciones de aviso e intervención.

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En cuanto a prestaciones, los dos modelos están más que preparados para el uso cotidiano. El Renault Scenic probado utilizaba un motor eléctrico de 220 CV que tenía que mover más de 1.800 kilos. Aun así, podía pasar de 0 a 100 km/h en 7,9 segundos. El DS N°4, con 213 CV y un peso cercano a los 1.700 kilos, conseguía rebajar esa cifra hasta los 7,1 segundos y alcanzar 190 km/h.

Sobre el papel, el DS es ligeramente más rápido. En la práctica, la diferencia entre ambos es pequeña y ninguno puede considerarse falto de prestaciones. De hecho, la suspensión más firme del Scenic hace que el Renault transmita incluso una sensación algo más deportiva a pesar de ser el coche más grande.

Donde sí existe una diferencia realmente importante es en la batería. El Scenic utilizado en la prueba equipaba la batería de 87 kWh, mientras que el DS N°4 recurría a una batería de menor capacidad. Con las especificaciones de las unidades probadas, el Renault homologaba hasta 625 kilómetros de autonomía WLTP, frente a unos 450 kilómetros en el DS. Esa diferencia termina teniendo mucha importancia cuando se abandona la ciudad y aparecen los viajes largos.

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La diferencia no está únicamente en la capacidad de la batería. El Renault también admite una potencia de carga rápida superior, con más de 150 kW frente a los 120 kW del DS, y cuenta de serie con bomba de calor.

Y llegamos al precio, que es precisamente donde esta comparación se vuelve más interesante. El Renault Scenic parte en España desde los 41.160 euros, mientras que el DS N°4 lo hace desde 46.000 euros.

Esta diferencia es mayor ya que el Renault incluye de serie elementos como la bomba de calor, los asientos delanteros calefactables, el volante calefactable, el cargador inalámbrico para el teléfono y el acceso sin llave.

Por eso, la conclusión de esta comparativa resulta bastante sencilla. El DS N°4 tiene argumentos muy potentes para quien busque un coche diferente, con un diseño más exclusivo, un interior más lujoso y una suspensión especialmente confortable. Es el coche que probablemente elegiría quien compra con el corazón.

El Renault Scenic, en cambio, es la elección más racional. Tiene más espacio, un maletero mucho mayor, más autonomía y una batería considerablemente más grande, además de un equipamiento de serie muy completo. No resulta tan especial como el DS N°4, pero cuando toca pensar en el uso diario y, especialmente, en los viajes largos, el Renault acaba imponiéndose. En esta batalla francesa, la cabeza gana al corazón.

Renault Scenic E-TechDS N°4 E-TENSE
Longitud4,47 m4,40 m
Potencia220 CV213 CV
0-100 km/h7,9 s7,1 s
Batería de la unidad probada87 kWhmenor capacidad
Autonomía WLTP de la pruebahasta 625 kmhasta 450 km
Maletero545 litros390 litros
EnfoqueEspacio, autonomía y practicidadDiseño, lujo y confort
Precios en Españadesde 41.160 eurosdesde 46.000 euros

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