
Los 600 km de autonomía ya no impresionan: los coches eléctricos empiezan a entrar en territorio de los 800 km
Los coches eléctricos han conseguido aumentar su autonomía de forma espectacular en pocos años; cifras que antes estaban reservadas a modelos muy caros empiezan a extenderse a nuevas segmentos inferiores; ahora los fabricantes preparan el siguiente salto.

Durante mucho tiempo, superar los 500 kilómetros de autonomía WLTP era algo reservado a los coches eléctricos más caros del mercado. Hoy la situación es muy diferente. La mejora de las baterías, el aumento de la eficiencia y la llegada de nuevas plataformas están haciendo que los 600 kilómetros de autonomía sean cada vez más habituales, mientras algunos fabricantes ya están entrando directamente en territorio de los 800 o los 900 kilómetros.
Un buen ejemplo es el Tesla Model 3, que en su configuración Long Range de tracción trasera logra 750 kilómetros WLTP con las llantas de 18 pulgadas. Incluso con llantas de 19 pulgadas la cifra sigue siendo elevada, con hasta 691 kilómetros. Y lo hace con un precio más que competitivo, 44.990 euros. Esto demuestra hasta qué punto ha cambiado el mercado: hace no tantos años, cifras de este nivel estaban reservadas a modelos de seis cifras.
Y el siguiente salto ya está aquí. Propuestas con 900 o 900 km ya están en el mercado, o a punto de empezar su andadura.
De los 600 a los 800 kilómetros

El nuevo BMW i3, que recupera una denominación histórica para convertirse ahora en una berlina eléctrica, puede alcanzar hasta 912 kilómetros WLTP en su versión i3 50 xDrive. BMW anuncia además una arquitectura de 800 voltios y una potencia máxima de carga de 400 kW, con capacidad para recuperar hasta 400 kilómetros WLTP en unos 10 minutos.
Esto supone un cambio importante en la forma de entender la autonomía. Ya no estamos hablando únicamente de enormes berlinas de lujo con baterías gigantescas. El BMW i3 y el BMW iX3 llevan estas cifras a segmentos bastante más accesibles y populares, utilizando plataformas nuevas en las que la eficiencia tiene un papel tan importante como la capacidad de la batería.
El caso más extremo lo encontramos actualmente en el Lucid Air Grand Touring. Esta berlina eléctrica alcanza hasta 960 kilómetros WLTP, una cifra que hace unos años habría parecido completamente fuera de la realidad. Lucid combina una batería de gran capacidad con una extraordinaria eficiencia aerodinámica para conseguirlo, hasta el punto de situarse claramente por encima de la mayoría de sus rivales.
Pero aquí aparece una cuestión interesante. Si ya existen coches eléctricos capaces de recorrer entre 800 y casi 1.000 kilómetros según el ciclo WLTP, ¿estamos ante la nueva referencia que terminará llegando al mercado generalista?
Probablemente todavía no. Los 600 kilómetros parecen mucho más cerca de convertirse en una cifra normal que los 800 kilómetros, especialmente porque conseguir esta última cifra continúa exigiendo una combinación de una batería de gran capacidad, una plataforma muy eficiente y una aerodinámica especialmente cuidada.

Además, aumentar la autonomía no consiste simplemente en instalar una batería más grande. Eso añade peso, ocupa espacio y eleva el precio. El reto de los nuevos modelos es conseguir más kilómetros sin entrar en una espiral de baterías cada vez mayores. Por eso las nuevas arquitecturas resultan tan importantes, al permitir reducir pérdidas, mejorar la eficiencia y aprovechar mejor cada kilovatio-hora almacenado.
El otro gran factor será el precio. Las baterías continúan siendo uno de los elementos más caros de un coche eléctrico y, aunque los costes han bajado considerablemente durante los últimos años, ofrecer 800 o 900 kilómetros sigue siendo mucho más sencillo en un modelo de precio elevado que en un coche destinado al mercado generalista.
También hay que tener en cuenta que las cifras WLTP no representan necesariamente la autonomía que encontraremos en carretera. El consumo aumenta considerablemente a velocidades elevadas, especialmente en autopista, y factores como la temperatura, el viento, la carga o el uso de la climatización pueden reducir la autonomía real. Por eso, un coche eléctrico con 600 kilómetros WLTP ya puede ofrecer una autonomía de viaje muy razonable, sin necesidad de recurrir a enormes baterías.
Y aquí entra en juego otro elemento que está evolucionando a gran velocidad: la recarga. Un coche eléctrico que pueda recorrer 500 o 600 kilómetros y recuperar varios cientos durante una parada relativamente corta puede resultar más práctico que otro con 800 kilómetros de autonomía pero una recarga mucho más lenta.

El nuevo BMW iX3 es precisamente un buen ejemplo de esta tendencia. Su batería puede cargarse del 10% al 80% en unos 21 minutos y admite hasta 400 kW de potencia en corriente continua. BMW también anuncia entre 309 y 372 kilómetros de autonomía WLTP recuperados después de 10 minutos de carga, dependiendo de la configuración.
Por tanto, la próxima gran batalla no será únicamente por conseguir la batería más grande. Será una batalla por conseguir más kilómetros con menos energía y, al mismo tiempo, recuperar esa energía lo más rápido posible.
En este escenario, los 600 kilómetros WLTP pueden acabar ocupando el lugar que hace unos años tenían los 400 o 500 kilómetros. Y los 800 kilómetros quedarán inicialmente reservados para los modelos más eficientes y tecnológicamente avanzados.
La llegada de nuevas generaciones de baterías también puede cambiar las reglas. Las mejoras sobre las baterías actuales permitirán aumentar progresivamente la densidad energética, mientras que tecnologías como el electrolito sólido podrían ofrecer un salto mayor cuando alcancen una producción suficientemente amplia y unos costes razonables.
Pero quizá tampoco sea necesario que todos los coches eléctricos lleguen a 800 kilómetros. Para la mayoría de conductores, una autonomía de entre 600 y 700 kilómetros WLTP, acompañada de una recarga rápida y una red de cargadores suficientemente amplia, puede ser un punto de equilibrio mucho más lógico.
La paradoja es que, mientras los fabricantes compiten por superar cifras cada vez mayores, el mercado puede terminar premiando otra cosa: coches eléctricos que no necesiten una batería gigantesca porque sean extremadamente eficientes y capaces de cargar a gran velocidad.
Eso no significa que los 800 kilómetros vayan a desaparecer. Al contrario. El BMW i3 ya demuestra que esta cifra puede llegar a una berlina eléctrica de nueva generación, mientras el BMW iX3 demuestra que también puede trasladarse a un SUV. Y el Lucid Air deja claro que incluso los 900 kilómetros WLTP ya están técnicamente al alcance.
La cuestión ahora no es si veremos coches eléctricos con 800 kilómetros de autonomía. Ya los estamos viendo. La verdadera pregunta es cuándo dejarán de ser una excepción para convertirse en una opción normal al comprar un coche eléctrico.
Coches eléctricos que superan los 600 km WLTP en Europa
| Modelo | Autonomía WLTP |
|---|---|
| Lucid Air Grand Touring | 960 km |
| Mercedes-Benz EQS 450+ | 920 km |
| BMW i3 50 xDrive | 912 km |
| Volvo EX60 P12 AWD | 810 km |
| BMW iX3 50 xDrive | 805 km |
| Mercedes-Benz CLA 250+ | 792 km |
| Mercedes-Benz CLA Shooting Brake 250+ | 768 km |
| Tesla Model 3 Long Range RWD (Highland) | 750 km |
| Tesla Model S | 744 km |
| Mercedes-Benz EQS SUV 450+ | 720 km |
| Volkswagen ID.7 Pro S | 709 km |
| Peugeot E-3008 Long Range | 701 km |
| Mercedes-Benz EQE 350+ | 691 km |
| Opel Grandland Electric Long Range | 694 km |
| Volkswagen ID.7 Tourer Pro S | 690 km |
| Volvo ES90 | 668 km |
| Ford Capri Extended Range RWD | 627 km |
| Mercedes-Benz EQE 350 4MATIC | 625 km |
| Polestar 4 Long Range Single Motor | 620 km |
| Volvo EX60 P6 | 620 km |
| Ford Explorer Extended Range RWD | 602 km |


