
El nuevo Toyota Yaris será 100% eléctrico: todo lo que sabemos
Toyota sabe que para sobrevivir a la embestida china necesita dar pasos más decididos de cara al futuro. Y dentro de esta estrategia emerge un nombre que será clave, el Toyota Yaris. El compacto superventas prepara una nueva generación que contará con una variante eléctrica. Esto es todo lo que sabemos de la misma.

La próxima generación del Toyota Yaris ya está en marcha y apunta a un cambio profundo dentro del segmento B. El modelo incorporará por primera vez una versión eléctrica pura, en un movimiento clave para adaptarse a un mercado cada vez más orientado hacia la movilidad sin emisiones.
El Toyota Yaris está cerca de cumplir tres décadas en el mercado, pero lejos de acomodarse, la marca japonesa prepara una renovación que puede marcar un antes y un después. La quinta generación, que debería llegar entre 2028 y 2029, no será una simple actualización, sino una transformación completa con el foco puesto en la electrificación total.
Desde su producción en Europa, con la planta francesa de Onnaing como uno de sus pilares, el Yaris se ha convertido en una referencia en el segmento. Sin embargo, la presión de modelos como el Citroën C3, Peugeot 208 o Renault 5 eléctrico obliga a Toyota a acelerar su estrategia en coches eléctricos si quiere mantener su posición.
Un Toyota Yaris eléctrico con más autonomía y nueva plataforma

Toyota trabaja en una nueva arquitectura capaz de dar soporte a modelos eléctricos de nueva generación. Esta base técnica debutará previsiblemente en el próximo Corolla y después se trasladará al Yaris, lo que permitirá a la marca ofrecer un producto más competitivo en eficiencia y costes.
El nuevo Yaris crecerá ligeramente respecto al actual, aunque se mantendrá por debajo de los 4 metros de largo. El objetivo es mejorar el espacio interior sin perder su carácter urbano. En paralelo, el diseño cambiará de forma notable, con una estética más afilada, líneas marcadas y una firma lumínica más moderna inspirada en los últimos prototipos de la marca.
También desaparecerá la actual gran parrilla frontal, dando paso a un frontal más limpio y tecnológico. En conjunto, el modelo buscará una imagen más dinámica y cercana a la de segmentos superiores, algo clave en un mercado donde el diseño pesa cada vez más en la decisión de compra.
La gran novedad será la llegada de una versión eléctrica pura (BEV), que marcará un punto de inflexión en la historia del modelo. Esta variante podría ofrecer entre 120 y 150 CV, con un planteamiento equilibrado entre prestaciones y eficiencia, pensado tanto para ciudad como para trayectos interurbanos.
Toyota apunta a una batería de unos 50 kWh, con el objetivo de lograr una autonomía homologada de unos 400 kilómetros. Una cifra que ya se ha convertido en el estándar del segmento, especialmente ante la presión de modelos como el Renault 5 o las versiones eléctricas del Citroën C3.
Esta versión eléctrica podría adoptar una denominación diferente, como Yaris+, para diferenciarse dentro de la gama eléctrica de la marca y ofrecer una identidad propia frente a otros modelos.
El reto del precio frente a una competencia eléctrica cada vez más fuerte

El contexto en el que llegará el nuevo Yaris eléctrico será mucho más exigente que el actual. Modelos como el Citroën C3 ya cuentan con versiones eléctricas a precios muy ajustados, mientras que el Peugeot 208 prepara una nueva generación eléctrica con varias opciones de potencia y batería.
Renault, por su parte, apuesta fuerte con el Renault 5 eléctrico, que apunta directamente al corazón del segmento con una propuesta moderna y atractiva. A esto se suman nuevos actores como MG, que han cambiado las reglas con precios más competitivos.
Para no quedarse atrás, el nuevo Yaris tendrá que acertar en un punto clave: el equilibrio entre tecnología, autonomía y precio. Las primeras estimaciones sitúan su precio de partida cerca de los 29.000 euros antes de ayudas, lo que lo colocaría en línea con sus principales rivales.
Otro aspecto importante será la producción. Actualmente, el Yaris se fabrica en Francia y República Checa, pero la llegada de una nueva plataforma podría cambiar la organización industrial. La planta de Onnaing ya está muy centrada en el Yaris Cross, lo que deja en el aire el futuro del utilitario dentro de Europa.
Toyota no tiene prisa, pero tampoco margen para fallar. El segmento B está viviendo una transformación acelerada hacia el coche eléctrico, y el próximo Yaris tendrá que demostrar que puede seguir siendo una referencia en un mercado donde la electrificación ya no es una opción, sino una necesidad.



