
Nadie lo ha pedido, pero Volkswagen se plantea cambiar esto en su nuevo GTI eléctrico
El nuevo Volkswagen ID. Polo GTI llega con la intención de recuperar el espíritu de los pequeños deportivos de la marca; sin embargo, una de sus características ha provocado críticas en Alemania; Volkswagen reconoce que está estudiando si puede modificarla antes de su llegada al mercado.

El nuevo Volkswagen ID. Polo GTI tiene un problema que probablemente no preocuparía demasiado a muchos conductores europeos: su velocidad máxima de 175 km/h. En Alemania, sin embargo, la historia es diferente. Parte de los clientes considera que esta cifra se queda corta para un modelo que presume de llevar las famosas siglas GTI, y Volkswagen ya reconoce que está estudiando si puede aumentar su velocidad máxima.
No es una cuestión de conseguir una cifra espectacular para presumir en una ficha técnica. En realidad, mantener durante mucho tiempo una velocidad elevada con un coche eléctrico plantea exigencias importantes para la batería y para el sistema de transmisión. Y eso explica por qué Volkswagen ha sido bastante conservadora con el ID. Polo GTI. El problema es que los clientes alemanes parecen estar presionando para que la marca dé un paso más.
Volkswagen ya estudia aumentar la velocidad máxima del ID. Polo GTI

Los 175 km/h son, oficialmente, la velocidad máxima del nuevo Volkswagen ID. Polo GTI. Es una cifra que puede parecer más que suficiente para la mayoría de los conductores, pero que adquiere otro significado en Alemania, donde todavía existen numerosos tramos de autopista sin límite general de velocidad. Precisamente por eso, las prestaciones a alta velocidad tienen allí una importancia que no encontramos con la misma intensidad en otros mercados europeos.
El responsable de Desarrollo de Volkswagen y miembro del consejo de administración, Kai Grünitz, ha reconocido que la marca está recibiendo críticas de clientes alemanes por esta limitación. En declaraciones a la prensa alemana, explicó que Volkswagen está estudiando si puede hacer algo al respecto, aunque el aumento de la velocidad máxima no es tan sencillo como modificar un parámetro del sistema.
La razón está en el propio sistema de propulsión. El ID. Polo GTI utiliza un motor eléctrico delantero APP290 con 226 CV y 290 Nm, asociado a un reductor de una sola relación. Acelera de 0 a 100 km/h en 6,8 segundos y cuenta con un diferencial delantero electrónico, además de una suspensión adaptativa DCC Sport. Es un coche pensado especialmente para ofrecer agilidad en curvas, pero Volkswagen sabe que para parte de sus clientes también tiene que poder desenvolverse bien en autopista.

Y aquí aparece la parte complicada. Según Grünitz, aumentar la velocidad máxima tiene consecuencias tanto para la batería como, especialmente, para el reductor, porque no basta con alcanzar una determinada velocidad durante unos segundos. Si Volkswagen decide elevar el límite, el ID. Polo GTI debería ser capaz de mantener esa velocidad durante periodos prolongados sin comprometer el funcionamiento del sistema de propulsión. Es un reto bastante más serio de lo que puede parecer desde fuera.
El contexto tampoco ayuda demasiado a Volkswagen. La llegada de los coches eléctricos ha dado una segunda vida a los pequeños deportivos, un segmento que llevaba años perdiendo protagonismo. Ahora tenemos propuestas como el Alpine A290, el Abarth 600e y, dentro del grupo Stellantis, el nuevo Peugeot E-208 GTi. Volkswagen se ha incorporado a esta batalla con un modelo que recupera el espíritu del Polo GTI, pero adaptado a la era eléctrica.
Y sus rivales tienen precisamente algo que echarle en cara. El Peugeot E-208 GTi alcanza 180 km/h y acelera de 0 a 100 km/h en solo 5,5 segundos, mientras que el Abarth 600e llega hasta los 200 km/h. En el caso del Peugeot, además, los ingenieros de Peugeot Sport han trabajado específicamente en la refrigeración de la batería para evitar pérdidas de rendimiento durante un uso exigente.

Por eso, la propuesta de elevar el límite del Volkswagen hasta 185 km/h, planteada por AutoWeek, tendría bastante sentido desde el punto de vista comercial. No convertiría al ID. Polo GTI en un misil de autopista, pero sí le permitiría superar al Peugeot E-208 GTi en velocidad máxima y, de paso, recuperar parte de esa imagen de pequeño deportivo que Volkswagen quiere transmitir con las siglas GTI. Eso sí, Volkswagen no ha confirmado que 185 km/h vaya a ser finalmente la cifra elegida.
Más allá de la polémica por la velocidad máxima, el ID. Polo GTI tiene argumentos para defender su apellido. Mide 4,10 metros de largo, 1,82 metros de ancho y 1,51 metros de alto, con una distancia entre ejes de 2,60 metros. Su diseño recupera elementos clásicos de los GTI, como la franja roja del frontal, las llantas de 19 pulgadas, los detalles rojos y una puesta en escena bastante más agresiva que la del ID. Polo convencional.
Por dentro también intenta mantener ese vínculo con la historia de Volkswagen. El cuadro digital de 10,25 pulgadas puede adoptar una presentación inspirada en los antiguos Golf, mientras que la pantalla central alcanza 12,9 pulgadas. Los asientos deportivos, los detalles en rojo y el volante específico completan un habitáculo que busca combinar tecnología con algunos guiños al pasado GTI.

En cuanto a la parte eléctrica, el ID. Polo GTI utiliza una batería de 52 kWh netos y homologa hasta 424 kilómetros de autonomía WLTP. Puede cargar en corriente continua a un máximo de 105 kW y pasar del 10% al 80% en aproximadamente 24 minutos. Son cifras razonables para un coche de este tamaño y potencia, aunque mantener velocidades muy elevadas durante largos periodos tendría inevitablemente un impacto importante sobre el consumo y, por tanto, sobre la autonomía disponible.
El precio anunciado para Alemania se sitúa por debajo de los 39.000 euros, mientras que Volkswagen España ha comunicado que la preventa llegará en otoño y que el precio en nuestro mercado será inferior a 33.000 euros aplicando campañas y descuentos. Las primeras unidades están previstas para 2027.
En el fondo, la discusión sobre los 175 km/h dice bastante de lo que Volkswagen quiere conseguir con este coche. El ID. Polo GTI no necesita ser especialmente rápido en línea recta para ser divertido, porque buena parte de su atractivo está en la puesta a punto del chasis, la tracción delantera, el diferencial electrónico y su capacidad para enlazar curvas. Pero en Alemania existe un tipo de cliente que también quiere poder mantener el ritmo en una autopista sin límite y ahí los 175 km/h pueden quedarse demasiado cortos.
Volkswagen todavía tiene margen para reaccionar antes de que el coche llegue a los concesionarios. La pregunta es cuánto estará dispuesta a modificar para conseguir esos kilómetros por hora adicionales sin penalizar demasiado la batería, la temperatura del sistema y la fiabilidad del reductor. Porque subir de 175 a 185 km/h puede parecer una pequeña diferencia sobre el papel, pero para un coche eléctrico mantener esos 10 km/h adicionales de forma sostenida no es precisamente gratis.


