El Gobierno confirma que trabaja en un nuevo Plan Renove para ayudar a la compra de coches con motor de combustión

En una entrevista en Antena 3, la Ministra de Hacienda, Maria Jesús Montero, ha confirmado que el gobierno está trabajando en un nuevo Plan Renove que llegará para rejuvenecer el parque móvil del país, para de esa forma reducir las emisiones contaminantes. Un nuevo proyecto del que todavía no hay detalles, pero que supondrá una importante dotación para incentivar la compra de coches con motor de combustión.

Según la Ministra: «Trabajamos para que en el 2020 podamos tener un Plan Renove para aquellos vehículos que tienen más años y para que aquellas personas que tienen menos renta puedan acceder a un cambio de su vehículo. Se trata de renovar toda la flota que está produciendo emisiones que son altamente peligrosas para el futuro del planeta, pero también para la salud de los ciudadanos«.

Como decimos, hasta ahora no hay detalles de cómo será este nuevo Plan Renove que planea el gobierno. Pero lo que si está claro es que estas contemplan la ayuda a la compra de coches convencionales. No sabemos si entrarán los cada vez menos demandados diésel, pero si seguro se destinarán fondos a los gasolina.

Algo que de confirmarse sería realmente incongruente en un marco donde la lucha por la reducción de emisiones contaminantes está dominada por las medidas obtenidas en CO2.

Falta por saber también si los coches eléctricos entrarán en este Plan Renove, o por lo contrario se separarán en una iniciativa propia con sus fondos.  Un proyecto pensado para ponerse en marcha en 2020, y que supone un caso único en Europa donde los planes de ayuda a la compra de coches convencionales han desaparecido casi en su totalidad. Casi.

Y es que hace unos días conocíamos los planes del gobierno de Alemania que quiere regular el proceso de renovación de los vehículos diésel por unos nuevos y menos contaminantes.

Un movimiento que ahora nuestro gobierno copiará, y que sin duda será motivo de alegría entre los fabricantes que trabajan en nuestro país que podrán reducir algo las pérdidas provocadas por la entrada en vigor del nuevo ciclo WLTP.

Opinión

Detrás de esta medida está el dictado de la poderosa industria automovilística europea. Estos han escrito la hoja de ruta para lograr una transición lo menos dolorosa y exigente posible. Un modelo que exportarán también a España, donde el gobierno apoyará económicamente el finiquito a los diésel, pero en lugar de apostarlo todo por la movilidad eléctrica, se plegará a los deseos del sector y seguirán gastando millones en incentivos a coches convencionales.

Un modelo cortoplacista que reducirá las exigencias de mercado a los grandes marcas europeas. Una apertura de par en par de las puertas del mercado a los fabricantes foráneos que apuesten por los coches eléctricos, y que podrán tomar posiciones sin mayores dificultades ante la parsimonia de las administraciones y fabricantes europeos.

Algo que supondrá a medio o largo plazo un golpe de gracia a la industria de la producción de coches y componentes en España, que se marchará a Estados Unidos o China, donde desde hace años apuestan sin miramientos por las nuevas formas de movilidad como una manera de reducir emisiones, y también de lograr hacerse con una parte del mercado que no habían conseguido con los coches con motor de combustión.

Y es que mientras que en Estados Unidos se mantienen los 7.500 dólares de ayudas a los eléctricos, más las ayudas de los estados, y en China se ponen en marcha las cuotas de ventas, en Europa ponemos en marcha programas para sustituir un coche contaminante por otro, y seguimos viendo pasar las inversiones en producción de vehículos eléctricos y baterías sin lograr que se asienten en nuestro país.

Fuente | Antena3

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