Samsung acelera sus planes para las baterías con electrolito sólido y comenzará la producción en 2023

El electrolito sólido es una de las tecnologías más prometedoras de cara a convertirse en la próxima generación de baterías. Una configuración que permitirá aumentar la densidad energética, reducir peso y mejorar la seguridad. Una carrera donde Samsung quiere dar un golpe sobre la mesa con el anuncio del inicio de la producción en su primera fase ya para el próximo año.

Esto supondrá poner en funcionamiento la primera línea de producción en cadena en su fase piloto en 2023. La primera que se pondrá en marcha por parte del gigante coreano que espera de esa forma acelerar de forma importante la fase de validación fundamental antes de iniciar la producción comercial.

Según la nota de prensa «Al verificar nuestra viabilidad tecnológica y asegurar el conocimiento para la producción en masa, aceleraremos el tiempo para la producción

El mes pasado, Samsung SDI comenzó a construir instalaciones para el proyecto piloto, que tiene previsto producir baterías de electrolito sólido en su centro de investigación en Suwon, al sur de Seúl.

El objetivo para el fabricante asiático es lograr igualar la autonomía de los coches eléctricos con la de los de combustión interna. Algo que el electrolito sólido indican, permitirá, y además lo hará con unas baterías que no tendrán que ser gigantescas ni pesar toneladas para permitir cifras de 800 o 900 kilómetros con cada carga.

Uno de los principales retos de esta tecnología es su baja conductividad y su baja vida útil. Según Samsung, con su prototipo han logrado realizar en el laboratorio más de 1.000 ciclos de carga y descarga. Algo que supone un paso adelante importante respecto a los desarrollos que hemos visto hasta el momento, aunque se espera que la cifra mejore de cara a su llegada al mercado.

Para resolver el problema con las dendritas, Samsung Electronics aplicó al cátodo una «capa de nanocompuesto Ag-C» de 5 micrómetros. Algo que según el fabricante coreano es la primera vez que se prueba. Esta tecnología no solo aumenta la seguridad y la vida útil de las baterías con electrolito sólido, sino que también reduce el tamaño de las baterías a la mitad al aumentar la densidad energética al hacer que el electrodo negativo de la batería sea todavía más delgado.

El resultado será una batería más pequeña, ligera y barata, que además contará con un elevado nivel de densidad energética. Incluso su tolerancia a las temperaturas extremas le hacen compatible con las recargas ultra rápidas, y también hará menos necesario el uso de potentes sistemas de refrigeración, lo que reducirá la complejidad y peso de los packs de baterías.

La pregunta como suele ser habitual es el cuándo. En este caso Samsung contaba con una hoja de ruta previa donde tenía marcado el 2027 como fecha para el inicio de la producción comercial. Pero la puesta en marcha de la línea piloto casi dos años antes de lo inicialmente previsto permitirá rebajar la cifra de forma considerable, siendo ahora el objetivo llegar al mismo tiempo e incluso antes que sus principales rivales, como Toyota.

Algo que supondría de lograrse, comenzar la producción e instalación de los primeros packs entre 2024 y 2025.

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