Stellantis cumple tres meses de prueba con Arena del Futuro. El sistema de recarga inalámbrica de coches eléctricos

Después de varios años de trabajos, Arena Del Futuro, el circuito construido por Stellantis en colaboración otros socios como ABB, Electreon, FIAMM Energy Technology, IVECO, IVECO Bus, se ha convertido en un realidad. Su objetivo era probar en la vida real una carga mediante inducción dinámica tanto de coches como de otro tipo de vehículos con mayor potencial para aprovechar esta tecnología, como autobuses o camiones eléctricos, y esta semana ha cumplido sus tres primeros meses de funcionamiento.

Instalado en Chiari, Italia, este circuito cuenta con un sistema dotado de la tecnología DWPT (Dynamic Wireless Power Transfer) que permite enviar la energía a la batería de los vehículos sin necesidad de cable o tener incluso que pararse. Simplemente contar con el receptor y moverse por encima de la sección habilitada.

La DWPT es un sistema de bobinas situadas debajo del asfalto que transfieren la energía directamente a coches, camiones y autobuses sin necesidad de que se detengan en estaciones de carga para recargar la batería. Dicha tecnología se puede adaptar a todos los vehículos equipados con un “receptor” especial que transfiere la energía entrante desde la infraestructura de la carretera directamente al motor eléctrico, aumentando la autonomía, a la vez que conserva la carga de la batería del vehículo.

El proyecto piloto de Stellantis y de todos los socios que participan está coordinado por A35 Brebemi, una empresa propiedad de Aleatica, operadora de infraestructuras de transporte globales dedicada a soluciones de movilidad sostenibles e innovadoras.

Entre los potenciales beneficios están algunos que podríamos pensar, como el reducir el miedo a la autonomía y poder ofrecer rutas más seguras a los vehículos que no dependerán de estaciones o paradas prolongadas en el tiempo. Pero también ofrecerá otros beneficios como el poder instalar baterías de menor tamaño, peso y precio en los grandes vehículos, lo que reduce su consumo y también su precio de compra.

A esto se añade un factor que hasta ahora había sido obviado por los desarrolladores, y es que gracias a esta tecnología las baterías podrán estar más tiempo dentro de un rango de carga idóneo. Permitirá no tener que apurar la capacidad para llegar a tiempo al destino, lo que reducirá el impacto de las descargas profundas en la vida útil de los packs.

Una tecnología con gran potencial para electrificar por ejemplo sectores industriales como el transporte pesado por carretera, que podría ver en este tipo de tecnologías un apoyo en aquellos tramos especialmente complejos, como subidas pronunciadas a puertos de montaña, donde se liberaría a la batería de buena parte del trabajo en los momentos de mayor consumo.

Ahora quedan por ver los resultados de las pruebas en el circuito, que nos dará una visión de si la eficiencia es la suficiente, y también el coste de instalación de una tecnología que quiere ser una alternativa a las catenarias, y donde se elimina el impacto visual de las misma con una obra que como podemos ver en el vídeo, es bastante reducida necesitando levantar una pequeña sección de la vía.

Fuente | Stellantis

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