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El Volkswagen Trinity llegará en 2028 transformado en un crossover eléctrico

Oliver Blume, el nuevo director ejecutivo del Grupo Volkswagen, no solamente ha decidido posponer dos años el lanzamiento de la plataforma eléctrica SSP (lo que permitirá extender la vida comercial de la actual MEB), sino que también ha tomado la decisión de rediseñar el primer modelo que se iba a asentar sobre ella: el Trinity.

Originalmente, el Volkswagen Trinity (cuyo nombre definitivo podría haber sido Volkswagen ID.4, pues el SUV homónimo se renombrará como ID.4 X a corto plazo) iba a ser un sedán de aproximadamente 4,60 metros de largo con una autonomía de 700 km WLTP, una arquitectura de 800 voltios, un avanzado sistema de conducción autónoma de nivel 2+ (aunque técnicamente capaz de llegar a un nivel 4) y un precio de partida de 35.000 euros.

El Trinity de Herbert Diess, el anterior director ejecutivo del Grupo Volkswagen, tenía en su punto de mira al Tesla Model 3. Sin embargo, Oliver Blume y el nuevo jefe de la marca Volkswagen, Thomas Schäfer, creen que los clientes no comprarían el actual diseño en forma de cuña, por lo que se apostará por un formato crossover no exento de ciertas concesiones aerodinámicas.

Cuando llegue al mercado europeo en 2028, el Volkswagen Trinity no se limitará a estrenar la plataforma SSP, una base de gran flexibilidad que se utilizará en prácticamente todos los futuros coches eléctricos del grupo (desde asequibles utilitarios hasta grandes SUV), sino que también equipará la nueva arquitectura de software actualizable 2.0 (vw.OS) desarrollada por CARIAD.

Volkswagen Trinity

El Volkswagen Trinity estrenará la plataforma SSP

El Volkswagen Trinity será el primer modelo de la compañía concebido bajo un nuevo proceso que permitirá recortar en un 25% los tiempos de desarrollo, pasando de los actuales 54 meses a apenas 40. Gran parte de su hardware estará estandarizado para simplificar la producción, por lo que los clientes solo podrán elegir el color de la carrocería, el diseño de las llantas y el tren propulsor (potencia, batería…).

Si bien Volkswagen planeaba construir una nueva fábrica en las inmediaciones de Wolfsburgo (Alemania) con el objetivo de implantar este nuevo modelo productivo, todo apunta a que dicho proyecto se habría cancelado, lo que se traducirá en el ahorro de unos 2.000 millones de euros. En su lugar, podría adaptarse la actual planta de Wolfsburgo para acoger al avanzado automóvil.

De adoptarse las mejoras contempladas para la nueva planta, los tiempos de producción podrían reducirse notablemente (un Volkswagen ID.3 tarda el triple en fabricarse que un Tesla Model Y). Entre las optimizaciones planteadas podemos encontrar técnicas de fabricación como el mega-casting (es decir, sustituir las estructuras estampadas y soldadas entre sí por grandes piezas de fundición).

Fuente | ecomento

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