
Algunos Omoda y Jaecoo están dando problemas durante la carga en casa
Algunos modelos de Omoda y Jaecoo están mostrando fallos al reanudar la carga en tomas de corriente alterna; el problema aparece tras pausas habituales en instalaciones domésticas; esto obliga al usuario a intervenir manualmente y genera dudas sobre el sistema.

La recarga doméstica es, para la mayoría de usuarios de coches eléctricos, el pilar fundamental del día a día. Llegar a casa, enchufar y olvidarse. Pero la realidad a veces no es tan sencilla. En algunas instalaciones reales han empezado a aparecer comportamientos inesperados en modelos de Omoda y Jaecoo, especialmente durante la carga en corriente alterna.
El aviso lo lanza Alfonso Viejo, instalador especializado en infraestructura de recarga de A2 Electricidad, que ha detectado un patrón curioso en varias viviendas. Según explica, en determinadas circunstancias algunos coches de estas marcas no reanudan automáticamente la carga tras una interrupción temporal del suministro, algo que sí hacen la mayoría de modelos del mercado sin que el usuario tenga que intervenir.
El problema no aparece siempre, pero sí en situaciones bastante habituales en cualquier instalación doméstica. Por ejemplo, cuando el usuario tiene programada la carga en un horario concreto desde el propio coche o la aplicación, o cuando entra en juego un sistema de gestión dinámica de potencia, que pausa la carga momentáneamente para evitar sobrecargas en la vivienda.

En estos escenarios, cuando el cargador vuelve a suministrar energía —algo tan normal como recuperar potencia tras un balanceo dinámico—, lo lógico sería que el coche retomase la carga automáticamente. Sin embargo, según las pruebas realizadas, esto no siempre ocurre en algunos modelos de Omoda y Jaecoo.
“En varias instalaciones hemos visto que, tras una pausa, el coche no vuelve a cargar por sí solo”, explica Viejo. Y lo más llamativo es que, desde el punto de vista técnico, todo parece estar funcionando correctamente.
Para entenderlo mejor, hay que irse al estándar que regula este proceso. La recarga en corriente alterna se basa en la normativa internacional IEC 61851-1, que define cómo se comunican el coche y el punto de recarga a través del sistema conocido como Control Pilot. Este protocolo establece los distintos estados del sistema y, en condiciones normales, permite que la carga se reanude automáticamente cuando todo vuelve a estar listo.
Y aquí es donde está la clave. Según el instalador, en los casos analizados el punto de recarga cumple con el estándar y vuelve a ofrecer energía correctamente cuando termina la pausa. Es decir, la instalación eléctrica y el cargador están haciendo su trabajo. Sin embargo, el coche no responde como cabría esperar

Desde el punto de vista del usuario, esto se traduce en una situación bastante poco práctica. Para que la carga vuelva a activarse, hay que intervenir manualmente: desconectar y volver a conectar el cable, o reiniciar la sesión desde el propio coche o la aplicación. Un paso extra que rompe completamente con esa idea de comodidad que se asocia a la recarga en casa.
Además, este comportamiento puede llevar a confusión. No son pocos los usuarios que, al encontrarse con esta situación, piensan en un fallo del cargador o incluso de la instalación eléctrica, cuando en realidad el origen del problema podría estar en cómo el coche interpreta la señal tras la interrupción.
Viejo asegura que dispone de registros y ejemplos reales donde se ha repetido este comportamiento, lo que refuerza la idea de que no se trata de un caso puntual o aislado. Más bien parece un patrón que merece ser revisado.
Este tipo de situaciones pone sobre la mesa un aspecto clave que muchas veces pasa desapercibido: la interoperabilidad entre coche y punto de recarga. No basta con que cada elemento funcione bien por separado; ambos tienen que entenderse perfectamente para que la experiencia sea fluida.
Y esto es especialmente importante en entornos domésticos, donde cada vez son más habituales funciones como la programación horaria o el balanceo dinámico de potencia. Sistemas pensados precisamente para optimizar el consumo y facilitar la vida al usuario, pero que dependen de una comunicación impecable entre todos los elementos.
Al final, la recarga en casa sigue siendo el principal método para alimentar un coche eléctrico. Por eso, detalles como este, que pueden parecer menores, tienen un impacto directo en la experiencia real del usuario. Porque si algo se espera al enchufar el coche por la noche, es que por la mañana esté cargado… sin tener que estar pendiente de si ha decidido hacerlo o no.


