
Objetivo 2027: BYD registra una nueva patente de baterías sólidas y acelera su hoja de ruta
La carrera por la batería milagro continúa su curso consciente de que cada vez queda menos para llegar a la meta. BYD está acelerando sus inversiones y esta semana ha registrado una nueva patente relacionada con las baterías de electrolito sólido que incluso ya tiene fecha de inicio de producción, y es más pronto de lo esperado.

BYD sigue avanzando en una de las tecnologías con mayor potencial para el coche eléctrico. El fabricante chino ha registrado una nueva patente relacionada con las baterías de electrolito sólido, un movimiento que confirma que la marca quiere posicionarse entre los líderes de esta carrera tecnológica que ya se ha convertido en una auténtica obsesión para la industria china.
La documentación, publicada por la Administración Nacional de Propiedad Intelectual de China describe una “membrana compuesta de electrolito sólido y su método de preparación”, además de su aplicación en baterías sólidas, packs de baterías y dispositivos eléctricos. Aunque el texto no entra en detalles sobre cifras concretas de densidad energética, costes o fechas exactas de lanzamiento comercial, sí deja claro hacia dónde está enfocando BYD sus esfuerzos.
La patente se centra en una estructura compuesta por diferentes partículas de electrolito inorgánico combinadas con una red de fibras recubiertas por un electrolito polimérico. Según la descripción, esta solución busca mejorar dos aspectos fundamentales para el futuro de las baterías sólidas: la conductividad iónica y la resistencia mecánica de la membrana.
En otras palabras, BYD trabaja para resolver algunos de los grandes problemas que siguen frenando la llegada masiva de esta tecnología al mercado. Porque aunque las baterías sólidas prometen autonomías mucho mayores, cargas más rápidas y una seguridad superior, la realidad es que todavía existen importantes barreras técnicas y económicas que impiden su producción a gran escala.
De hecho, el propio científico jefe de BYD, Lian Yubo, reconoció hace apenas unas semanas que el desarrollo de las baterías sólidas de la marca había entrado en una “fase crítica de avances”, aunque también admitió que siguen existiendo problemas relacionados con la complejidad de fabricación, el control de costes y los rendimientos de producción.
Entre los principales desafíos técnicos, Lian destacó la estabilidad de las interfaces sólidas y la supresión de dendritas de litio, unos pequeños filamentos que pueden formarse en el interior de las baterías y comprometer tanto su rendimiento como su seguridad. Según el directivo, el sector necesita trabajar en toda la cadena del sistema y no únicamente en mejorar celdas individuales.
China acelera la carrera por las baterías sólidas

El movimiento de BYD no llega solo. En China se está produciendo una auténtica avalancha de proyectos relacionados con las baterías de electrolito sólido, y prácticamente todos los grandes fabricantes del país quieren tener lista su tecnología antes de finales de esta década.
Uno de los ejemplos más llamativos es el de CALB, que recientemente presentó una batería sólida de 60 Ah con una densidad energética superior a los 450 Wh/kg, unas cifras que, sobre el papel, permitirían desarrollar coches eléctricos con autonomías del doble de las actuales ocupando el mismo espacio.
Por su parte, Chery también confirmó el desarrollo de una batería sólida de 60 Ah con una densidad energética de 400 Wh/kg. La compañía ya trabaja en pruebas de integración en vehículos reales y espera iniciar los ensayos a partir de 2027.
CATL, el mayor fabricante de baterías del mundo, tampoco quiere quedarse atrás. La empresa ya ha registrado varias patentes relacionadas con baterías sólidas basadas en sulfuro y también apunta a 2027 como fecha clave para poner en marcha sus primeras líneas piloto de producción.
En el caso de BYD, las previsiones internas también sitúan alrededor de 2027 el inicio de los primeros despliegues piloto de esta tecnología.
Todo esto confirma que la batalla tecnológica del coche eléctrico ya no se libra únicamente en autonomía o precios. El próximo gran salto puede llegar de la mano de las baterías sólidas, pero también las de sodio, lo que dibuja un futuro con baterías de alta densidad para amplias autonomías, pero también celdas económicas para vehículos de corto alcance, pero con precios mucho más bajos. Y en todos los fregados está China liderando el mercado.


