
China puede dar este año el golpe definitivo con las baterías con electrolito sólido
El fabricate chino Geely se ha sumado a la carrera por ser de los primeros en lanzar una batería con electrolito sólido y ha confirmado que en 2026 tendrá listo su primer pack completo de batería para comenzar la última fase, la prueba de validación en condiciones reales.

Geely ha confirmado un nuevo hito dentro de su carrera tecnológica: en 2026 tendrá listo su primer pack completo de batería sólida desarrollada internamente, que será instalado en un coche para comenzar las pruebas de validación en condiciones reales. Lo importante de este anuncio es que no son experimentos de laboratorio, sino de un paso clave a nivel de vehículo.
La información ha sido adelantada por el medio económico chino 21 Finance, que cita confirmación directa de Geely. Según el informe, el objetivo para 2026 pasa por finalizar el ensamblaje del primer pack completo e integrarlo en un coche eléctrico para evaluar su funcionamiento, seguridad y fiabilidad. La marca no ha detallado todavía qué plataforma ni qué modelo se utilizarán para estas pruebas, ni tampoco ha concretado calendarios posteriores relacionados con producción o industrialización.
Geely lleva más de una década invirtiendo de forma continuada en el desarrollo de tecnologías propias de baterías. Desde mediados de la década de 2010 ha puesto en marcha acuerdos, centros de investigación y proyectos piloto, con el objetivo de reducir su dependencia de proveedores externos. En 2025 dio un paso más al unificar todas sus iniciativas relacionadas con baterías bajo una sola entidad, Zhejiang Jiyao Tongxing Energy Technology, creada para integrar tanto la producción de celdas como el desarrollo de sistemas de seguridad.
Dentro de ese proceso, Geely presentó también la batería Aegis Short Blade de litio ferrofosfato, una celda LFP producida internamente, de la que ya se han preparado muestras de ingeniería de 20 amperios hora. A esto se suma la apertura de un centro de pruebas de seguridad en Ningbo, destinado a la validación de coches eléctricos completos, y la decisión de compartir parte de su cartera de patentes de seguridad con otros fabricantes, una estrategia poco habitual en la industria.

En paralelo, el grupo ha intensificado desde hace años su trabajo específico en baterías de estado sólido, centrado tanto en la química de las celdas como en el desarrollo de electrolitos sólidos y su integración en packs completos. Para ello ha creado unidades de investigación especializadas y un laboratorio conjunto de baterías de estado sólido en la provincia de Zhejiang, en colaboración con fabricantes de baterías de tracción.
Según distintas informaciones procedentes de China, las celdas experimentales de Geely ya habrían alcanzado densidades energéticas cercanas a los 400 Wh/kg, una cifra muy superior a la de las baterías de ion-litio convencionales actuales. La compañía está probando diferentes enfoques tecnológicos, incluyendo electrolitos basados en sulfuros y óxidos, dentro de un programa de investigación respaldado también por iniciativas nacionales para el impulso de baterías de nueva generación. En ese contexto, el objetivo de tener un pack completo en 2026 encaja dentro de una hoja de ruta a medio y largo plazo.
Las baterías de estado sólido sustituyen el electrolito líquido tradicional por uno sólido, lo que sobre el papel permite mayor densidad energética, mejor seguridad y una degradación más controlada. En China, el desarrollo de esta tecnología está avanzando desde la fase puramente experimental hacia etapas más cercanas al mercado, como la fabricación de packs, su instalación en coches eléctricos y la producción piloto o en pequeñas series.

Geely no está sola en esta carrera. Otros grandes fabricantes chinos también han hecho públicos sus planes. Dongfeng, por ejemplo, ha ajustado su calendario y ahora apunta a 2027 para la producción en masa de sus baterías de estado sólido, con prototipos de coches eléctricos ya en pruebas y un objetivo de densidad energética en torno a los 350 Wh/kg. SAIC Motor, a través de su socio Qingtao Energy, ha puesto en marcha una línea de producción dedicada y prevé comenzar pruebas con prototipos antes de iniciar entregas a gran escala en 2027, con celdas que superen los 400 Wh/kg.
Chery también ha fabricado ya muestras de ingeniería en su propia planta de baterías de estado sólido, mientras que proveedores como Sunwoda han anunciado desarrollos a escala piloto en colaboración con socios especializados en materiales. Todo ello responde a una estrategia industrial más amplia impulsada desde el propio Gobierno chino.
De hecho, la planificación nacional sitúa 2026 como un año clave para acelerar la innovación en tecnologías estratégicas para el coche eléctrico, entre ellas las baterías de estado sólido y los sistemas avanzados de conducción autónoma. Marcas como Dongfeng, Chery, SAIC o proveedores como Sunwoda tienen previstos despliegues de prototipos, ampliaciones de capacidad productiva y nuevos avances en celdas de alta densidad durante los próximos años.
Con este anuncio, Geely confirma que su proyecto de batería de estado sólido alcanzará en 2026 una fase decisiva: la validación en un coche eléctrico real, algo que muy pocos fabricantes pueden decir hoy en día. Un paso más dentro de la intensa competencia tecnológica que vive el sector en China y que, tarde o temprano, acabará teniendo impacto directo en los modelos que lleguen a Europa.


