
China tendrá este año su propio Robotaxi con producción masiva
WeRide y Geely han firmado un importante acuerdo que supondrá el despliegue del Robotaxi GXR; la nueva generación del taxi eléctrico y autónomo que llegará con la tecnología de conducción autónoma y una producción prevista de miles de unidades; el objetivo es acelerar la expansión de los robotaxis en varias ciudades del mundo.

El sector del coche autónomo sigue acelerando, y una de las últimas noticias llega desde China. La empresa tecnológica WeRide ha anunciado un nuevo paso en su alianza con el fabricante Geely. Ambas compañías han firmado un acuerdo para profundizar su cooperación estratégica y, de paso, han presentado la nueva generación del Robotaxi GXR, un modelo que pretende impulsar el despliegue comercial a gran escala de este tipo de servicios en diferentes mercados del mundo.
Según la información publicada, el plan es ambicioso. Durante 2026 está previsto entregar unas 2.000 unidades del Robotaxi GXR, que se destinarán tanto al mercado chino como a diferentes países del extranjero. El objetivo es claro: pasar de los programas piloto a una fase de operación global con mayor volumen, algo que el sector del coche autónomo lleva años intentando consolidar.
El proyecto no parte desde cero. A comienzos de 2026, la flota mundial de robotaxis operada por WeRide ya alcanzaba 1.023 unidades, una cifra considerable dentro de un segmento que todavía está en fase de expansión. Este crecimiento ha sido posible gracias a varios programas de pruebas y despliegues comerciales en diferentes ciudades, donde la compañía ha ido acumulando experiencia real en tráfico abierto.
Un salto tecnológico para el Robotaxi GXR

La nueva versión del Robotaxi GXR llegará con una importante actualización tecnológica. Este modelo incorpora el sistema de conducción autónoma GEN8, desarrollado por la propia WeRide, que introduce una nueva generación de sensores y software para mejorar la seguridad y la fiabilidad en situaciones reales de circulación.
El corazón del sistema es el conjunto de sensores Sensor Suite 8.0 (SS8.0), que integra un nuevo lidar de alta definición capaz de generar una nube de puntos mucho más detallada. Según la compañía, la resolución del sistema se ha multiplicado por 17 respecto a la generación anterior, lo que permite detectar con mayor precisión todo lo que ocurre alrededor del vehículo.
Además, el nuevo lidar tiene un alcance máximo de hasta 600 metros de distancia en detección teórica. Esta capacidad de visión lejana es especialmente importante en escenarios de conducción a alta velocidad, ya que permite anticipar las condiciones de la carretera con mucha más antelación. En términos prácticos, el sistema ofrece más de un 70% de margen adicional para tomar decisiones de seguridad, algo clave cuando se trata de conducción totalmente autónoma.
Otra de las mejoras se centra en la capacidad de detectar objetos pequeños o situaciones de riesgo a gran velocidad. El sistema está diseñado para identificar obstáculos diminutos y peligros potenciales antes de que se conviertan en un problema, incluso en condiciones meteorológicas complicadas.
De hecho, la compañía asegura que el conjunto de sensores puede seguir funcionando con precisión en situaciones de lluvia intensa o niebla densa, dos escenarios que históricamente han supuesto un desafío para los sistemas de conducción autónoma. La idea es garantizar que el robotaxi pueda operar de forma continua durante todo el día y en diferentes condiciones climáticas.
De pruebas a operación comercial global

El Robotaxi GXR no es un modelo completamente nuevo. La primera generación fue presentada en octubre de 2024, y estaba basada en la plataforma del Geely Farizon Super VAN, un vehículo comercial eléctrico adaptado para el transporte autónomo de pasajeros.
Unos meses después, en agosto de 2025, la compañía dio un paso importante al iniciar operaciones comerciales totalmente sin conductor en la ciudad china de Guangzhou. Desde entonces, el despliegue se ha ido ampliando poco a poco.
Actualmente, el Robotaxi GXR opera en modo totalmente autónomo en Guangzhou, Pekín y Abu Dabi, donde ya presta servicio comercial sin conductor de seguridad a bordo. Además, la compañía mantiene operaciones públicas habituales en Dubái y Riad, dos ciudades que están apostando fuerte por la movilidad autónoma como parte de sus planes de transporte urbano.
El siguiente paso será ampliar esta presencia internacional. Según los planes anunciados, Dubái estrenará también el servicio totalmente sin conductor durante este mismo mes, lo que reforzará la presencia de WeRide en Oriente Medio.
Si se cumplen las previsiones de producción y despliegue, las 2.000 unidades del Robotaxi GXR previstas para 2026 supondrán uno de los mayores saltos de escala vistos hasta ahora en el sector. Un movimiento que refleja cómo algunos fabricantes y empresas tecnológicas empiezan a ver la conducción autónoma no solo como una tecnología experimental, sino como un negocio con potencial real a nivel global.


