
Los descuentos vuelven a favorecer a los coches con motor de combustión frente a los coches eléctricos
Los descuentos de los fabricantes están cambiando de tendencia en Europa; los coches con motor de combustión vuelven a recibir mayores rebajas que los eléctricos en algunos mercados donde los vendedores se escudan en las ayudas públicas para ofrecer menos inventivos a los eléctricos.

Alemania es un termómetro de la situación de la automoción en Europa. Allí, los fabricantes y los concesionarios han vuelto a centrar buena parte de sus esfuerzos comerciales en los coches con motor de combustión. Así lo refleja un estudio elaborado por el Center Automotive Research (CAR), que concluye que durante el mes de junio los descuentos aplicados a este tipo de modelos han superado, de media, a los ofrecidos en los coches eléctricos.
El informe señala que los 20 coches eléctricos más vendidos en Alemania han reducido el descuento medio respecto al precio de tarifa. Si en enero la rebaja alcanzaba el 19,5%, en junio se ha situado en el 17,8%. En cambio, los modelos con motor de combustión han elevado su descuento medio hasta el 18,4%, una diferencia que vuelve a inclinar la balanza a su favor.
Según los datos del estudio, esta situación provoca que adquirir un coche con motor de combustión resulte, de media, 1.997 euros más barato que comprar un coche eléctrico equivalente. La diferencia se ha ampliado de forma notable respecto a diciembre del año pasado, cuando apenas rondaba los 1.300 euros.
Las ayudas públicas mantienen el atractivo del coche eléctrico, aunque generan dudas sobre el mercado

El análisis no incluye la nueva ayuda pública para la compra de coches eléctricos puesta en marcha por el Gobierno alemán, ya que la cuantía varía en función del modelo adquirido, el tamaño de la unidad familiar y el nivel de ingresos del hogar. Estas subvenciones oscilan entre 1.500 y 6.000 euros y únicamente pueden solicitarse para vehículos matriculados desde el 1 de enero de este año.
El responsable del estudio, Ferdinand Dudenhöffer, considera que las principales beneficiadas de estas ayudas son las marcas que comercializan coches eléctricos más asequibles, especialmente fabricantes procedentes de China, Corea del Sur y Europa. En su opinión, las marcas alemanas de carácter prémium, como Audi, BMW, Mercedes-Benz o Porsche, apenas obtienen ventajas con este programa de incentivos.
Dudenhöffer también advierte de que el presupuesto destinado a estas ayudas avanza a un ritmo muy elevado. De hecho, asegura que a mediados de junio ya se había consumido aproximadamente la mitad de los fondos disponibles, por lo que existe la posibilidad de que se agoten antes de que finalice el año.
El experto sostiene además que este sistema de subvenciones contribuye a mantener artificialmente elevados los precios de los coches eléctricos, lo que podría dificultar el regreso a un mercado sin incentivos cuando las ayudas desaparezcan.
A pesar de ello, la electrificación continúa ganando peso en Alemania. Los coches eléctricos y los híbridos enchufables (PHEV) acogidos a las ayudas públicas alcanzan ya una cuota de mercado del 35%. En el conjunto de la Unión Europea la tendencia también sigue siendo positiva, ya que durante el pasado mes de mayo uno de cada cinco coches nuevos matriculados fue eléctrico, una muestra de que la transición hacia la movilidad sin emisiones continúa avanzando, aunque el comportamiento comercial de los fabricantes esté cambiando.


