Cambiar el motor de un coche de combustión puede costar más que la batería de un coche eléctrico: las cifras sorprenden

Uno de los argumentos más repetidos contra el coche eléctrico es que su batería tendrá que sustituirse tarde o temprano; pero una avería grave también puede convertirse en una factura enorme en un coche de combustión; la clave está en que ninguno de los dos sistemas obliga necesariamente a sustituir todos sus componentes cuando aparece un problema.

Cambiar el motor de un coche de combustión puede costar más que la batería de un coche eléctrico: las cifras sorprenden
Imagen generada con Gemini

Publicado: 10/08/2026 10:10

15 min. lectura

Uno de los argumentos que más se repiten contra los coches eléctricos es que cada cierto número de años hay que cambiar la batería completa, como si se tratase de un componente con una fecha de caducidad. La realidad es bastante diferente y, además, existe una comparación que suele pasarse por alto: ¿cuánto cuesta cambiar el motor de un coche de combustión cuando llega una avería grave?

La respuesta resulta especialmente interesante porque un motor nuevo puede alcanzar cifras muy elevadas. En un coche generalista, sustituir el motor completo puede suponer varios miles de euros, mientras que en un modelo de gama alta la factura puede superar con facilidad los 15.000 o 20.000 euros. Y eso sin contar que, al igual que ocurre con una batería, no siempre es necesario sustituir el conjunto completo cuando falla un componente.

La imagen que acompaña este artículo sirve como un buen ejemplo. En ella aparece un listado de recambios de Tesla en el que se muestra un una batería de alta tensión por 8.000 dólares, mientras que al lado aparece un bloque motor BMW N20B20A con un precio de venta de 13.117,42 dólares. No son directamente comparables en todos los aspectos, especialmente porque hablamos de mercados, impuestos y piezas diferentes, pero sí permiten poner en perspectiva un argumento que suele plantearse de forma demasiado simplista.

El mito de que un coche eléctrico obliga a cambiar toda la batería

El problema parte muchas veces de una idea equivocada: pensar que una batería de un coche eléctrico funciona como una especie de consumible que, después de ocho, diez o quince años, debe retirarse obligatoriamente y sustituirse por otra nueva. No existe una fecha en la que una batería tenga que cambiarse por obligación. Su degradación es progresiva y depende de factores como el uso, las temperaturas, los ciclos de carga, el sistema de gestión de la batería e incluso la química de la propia batería.

Además, una batería no es una pieza indivisible. Está formada por diferentes elementos, agrupados en módulos y controlados por un sistema electrónico que supervisa su funcionamiento. Por eso, cuando aparece un problema localizado, en determinados casos es posible reparar la batería sustituyendo los módulos o componentes dañados, en lugar de instalar un pack completo nuevo.

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Esto es importante porque el mismo principio se aplica al motor de combustión. Si un coche presenta un problema en un inyector, una bomba, un turbo, una culata o incluso determinados elementos internos del motor, no significa automáticamente que haya que instalar un motor nuevo. La reparación puede centrarse en el componente que ha fallado, siempre que técnicamente sea viable y económicamente tenga sentido.

Por tanto, comparar un supuesto cambio obligatorio de batería con el coste de un motor nuevo tampoco resulta justo. En ambos casos existe una reparación parcial cuando la avería lo permite y una sustitución completa cuando el daño es suficientemente grave o el coste de reparar el componente afectado deja de ser razonable.

El problema aparece cuando se utiliza el peor escenario posible para el coche eléctrico y se compara con el mantenimiento habitual del automóvil de combustión. Es algo parecido a decir que mantener un coche eléctrico será carísimo porque algún día podría necesitar una batería nueva, mientras se ignora que un motor de combustión también puede sufrir una avería catastrófica que obligue a sustituirlo. Y el coste de hacerlo no es precisamente pequeño.

¿Cuánto cuesta cambiar el motor de un coche de combustión?

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En un coche generalista o utilitario, un bloque o motor completo nuevo y original puede moverse aproximadamente entre 4.000 y 7.000 euros, dependiendo del modelo y de la motorización. Hablamos de piezas nuevas y no recicladas en talleres Manolo. A esa cantidad hay que añadir el trabajo del taller, los líquidos, las piezas auxiliares y, en determinados casos, elementos periféricos que no vienen incluidos con el motor.

La mano de obra también puede ser importante. Sustituir un motor no consiste simplemente en sacar uno y colocar otro. Hay que desmontar numerosos componentes, transferir elementos, conectar el cableado, comprobar los sistemas auxiliares y, en vehículos modernos, realizar diferentes procesos electrónicos y de programación. Por eso, una intervención de este tipo puede añadir aproximadamente 1.500-4.000 euros en mano de obra especializada.

A esto se pueden sumar otros 1.000-3.000 euros si es necesario sustituir elementos como el turbo, los inyectores, determinadas bombas, el alternador u otros periféricos. El resultado es que un utilitario generalista que necesite un motor nuevo puede terminar con una factura de aproximadamente 6.000-10.000 euros.

En un coche de gama alta la situación cambia completamente. Un motor nuevo o un bloque principal puede situarse fácilmente entre 10.000 y 20.000 euros, pudiendo superar esa cantidad en determinadas motorizaciones. La propia captura utilizada como referencia muestra un bloque BMW N20B20A con un precio de venta de 13.117 dólares, después de aplicar un descuento sobre un precio de catálogo superior.

Cambiar el motor de un coche de combustión puede costar más que la batería de un coche eléctrico: las cifras sorprenden

Y esa cifra corresponde únicamente a la pieza. Al añadir mano de obra y componentes adicionales, una sustitución completa puede superar los 25.000 euros. En un coche con varios años a sus espaldas, el problema es evidente: la reparación puede acercarse o incluso superar el valor del propio automóvil en el mercado de segunda mano.

Esto tampoco significa que cambiar el motor sea algo habitual. Precisamente ahí está la cuestión. Una avería catastrófica del motor es una posibilidad, no una operación de mantenimiento programada. Nadie compra un coche de combustión pensando que tendrá que cambiar el motor a los diez años. Sin embargo, tampoco debería comprarse un coche eléctrico pensando que obligatoriamente habrá que sustituir toda su batería cuando alcance una determinada antigüedad.

El razonamiento debería ser exactamente el mismo en ambos casos

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Además, existe una diferencia interesante. Un coche eléctrico tiene menos componentes mecánicos móviles en su sistema de propulsión, por lo que desaparecen elementos presentes en un motor de combustión como los inyectores, sistemas de escape, turbo, bomba de combustible, alternador o numerosos componentes internos sometidos a fricción y altas temperaturas.

Eso no significa que un coche eléctrico sea inmune a las averías. Tiene electrónica de potencia, motores eléctricos, sistemas de refrigeración y una batería que también puede sufrir problemas. Pero una avería en uno de estos sistemas no implica automáticamente sustituir todo el conjunto.

En el caso de la batería, por ejemplo, puede existir un módulo deteriorado mientras el resto continúa funcionando correctamente. Dependiendo del diseño de la batería, del fabricante, de la disponibilidad de repuestos y de la capacidad del taller, puede ser posible sustituir ese módulo y devolver el conjunto a unas condiciones de funcionamiento adecuadas.

Lo mismo sucede con un motor de combustión. Un fallo localizado no obliga necesariamente a tirar todo el motor y comprar otro. Pero si el daño afecta a numerosos componentes o el coste de reconstruirlo se acerca al de una unidad nueva, entonces puede tener sentido sustituir el conjunto.

Por eso, la comparación realmente interesante no es batería nueva frente a motor nuevo, sino cómo se repara cada sistema cuando aparece una avería grave. Y aquí ambos tienen más similitudes de las que puede parecer.

¿Cuánto puede costar una avería grave?

ReparaciónCoste orientativo
Motor nuevo, coche generalista4.000-7.000 euros
Mano de obra y montaje del motor1.500-4.000 euros
Periféricos adicionales1.000-3.000 euros
Motor nuevo completo, coche generalista6.000-10.000 euros
Motor nuevo o bloque, gama alta10.000-20.000 euros o más
Reparación completa en gama alta12.000-25.000 euros o más
Conjunto de batería mostrado en el ejemplo de Tesla8.000 dólares

La cifra de Tesla resulta especialmente llamativa porque desmonta parcialmente la idea de que una batería nueva siempre supone una factura desorbitada. En el ejemplo concreto de la captura, el conjunto de batería de alta tensión aparece anunciado por 8.000 dólares, aunque el precio final de una sustitución dependerá del modelo, mercado, impuestos, mano de obra y de si realmente es necesario cambiar todo el pack.

Y aquí está probablemente la parte más importante del debate. Una batería no debería analizarse únicamente por lo que cuesta reemplazarla completamente. Hay que tener en cuenta qué componente ha fallado y qué posibilidades de reparación existen.

Tesla battery

De hecho, en determinados casos la reparación de una batería puede consistir en sustituir módulos, conexiones, sensores, elementos electrónicos o componentes del sistema de gestión. Si el problema está localizado, reemplazar todo el pack sería equivalente a cambiar un motor completo cuando únicamente ha fallado uno de sus componentes.

El coche de combustión lleva décadas beneficiándose de una enorme industria de reparación y reconstrucción de motores. Existen talleres especializados capaces de desmontar un propulsor, sustituir piezas internas, rectificar componentes y volver a ponerlo en funcionamiento. En el mundo del coche eléctrico todavía estamos desarrollando una red equivalente de especialistas en reparación de baterías, pero la tecnología permite realizar reparaciones mucho más específicas que simplemente cambiar toda la batería.

Por eso también será importante que los fabricantes faciliten el acceso a los repuestos y a la información necesaria para reparar estos sistemas. Cuanto más sencillo sea sustituir un módulo deteriorado en lugar de un pack completo, menor será el coste para el propietario y menor será también la cantidad de residuos generados.

Al final, el mensaje debería ser bastante sencillo: ni la batería de un coche eléctrico tiene una fecha de caducidad que obligue a sustituirla, ni un motor de combustión está libre de sufrir una avería que pueda costar miles o incluso decenas de miles de euros.

La próxima vez que alguien diga que un coche eléctrico es una mala compra porque "a los diez años hay que cambiar la batería", conviene hacerle una pregunta: ¿también consideramos que un coche de gasolina es una mala compra porque algún día puede necesitar un motor nuevo de 10.000, 15.000 o 20.000 euros?

En ambos casos hablamos de una avería potencial, no de una operación de mantenimiento programada. Y tanto una batería como un motor pueden repararse en muchos casos sustituyendo únicamente los componentes afectados. Esa es probablemente una forma bastante más justa de comparar la fiabilidad y el coste de propiedad de ambas tecnologías.

Puntos clave

  • No existe un momento determinado en el que haya que cambiar obligatoriamente la batería de un coche eléctrico.
  • Una batería está formada por diferentes módulos y componentes que pueden repararse o sustituirse en determinados casos.
  • Un motor de combustión tampoco tiene que sustituirse completo ante cualquier avería.
  • Un motor nuevo para un coche generalista puede costar entre 4.000 y 7.000 euros solo por la pieza.
  • Una sustitución completa de motor en un utilitario puede alcanzar aproximadamente 6.000-10.000 euros.
  • En coches de gama alta, un motor nuevo puede superar los 10.000-20.000 euros.
  • La mano de obra y los componentes periféricos pueden elevar considerablemente la factura.
  • La captura muestra un conjunto de batería de alta tensión de Tesla anunciado por 8.000 dólares.
  • Una avería localizada en la batería no implica necesariamente sustituir todo el pack.
  • Comparar batería nueva frente a motor nuevo sin tener en cuenta las reparaciones parciales ofrece una visión incompleta.
  • Tanto el motor de combustión como la batería pueden sufrir averías graves, pero no son operaciones de mantenimiento programadas.

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