
Llega a Europa el Honda Super-N: pequeño, eléctrico y con precio ajustado
Honda estrena un nuevo coche eléctrico urbano que ya se puede reservar en Reino Unido como primer paso hacia Europa. Llega con un planteamiento sencillo, orientado a la ciudad y con un precio que busca hacerlo más accesible dentro de su segmento. Su enfoque combina diseño compacto, tecnología práctica y una filosofía muy orientada al uso diario.

Honda ha abierto oficialmente los pedidos de su nuevo coche eléctrico urbano Super-N, un modelo que aterriza con una propuesta clara: movilidad sencilla, asequible y con un enfoque divertido para el día a día en ciudad. El Reino Unido será su primera parada en Europa, con las primeras unidades previstas en los concesionarios a lo largo de julio, y todo apunta a que después dará el salto a más mercados del continente.
El planteamiento del Super-N parte de la base de la gama japonesa N Series, los conocidos “kei car”, pero adaptado a las exigencias europeas. Esto significa una carrocería ligeramente más ancha, ajustes específicos en suspensión y una puesta a punto pensada para carreteras británicas y europeas, donde el ritmo y el tipo de firme cambian bastante respecto a Japón. En esencia, Honda ha querido mantener la filosofía ligera y urbana, pero con un punto más sólido para nuestro entorno.
Honda Super-N: diseño compacto, enfoque urbano y una base pensada para ciudad

En el apartado de diseño, el Honda Super-N apuesta por una estética muy marcada, con inspiración directa en el histórico City Turbo II de los años 80. El resultado es un coche con pasos de rueda muy marcados, entradas de aire funcionales y una presencia más ancha de lo que su tamaño sugiere, algo clave para transmitir estabilidad visual en un segmento donde muchos modelos pecan de aspecto demasiado básico.
Sus medidas dejan claro su enfoque urbano: 3,59 metros de longitud y 1,57 metros de anchura, con un peso contenido de 1.097 kg. Todo ello lo sitúa como un coche muy manejable en ciudad, pensado para moverse con soltura en calles estrechas y aparcamientos complicados. No es un coche que busque impresionar por tamaño, sino por practicidad y facilidad de uso diario.
Interior funcional, propulsión ligera y hasta 70 kW en modo BOOST

En el interior, Honda ha apostado por una configuración sencilla pero cuidada, con asientos delanteros reforzados para mejorar la comodidad en trayectos urbanos y detalles en color azul claro en el salpicadero, aportando un toque distintivo sin recargar el conjunto. El sistema de asientos traseros “Magic Seats” permite modular el espacio de carga de forma muy flexible, pasando de un maletero reducido a una capacidad muy superior al abatirlos.
En el apartado mecánico, el Super-N equipa un sistema de propulsión con motor delantero eléctrico capaz de entregar 47 kW en uso normal, aunque cuenta con un modo BOOST que eleva la potencia hasta 70 kW. Con esta configuración, el coche puede acelerar de 0 a 100 km/h en torno a 10,2 segundos en modo alto rendimiento, mientras que en condiciones normales se sitúa alrededor de 14,7 segundos. No es un coche pensado para correr, pero sí para responder con agilidad en ciudad y vías rápidas.
El sistema del Honda Super-N se apoya en una batería de 29,6 kWh, suficiente para un uso claramente urbano y periurbano. La autonomía homologada se sitúa en torno a 206 kilómetros en ciclo WLTP combinado. Por lo que no hablamos de un coche especialmente eficiente, y que podemos comparar con los 263 km WLTP del Renault Twingo con sus 27.5 kWh.
En cuanto a recarga, Honda no ha detallado cifras extremas de potencia, pero el planteamiento del modelo apunta a tiempos razonables para su categoría, con cargas pensadas para enchufe doméstico o puntos públicos de potencia media. La idea no es competir con coches eléctricos de largo recorrido, sino ofrecer un coche práctico para el día a día con recargas frecuentes y sencillas.
Precio y posicionamiento en el mercado europeo
El Honda Super-N se sitúa como una de las apuestas más asequibles de la marca en coches eléctricos, con un enfoque claro hacia el gran público. Con su precio de entrada en torno a 22.224 euros en Reino Unido, la marca japonesa busca abrir hueco en un segmento cada vez más competitivo, donde la relación entre coste, autonomía y equipamiento se ha convertido en la clave de la decisión de compra.
La llegada a Europa, con Reino Unido como primer mercado, marca el inicio de su despliegue internacional. Si la acogida es positiva, no sería extraño verlo expandirse rápidamente a otros países del continente, donde la demanda de coches eléctricos urbanos asequibles sigue creciendo con fuerza.


