
Los 10 mandamientos de las revisiones en coches eléctricos: los detalles clave que no puedes pasar por alto
Aunque el mantenimiento de un coche eléctrico sea inferior al de uno de combustión, no debemos olvidarnos de algunos requisitos obligatorios. Esto es lo que sí o sí debes revisar en un vehículo eléctrico durante su vida útil.

Pasarte de un coche de combustión a uno eléctrico implica también un cambio a la hora de afrontar las fases de mantenimiento y visitas al taller. A diferencia de lo que muchos puedan pensar, aunque digamos que el mantenimiento es mucho más sencillo en un eléctrico, eso no significa que sea inexistente o innecesario. Simplemente, es diferente.
Cuando te desprendes de un coche de gasolina o diésel dirás adiós a varias operaciones que son comunes en este tipo de vehículos: te despedirás de los cambios de aceite y sus filtros, de la costosa correa de distribución, de las bujías, del sistema de escape o del embrague. En un vehículo eléctrico, nada de esto será necesario.
Entonces, ¿qué es necesario revisar en un coche puramente eléctrico? Algunas cosas siguen siendo comunes, e incluso dentro de estas, hay algunos componentes que duran mucho más (frenos) y otros que penalizan un extra (neumáticos). Hay otros elementos nuevos que hay que aprenderse, pero hay que tener algunas cosas claras previamente.
Si bien el motor es una de las partes que más preocupa al conductor de un vehículo de combustión, en un eléctrico esta preocupación es mínima y apenas son el foco de atención gracias a su durabilidad en el tiempo. Los costes de las revisiones suelen ser también inferiores: las estimaciones medias dicen que el mantenimiento suele costar un 25% menos en un eléctrico.
Ahora bien, como os contamos recientemente, se está produciendo una tendencia de alza en los precios de la mano de obra en los talleres, por lo que resulta importante informarse bien y comparar precios.

Las 10 categorías que no debes olvidar en las revisiones
Dicho todo esto, apuntamos directamente a las 10 categorías que deberías tener en tu cabeza para saber lo que debes revisar en tu coche eléctrico cuando vayas al taller. Los plazos e intervalos entre revisiones también suelen ser superiores a los equivalentes térmicos, pero eso ya depende de lo que marque cada fabricante. Toma nota:
- Batería de tracción: sin duda, la gran preocupación del conductor de un eléctrico. Es importante controlar, sobre todo, su estado de salud (SOH) y su degradación, que tan importante es a la hora de recurrir a la garantía de fábrica. También se revisa su temperatura o el propio circuito de alta tensión.
- Sistema de carga: revisión de la tapa, la toma de corriente, los conectores de alta tensión o del cableado.
- Software: hay que estar atentos a las actualizaciones del fabricante, ya que no solo afectan a las funciones del sistema multimedia; muchas otras tienen que ver con el rendimiento de carga de la batería o su comportamiento.
- Fluidos: en frenos y batería sigue siendo necesario revisar los niveles y su calidad.
- Filtros: como en los fluidos, no hay tantos como en uno térmico, pero el filtro del aire del habitáculo sigue siendo importante.
- Batería auxiliar de 12 voltios: para alimentar los accesorios del vehículo, independiente de la batería de tracción.
- Sistema de frenos: los eléctricos siguen teniendo pastillas, discos, pinzas… que, es cierto, se desgastan menos, gracias sobre todo al uso de la frenada regenerativa, la cual también necesita de su propio control.
- Neumáticos: revisar lo fundamental, como siempre (presiones, equilibrado…), pero incluso con más atención, ya que el peso de las baterías y el par instantáneo puede provocar que se desgasten antes.
- No te olvides de… (1): luces, limpiaparabrisas y escobillas.
- No te olvides de… (2): suspensión, amortiguadores y dirección.

Que un coche eléctrico necesite menos operaciones, como ves, no es igual a cero. Revisa lo que dice tu fabricante para conocer los intervalos y requisitos más específicos. Lo normal es pasar el mantenimiento cada 30.000 kilómetros o dos años, pero por ejemplo Renault recomienda una revisión anual para todos sus coches eléctricos.
Revisa también las garantías, ya que algunos fabricantes pueden exigir ciertos requerimientos a nivel de mantenimiento, sobre todo en lo que respecta a la garantía de la batería de tracción. El estándar actual en el mercado es de cubrir 8 años o 160.000 kilómetros, con una capacidad mínima garantizada del 70%. Estas cifras mejoran año a año, sobre todo su durabilidad, pero conviene no olvidarnos de realizar las revisiones oportunas.
Fuente | Automobile-propre



