
Las marcas insisten en instalar pantallas para el copiloto, pero en la práctica nadie las usa
A pesar de que cada vez son más los fabricantes que optan por equipar sus vehículos con pantallas separadas para el copiloto, en la práctica este equipamiento rara vez se utiliza, ya que es mucho menos práctico que un smartphone.

De un tiempo a esta parte, las pantallas se han convertido en las grandes protagonistas del salpicadero de los automóviles. Aunque cada vez son más los fabricantes que optan por recuperar los mandos físicos para ciertas funciones como el climatizador, esto no ha detenido la carrera por instalar displays cada vez más grandes... y también más numerosos.
Y es que muchas marcas ya no se conforman con un panel de gran tamaño para el sistema de infoentretenimiento acompañado por una instrumentación digital, sino que también están introduciendo pantallas adicionales, ya sea a modo de accesos directos (este es el caso de los i-Toggles de Peugeot), para manejar el climatizador (Range Rover)... o incluso para el pasajero.
Un creciente número de automóviles ofrecen bien pantallas panorámicas que llegan hasta el lado del copiloto (Mazda CX-6e, Mercedes-Benz GLC...), bien un display individual diseñado específicamente para que el acompañante pueda disfrutar de su propio contenido multimedia (Audi A6 e-tron, Porsche Taycan...). Pero, ¿es realmente útil esta suerte de 'invasión' de pantallas?
Para dar respuesta a esta pregunta, JD Power ha realizado un estudio que, contra todo pronóstico, muestras que los clientes rara vez utilizan la pantalla del copiloto. El 35% de los propietarios de vehículos con pantallas para el pasajero señalan que nunca han usado este equipamiento, mientras que apenas un 6% informan de un uso regular.

Más tecnología no siempre equivale a una mejor experiencia de uso
Estos resultados dejan claro que, a pesar de la carrera tecnológica en la que actualmente se encuentra inmersa la industria automotriz mundial, en la práctica los clientes valoran aquellos avances que realmente aportan valor añadido a su vehículo. Y, dado que a día de hoy prácticamente todos contamos con un smartphone en nuestro bolsillo, una pantalla para el copiloto se vuelve en la mayoría de casos innecesaria.
Además, el estudio recoge que los vehículos equipados con pantallas para el pasajero registran un mayor índice de problemas relativos al sistema de infoentretenimiento. Esto no significa que el display adicional sea problemático en sí, pero refleja el hecho de que añadir más tecnología no siempre equivale a una mejor experiencia de uso, ya que hay más posibilidades de que algo falle.

En cualquier caso, la inmensa mayoría de modelos que pueden contar con este equipamiento lo ofrecen de forma opcional, si bien algunos vehículos de alta gama están comenzando a incluirlo como parte de su dotación de serie. El US Tech Experience Index de JD Power ha sido realizado en Estados Unidos tras encuestar a un total de 68.084 usuarios entre junio de 2025 y mayo de 2026.
Fuente | JD Power


