Una empresa europea logra una batería sólida de 465 Wh/kg

SOLiTHOR ha presentado una nueva batería sólida de 10 Ah que marca un importante avance en su proceso de industrialización; la compañía destaca su elevada densidad energética, su seguridad frente a situaciones extremas y un proceso de fabricación más sencillo; sus primeras aplicaciones llegarán a sectores como la aviación, el transporte marítimo y la defensa.

Una empresa europea logra una batería sólida de 465 Wh/kg

Publicado: 14/06/2026 20:34

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La joven empresa europea SOLiTHOR ha dado un nuevo paso en el desarrollo de las baterías con electrolito sólido tras anunciar la fabricación de su primera celda de demostración de 10 Ah. Se trata de un avance importante para la compañía, ya que permite trasladar una tecnología hasta ahora limitada al laboratorio a formatos más próximos a una futura producción comercial destinada a sectores de alta exigencia.

El objetivo de SOLiTHOR no pasa inicialmente por el mercado del automóvil, que indican se abordará en la siguiente generación, sino por aplicaciones donde la densidad energética, la seguridad y el rendimiento son especialmente importantes. Entre ellas destacan la aviación, el sector marítimo, el transporte profesional y también la defensa.

La nueva celda multicapa en formato pouch ha permitido a la empresa alcanzar una densidad energética de 465 Wh/kg y 1.400 Wh/litro, unas cifras que la sitúan entre las tecnologías más prometedoras dentro del sector de las baterías sólidas. Para lograrlo, los ingenieros han desarrollado un cátodo de alta carga con una capacidad superficial de 8 mAh/cm² combinado con su propio electrolito compuesto sólido.

Una de las particularidades de esta tecnología es que elimina completamente la necesidad de introducir electrolitos líquidos durante el proceso de fabricación. En lugar de ello, utiliza un procedimiento basado en tecnología sol-gel que simplifica la producción y reduce algunos de los pasos más complejos habituales en las baterías de litio convencionales.

Más seguridad, mejor rendimiento y menores costes de producción

Una empresa europea logra una batería sólida de 465 Wh/kg

Las pruebas realizadas por la compañía muestran resultados especialmente interesantes en materia de rendimiento. A una temperatura de 25 grados, las celdas multicapa fueron capaces de soportar descargas continuas de hasta 5C sin pérdidas significativas de capacidad.

Además, durante pruebas específicas de potencia, las baterías soportaron picos de descarga de hasta 10C durante 30 segundos manteniendo un nivel de carga del 50%. Este comportamiento resulta especialmente atractivo para aplicaciones como drones, aeronaves no tripuladas o sistemas que requieren grandes cantidades de energía en periodos muy cortos de tiempo.

Según explicó la directora tecnológica y cofundadora de SOLiTHOR, la doctora Fanny Bardé, la empresa ha desarrollado una química que permite replantear la fabricación de baterías sólidas y acercarlas a una producción industrial más sencilla y competitiva.

La durabilidad también ha sido objeto de análisis. En celdas más pequeñas de 1 Ah, los ensayos completaron más de 500 ciclos completos de carga y descarga conservando más del 80% de la capacidad inicial. Aunque todavía son cifras preliminares, ofrecen una primera referencia sobre la vida útil potencial de esta tecnología.

Adiós al gran problema de las baterías sólidas

Otro de los aspectos destacados es la seguridad. Durante las pruebas de validación, las celdas completamente cargadas fueron sometidas tanto a sobrecargas deliberadas como a ensayos de perforación mediante clavo, una de las pruebas más exigentes utilizadas por la industria para evaluar el riesgo de incendio o fuga térmica.

Según la empresa, las baterías superaron ambas pruebas sin humo, sin fugas, sin incendio y sin episodios de descontrol térmico. Un resultado especialmente relevante para aplicaciones aeronáuticas y militares, donde los requisitos de seguridad son extremadamente estrictos.

Pero más allá de las prestaciones técnicas, SOLiTHOR también pone el foco en la reducción de costes. Su proceso de fabricación está diseñado para aprovechar líneas de producción de baterías ya existentes mediante sistemas roll-to-roll, ampliamente utilizados en la industria actual.

Al eliminar la etapa de llenado con electrolito líquido y acelerar los procesos posteriores de formación y envejecimiento químico, la compañía afirma que puede reducir en aproximadamente dos tercios el tiempo dedicado a estas fases. Dado que representan alrededor del 25% del coste total de fabricación de una celda, el ahorro potencial resulta considerable.

La empresa sostiene además que las actuales fábricas de baterías de litio podrían adaptarse a esta tecnología sin necesidad de incorporar nueva maquinaria, limitando las inversiones necesarias y reduciendo los costes operativos.

Por el momento, SOLiTHOR centrará sus primeros despliegues comerciales en sectores de alto valor añadido como la aviación, el transporte marítimo, la movilidad profesional y la defensa. Un enfoque lógico para una tecnología todavía en fase de escalado, pero que podría acabar llegando en el futuro a los coches eléctricos si logra demostrar su viabilidad industrial a gran escala.

Fuente | SOLITHOR

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