Trump sabotea la lucha contra el cambio climático, eliminando las normas de emisiones de Estados Unidos

Donald Trump y la EPA estadounidense acaban de asestar un durísimo golpe a la lucha contra el cambio climático al anular la base legal de gran parte de las regulaciones de emisiones del país norteamericano.

Trump sabotea la lucha contra el cambio climático, eliminando las normas de emisiones de Estados Unidos
Donald Trump está revirtiendo muchas de las medidas de Estados Unidos en la lucha contra el cambio climático.

Publicado: 13/02/2026 12:15

7 min. lectura

La administración Trump continúa avanzando en su agenda para desmantelar décadas de esfuerzos en la lucha contra el cambio climático. El actual Gobierno estadounidense, que en poco más de un año ha tomado polémicas medidas como la salida del acuerdo de París o la supresión del crédito fiscal de 7.500 dólares por la compra de un coche eléctrico, ha ido ahora un paso más allá al anular el endangerment finding de 2009.

Dicha declaración gubernamental, que determinaba que los gases de efecto invernadero suponían un riesgo para la salud y el bienestar públicos, se ha utilizado durante más de década y media como base legal para las regulaciones de emisiones del país norteamericano. Ahora, Trump ha revocado la capacidad del Gobierno para combatir el cambio climático en un esfuerzo desregulatorio nunca antes visto.

En la práctica, esto supone la derogación de los estándares de emisiones federales para vehículos; además, sienta las bases para la posible caída de otras normas destinadas a la protección del clima. Trump, que busca dar impulso a la industria petrolífera e incluso está relanzando la industria eléctrica del carbón, desoye una vez más la evidencia científica a costa de su propia ciudadanía (recordemos que el sector del transporte es la mayor fuente de emisiones de gases de efecto invernadero de Estados Unidos).

El presidente no ha dudado en celebrar este cambio de rumbo. "Oficialmente damos por acabado el endangerment finding, una política desastrosa de la era Obama que dañó de manera severa a la industria del automóvil y elevó los precios para los clientes americanos. Hemos cancelado las normativas de emisiones de gases de escape de la EPA totalmente absurdas, que eran un desastre para la fabricación de automóviles, y revocado la exención de emisiones de Biden, que hubiera permitido a California regular coches para toda la nación".

ford-f-150-lightning (1)
El sector del transporte supone la mayor fuente de emisiones de Estados Unidos.

Un paso atrás en la lucha contra el cambio climático nunca antes visto

El endangerment finding ha sido definido por Lee Zeldin, ex congresista republicano y actual administrador de la EPA (Agencia de Protección Ambiental), como "el Santo Grial de la extralimitación regulatoria federal", mientras que la norma aprobada por la agencia para suprimir la declaración gubernamental de 2009 es vista por el propio Trump como "la acción desregulatoria más grande en la historia de Estados Unidos, de lejos".

Fred Krupp, presidente del Fondo de Defensa Ambiental, advierte de que "esta acción solo conducirá a una mayor contaminación climática, y eso acarreará mayores costos y daños reales para las familias estadounidenses". Barack Obama, predecesor de Trump en su primer mandato, ha señalado por su parte que la derogación hará que los ciudadanos estén "menos seguros, menos saludables" y sean "menos capaces de luchar contra el cambio climático, todo para que la industria de los combustibles fósiles pueda ganar aún más dinero".

Chevrolet-Equinox-EV-2024 (1)
Los fabricantes estadounidenses están reduciendo sus inversiones en electrificación.

Zeldin sin embargo ha acusado a los anteriores dirigentes demócratas de estar "dispuestos a llevar al país a la quiebra" por su agenda climática. "[El endangerment finding] condujo a billones de dólares en regulaciones que estrangularon a sectores enteros de la economía estadounidense, incluida la industria automotriz. Las administraciones de Obama y Biden la utilizaron para imponer a la fuerza una lista de deseos de la izquierda con costosas políticas climáticas, mandatos para vehículos eléctricos y otros requisitos que socavaron la elección y la asequibilidad del consumidor".

Fabricantes estadounidenses como Ford, General Motors o Stellantis han asumido en los últimos meses ingentes pérdidas vinculadas a la reducción de sus inversiones en electrificación. No son pocos los que ven la apuesta de Estados Unidos por el motor de combustión interna como un tiro en el pie que destruirá la competitividad de su industria automotriz frente a potencias como China o Europa, que se están poniendo las pilas (nunca mejor dicho).

Elon Musk promete la «demostración más épica de la historia» para este año. ¿A qué se refiere?
Elon Musk ha virado su atención de los vehículos eléctricos a la robótica y la IA.

La industria automotriz estadounidense no se verá beneficiada

Tampoco podemos perder de vista la crisis que atraviesa actualmente Tesla, que tras años siendo el mayor fabricante de coches eléctricos a nivel mundial, en 2025 cedió el primer puesto al gigante chino BYD. Las ventas están desplomándose en sus principales mercados, mientras que su polémico CEO, Elon Musk (el cual apoyó abiertamente la candidatura de Trump en la última carrera presidencial), está más interesado en redirigir los esfuerzos de la compañía hacia la robótica y la Inteligencia Artificial.

De hecho, la sostenibilidad recientemente dejó de formar parte de la misión de la empresa, pasando de 'Sustainable Abundance' (Abundancia Sostenible) a 'Amazing Abundance' (Abundancia Asombrosa). Un cambio de enfoque que nos revela que la prioridad de Tesla ya no es la electrificación masiva del sector del transporte.

Tesla actualiza el Model Y con nuevas mejoras
A pesar de todo, el Tesla Model Y siguió siendo el coche eléctrico más vendido del mundo en 2025.

Mary Barra, CEO de General Motors, afirmaba hace escasas semanas que el coche eléctrico sigue siendo el futuro del sector. "Tomará más tiempo sin los incentivos, pero aún así creo que lo lograremos con el tiempo. Una vez que alguien compra un vehículo eléctrico, tiene un 80% de probabilidades de comprar otro. Nuestro objetivo es alcanzar el futuro totalmente eléctrico del que hemos estado hablando".

Dicho de otra forma, las medidas impulsadas por Washington son cortoplacistas. Pan para hoy y hambre para mañana, y no sólo desde un punto de vista geopolítico: con los efectos del cambio climático haciéndose cada vez más patentes bajo la forma de eventos meteorológicos extremos, estamos hablando del futuro de la humanidad en su conjunto. Algo que no parece preocupar demasiado al anciano que dirige la primera potencia mundial.

Pixel