
Las ventas de coches eléctricos de ocasión se disparan: son más baratos de utilizar, pero algo más caros de reparar
De acuerdo con un informe realizado por CNBC, la oferta de coches eléctricos de segunda mano está aumentando con rapidez debido al fin de los contratos de arrendamiento firmados en 2022-2023. Antes de adquirir un eléctrico de ocasión, se recomienda tener varios puntos en cuenta.

Las ventas de coches eléctricos de segunda mano están aumentando, incluso en regiones como Estados Unidos. La cada vez mayor oferta disponible se está traduciendo en unos precios más bajos, lo que unido a la subida de los carburantes está llevando a muchos usuarios a plantearse dar el salto a la movilidad eléctrica adquiriendo un vehículo en el mercado de ocasión.
Esta mayor disponibilidad se debe en parte al final de los contratos de renting y leasing firmados en 2022/2023, años en los que las ventas de coches eléctricos nuevos despegaron con fuerza. "El mayor volumen de arrendamientos se produjo entre finales de 2022 y 2023, y dado que la mayoría de los contratos tienen una duración de tres años, todos esos coches están volviendo a los concesionarios en masa", señala Joseph Yoon, analista en Edmunds.
Según recoge CNBC, a pesar de que la administración Trump ha terminado con el crédito fiscal federal por la compra de un coche eléctrico (que también incluía a los vehículos de segunda mano), todavía quedan muchos estados que ofrecen incentivos de diversa índole. En marzo, las ventas de eléctricos usados aumentaron un 27.7% interanual y un 53.9% intermensual.
Stephanie Valdez Streaty, directora de análisis del sector en Cox Automotive, explica que el 44% de los eléctricos de ocasión vendidos en marzo tenían un precio inferior a los 25.000 dólares. El precio promedio se situó en 34.653 dólares, un 6.1% menos que el año pasado, así como apenas 1.102 dólares por encima de un automóvil de gasolina de segunda mano. En 2025, la diferencia era de 3.923 dólares. "La paridad de precios está cada vez más cerca".

La batería sigue siendo el elemento más costoso de reemplazar
Si un eléctrico se carga en casa, los costes operativos son mucho más bajos que los de un modelo de gasolina. Además, también requieren de menos mantenimiento, ya que no necesitan operaciones rutinarias como cambios de aceite, y sus frenos suelen durar más tiempo gracias a la frenada regenerativa. Eso sí, Consumer Reports advierte de que los neumáticos pueden durar menos debido al mayor peso de los eléctricos.
Según explica Yoon, "normalmente, uno espera que los neumáticos duren cierto número de kilómetros. En el caso de un vehículo eléctrico, ese número es menor debido a su peso, que contribuye a la degradación de los neumáticos. Creo que es algo que la gente debería tener en cuenta". Por otro lado, las reparaciones pueden ser más caras.

De acuerdo con Mitchell International, una empresa especializada en reclamaciones por colisiones, reparar un coche de gasolina cuesta de media 5.105 dólares, frente a los 6.395 dólares de un eléctrico. Por último, es importante conocer el estado de la batería, que es el elemento más caro de reemplazar (5.000-15.000 dólares, según Consumer Reports), así como la vigencia de su garantía (normalmente, 8 años o 160.000 km).
Fuente | CNBC


