Esto es lo que cuesta viajar 900 km con un Tesla Model Y

Un Tesla Model Y ha completado un viaje de casi 900 kilómetros con solo dos paradas de carga; el consumo conseguido ha sido especialmente bajo para un SUV de su tamaño; un vídeo que nos muestra una de las claves del futuro de los coches eléctricos, la eficiencia.

Esto es lo que cuesta viajar 900 km con un Tesla Model Y

Publicado: 08/05/2026 09:45

8 min. lectura

Los viajes largos en coche eléctrico siguen siendo uno de los temas que más dudas generan entre los conductores. Que si las paradas son largas, que si la autonomía real cae mucho en autopista o que si viajar acaba siendo un suplicio. Pero de vez en cuando aparece alguna prueba real que desmonta muchos de esos prejuicios. Y eso es precisamente lo que ha ocurrido con este Tesla Model Y, que se ha enfrentado a un trayecto de casi 900 kilómetros con unos resultados bastante llamativos.

El recorrido arrancó a las 5:30 de la mañana con el coche cargado al 100%, mostrando una autonomía estimada de 574 kilómetros. El objetivo era cubrir prácticamente 1.000 kilómetros en un solo día, aunque finalmente el trayecto se quedó en 895,4 kilómetros. Lo más interesante no fue únicamente la distancia, sino el consumo conseguido y el tiempo total del viaje.

Desde el principio, el conductor tenía claro que no quería hacer etapas demasiado largas seguidas. Aunque el coche indicaba que podía completar más de 420 kilómetros antes de la primera parada, decidieron detenerse antes para descansar un poco, tomar café y evitar hacer más de cuatro horas seguidas al volante.

Esto es lo que cuesta viajar 900 km con un Tesla Model Y

La primera parada llegó después de recorrer 308 kilómetros, con un consumo medio de 19,4 kWh a los 100 km. Una cifra bastante buena teniendo en cuenta que gran parte del trayecto fue por autopista, a 130 km/h que es el límite en Francia, y además con bastante viento en algunas zonas. De hecho, el conductor comenta que con su anterior Tesla Model Y el gasto habría estado fácilmente entre 22 y 24 kWh a los 100 km en esas mismas condiciones.

Uno de los detalles más llamativos fue la precisión del navegador del Tesla. El coche había estimado una hora de llegada concreta y, pese a pequeñas paradas improvisadas y algunos momentos circulando algo más rápido de lo previsto, terminaron llegando incluso antes de lo calculado inicialmente.

Esto es lo que cuesta viajar 900 km con un Tesla Model Y

La recarga en Valence también dejó buenas sensaciones. El Supercargador V4 estaba situado apenas a un par de minutos de la autopista, junto a varios servicios y hoteles. Una situación que cada vez se repite más y que demuestra que muchos puntos de carga actuales apenas obligan a desviarse de la ruta principal.

Además, mientras el coche cargaba, los ocupantes aprovecharon para desayunar tranquilamente. Café, bollería, algo de pan para el almuerzo y unos minutos de descanso. Lo interesante es que la parada apenas alteró el tiempo total del viaje, porque coincidió exactamente con el tiempo que normalmente dedicarían igualmente a descansar y comer.

Tras algo más de media hora de carga, el Tesla Model Y retomó la marcha con alrededor del 85% de batería y una autonomía suficiente para afrontar otro tramo de unos 350 kilómetros. Y aquí llegó otra de las grandes sorpresas del viaje.

Un consumo sorprendentemente bajo para un SUV de más de dos toneladas

Después de superar Lyon y continuar dirección Avallon, el consumo empezó incluso a bajar. El coche terminó completando un segundo tramo de 341 kilómetros con una media de apenas 16,1 kWh a los 100 km. Una cifra realmente baja para un SUV de 4,80 metros y más de dos toneladas de peso.

En total, antes de la segunda gran parada, el viaje acumulaba ya 657 kilómetros recorridos con una media general de 17,6 kWh a los 100 km. Y todo ello manteniendo ritmos de autopista bastante ágiles y con climatización funcionando durante todo el trayecto.

La segunda recarga se realizó en un Supercargador V3 situado cerca de Avallon. Un punto mucho más tranquilo, prácticamente en medio de una zona rural y junto a un hotel. Según el conductor, este tipo de ubicaciones incluso resultan más cómodas que algunas áreas de servicio saturadas de tráfico y gente.

Eso sí, aquí apareció el único pequeño susto del viaje. Al conectar el Tesla Model Y, la potencia de carga se quedó inicialmente limitada a apenas 33 kW, mostrando más de una hora de espera para continuar el trayecto. Finalmente solo fue un fallo puntual del poste o una mala conexión inicial, porque al cambiar de cargador la potencia volvió inmediatamente a niveles normales, rozando picos de 250 kW.

Este fallo nos avisa de que cuando viajamos, es fundamental comprobar que la carga se ha iniciado correctamente. Y es personalmente varias veces me ha pasado de conectar el coche, iniciar la sesión de carga, y al volver comprobar que algo había fallado y no había cargado.

La parada volvió a durar alrededor de media hora, coincidiendo otra vez con el tiempo necesario para comer tranquilamente. Y ese es precisamente uno de los puntos que más destacan quienes hacen viajes largos en coche eléctrico con frecuencia: muchas veces las pausas de carga coinciden con las necesidades normales de descanso del conductor.

Finalmente, el Tesla Model Y llegó a destino a las 14:30, tras completar 895,4 kilómetros en nueve horas totales de viaje. El consumo medio definitivo fue de solo 17,2 kWh a los 100 km, una cifra especialmente baja para un coche de este tamaño y peso y que se ha enfrentado a las autovías francesas, donde como hemos visto, el límite es de 130 km/h, y que el conductor incluso ha superado ligeramente en alguna toma.

En cuanto al coste, el conductor calcula que el gasto total en recargas rondó los 40 euros gracias a los precios relativamente bajos de los Supercargadores utilizados durante el trayecto, y eso que Francia no es precisamente el mercado más barato para la red de Tesla. Una cifra difícil de igualar incluso para muchos coches diésel modernos haciendo prácticamente 900 kilómetros de autopista.

La conclusión del viaje fue bastante clara: los coches eléctricos modernos ya permiten afrontar desplazamientos muy largos con bastante naturalidad, especialmente cuando cuentan con buena eficiencia y una red de carga rápida bien distribuida. Y en el caso de este Tesla Model Y, lo más sorprendente no fue solo la autonomía conseguida, sino lo poco que consumió durante todo el recorrido.

La otra conclusión es que la eficiencia de los coches de Tesla es diferencial. Ya que no son los más rápidos en cargar, pero tienen que parar menos veces, que normalmente supone bastante tiempo perdido, y el coste del viaje es menor.

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