
Volkswagen dice adiós al ID.4: así será el nuevo Volkswagen ID Tiguan
El Volkswagen ID Tiguan será el relevo del actual ID.4 y llegará acompañado de un cambio de imagen; Volkswagen también modificará la denominación de sus coches eléctricos para acercarla a sus modelos más conocidos; las primeras imágenes muestran una transformación mucho más profunda de lo esperado. ¿Será suficiente para remontar unas ventas modestas fuera de Alemania?

Volkswagen está ultimando uno de los cambios más importantes dentro de su gama eléctrica. El actual Volkswagen ID.4 dejará paso al nuevo Volkswagen ID Tiguan, un modelo que no solo estrenará denominación, sino también una profunda renovación estética que lo acercará mucho más al lenguaje de diseño del exitoso SUV de combustión.
La marca alemana ha decidido modificar la forma de nombrar sus coches eléctricos. La denominación ID seguirá presente, pero desaparecerá la numeración para dar paso a nombres más reconocibles por el público. Así, en lugar de recurrir a cifras, los próximos lanzamientos adoptarán el nombre del modelo equivalente dentro de la gama convencional.
Este cambio ya se está aplicando de forma progresiva. El futuro utilitario eléctrico será conocido como Volkswagen ID Polo, mientras que el renovado Volkswagen ID.3 pasará a llamarse Volkswagen ID.3 Neo. El siguiente paso será el relevo del Volkswagen ID.4, que pasará a comercializarse como Volkswagen ID Tiguan. Ahora, gracias a unas nuevas fotografías tomadas durante sus pruebas, ya podemos ver con bastante claridad cómo será.
Un diseño mucho más cercano al Tiguan

Aunque Volkswagen ha cubierto el prototipo con abundantes adhesivos para intentar ocultar sus formas definitivas, resulta evidente que el Volkswagen ID Tiguan estrenará una carrocería prácticamente nueva. La transformación será mucho más profunda que la vista en el Volkswagen ID.3 Neo, cuya actualización se centró principalmente en el frontal.
El nuevo SUV abandona buena parte de las líneas redondeadas que caracterizaban al Volkswagen ID.4 para adoptar un aspecto más recto y robusto. En la parte delantera ya pueden apreciarse unos nuevos grupos ópticos escondidos parcialmente bajo el camuflaje, mientras que el capó presenta unas nervaduras más marcadas y un diseño claramente inspirado en el Volkswagen Tiguan.

Volkswagen también ha recurrido a adhesivos para simular algunos elementos del paragolpes. Lo que a simple vista parecen molduras de plástico negro son, en realidad, simples vinilos destinados a despistar a los fotógrafos y ocultar la imagen definitiva del modelo.
Los cambios continúan en el lateral. El Volkswagen ID Tiguan contará con puertas completamente nuevas y sustituirá las manillas integradas del Volkswagen ID.4 por unas de diseño más convencional. Además, la línea inferior de las ventanillas incorpora un pequeño quiebro ascendente junto al pilar A, un detalle que refuerza su parecido con el Tiguan de combustión.
En la zaga también hay abundante camuflaje. Prácticamente toda la firma luminosa trasera está cubierta por adhesivos, por lo que todavía resulta complicado conocer el diseño definitivo de los pilotos. Aun así, todo apunta a que Volkswagen aprovechará esta renovación para dar al nuevo Volkswagen ID Tiguan una personalidad mucho más diferenciada respecto al modelo al que sustituye, reforzando además la nueva estrategia de imagen que acompañará a la próxima generación de coches eléctricos de la marca.
Opinión
¿Será suficiente para convencer a los clientes? En este caso el pragmatismo alemán vuelve a ser protagonista con un diseño muy parco y sin grandes cambios. Nada que ver con los diseños que está lanzando VW en China. Algo que se suma a la cuestión tecnológica, ya que no vemos la presencia de sensores Lidar ni nada parecido, por lo que la conducción autónoma seguirá en un tercer plano.
Y hoy en día, lanzar una "próxima generación" sin nada que aportar respecto a tus rivales, es jugártela todo a que el nombre y la marca te sostengan. Y como estamos viendo, el valor de marca está muriendo también en Europa, donde los chinos se están haciendo un hueco gracias a al parsimonia y falta de ambición de los europeos. Algo que como vemos, seguirá con este modelo.


