
Sin red comercial, Xiaomi ya vende más coches en Europa que Alfa Romeo, Dongfeng y NIO
Hace unos meses os hablamos de un fenómeno bastante curioso y era el de importadores que traían a Europa coches eléctricos chinos. Una excentricidad que supone algunos esfuerzos o renunciar a algunas características, pero que no está frenando a una Xiaomi que pone sobre la mesa que se ha convertido en toda una fuerza a tener en cuenta. Y eso a pesar de no tener red de distribución ni presencia en Europa.

A veces la realidad supera a la ficción. Y es que su hace unos años nos dicen que Xiaomi sería capaz de sacar coches eléctricos que se colocarían entre lo más demandado del mercado chino, pensaríamos que nos estaban tomando el pelo. Pero si además nos dicen que más de 3.000 personas habían comprado el año pasado una de sus unidades importadas a Europa, el tema ya rozaría lo surrealista. Pero es lo que está sucediendo.
Sin vender oficialmente en nuestro mercado, sin concesionarios y sin red de asistencia técnica, ya hay más de 3.000 coches de Xiaomi circulando por las carreteras europeas.
La clave está en las importaciones paralelas. A través de empresas especializadas, Xiaomi ha conseguido colarse en Europa de puntillas, pero con cifras que ya querrían muchos fabricantes establecidos. Todo ello mientras la marca sigue insistiendo en que su desembarco oficial en el Viejo Continente no llegará hasta, como pronto, 2027.
Xiaomi ya rueda por Europa sin red comercial

El fenómeno arrancó con el Xiaomi SU7, una berlina eléctrica que ha sorprendido por su diseño, su carga tecnológica y unas prestaciones que lo colocan directamente en el radar de las marcas premium. A este modelo se ha sumado recientemente el Xiaomi YU7, un SUV de enfoque claramente más familiar, pero igual de ambicioso en planteamiento y estética. Ambos forman parte de la ofensiva eléctrica liderada por Lei Jun, que promete muchos más lanzamientos en los próximos años.
Según datos recopilados por China EV Marketplace, Xiaomi encabeza la lista de fabricantes chinos con más coches eléctricos importados en Europa, a pesar de no operar de forma oficial. En total, más de 3.200 unidades han llegado a nuestro continente durante 2025 por canales alternativos. Eso son más que los 3.167 coches eléctricos que ha vendido Alfa Romeo el pasado año, y casi el doble de los 1.653 unidades de Dongfeng. Ambas con redes de distribución en Europa.

En un primer momento, varias marcas tradicionales importaron unidades del Xiaomi SU7 con un objetivo muy concreto: analizarlo a fondo mediante ingeniería inversa. Querían saber hasta qué punto el nuevo rival chino iba en serio. Poco después, llegaron las importaciones para clientes privados, gestionadas por empresas que se encargan de todo el proceso.
Este servicio incluye transporte, trámites aduaneros, homologación, matriculación y entrega en la puerta de casa. Un proceso cómodo, pero caro. El precio de partida ronda los 67.900 euros para la versión Max, y los 99.900 euros para la brutal variante Ultra, con sus más de 1.500 CV de potencia. Precios a los que hay que sumar accesorios como el adaptador del formato de carga rápida china al CCS combo 2 europeo, y también el adaptador a Tipo 2. Accesorios con precios de entre 150 y 900 euros.
Eso si, en plataformas como Marketplace.china-crunch.com vemos que los coches usados están exentos de los aranceles adicionales que pagan los coches que llegan desde China, y están sujetos al 10% base. Algo que nos permite poder acceder a un Xiaomi, por ejemplo, por poco más de 35.000 euros más gastos de homologación.

Las cifras hablan por sí solas. La empresa responsable de estas importaciones incrementó su volumen de ventas un 224% en 2025, con España entre los mercados más activos. Del total de coches Xiaomi importados, el 70% corresponde al SU7, y dentro de esa cifra, un 10% son unidades del SU7 Ultra, la versión más radical. El 30% restante pertenece al Xiaomi YU7, en sus distintas configuraciones.
Pero no todo es tan bonito como parece. Comprar hoy un coche Xiaomi fuera de China implica asumir varios inconvenientes importantes. No existe garantía oficial, aunque algunos importadores si ofrecen garantía. El problema es que en caso de algún imprevisto, tendremos que llevar el coche a un taller que seguramente ni esté en nuestro país. Y queda por ver si, en caso de problema, tienen las piezas que necesitamos. Mucha incertidumbre, pero que no frena a los más impacientes.
También existen limitaciones en el software: ausencia de Android Auto, incompatibilidades en el sistema de info-entretenimiento y funciones avanzadas de asistencia a la conducción que no funcionan fuera de China.
La cuestión es que si con una presencia comercial nula Xiaomi logra estas cifras de ventas, qué pasará cuando el próximo año, como se espera que suceda, Xiaomi llegue a Europa de forma oficial. La respuesta es que la demanda será muy elevada, y no es para menos. Sobre todo si los precios no se disparan tanto como con la importación. Y es que no olvidemos que para 2027, sobre el papel se terminan los 4 años de vigencia de los actuales aranceles a los coches eléctricos chinos, por lo que los fabricantes del gigante asiático podrán vender con precios más competitivos.
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