Prueba de autonomía de la Can-Am Pulse: una moto eléctrica rápida, silenciosa y ya disponible en España

La Can-Am Pulse llega con una propuesta diferente para quienes buscan una moto eléctrica práctica y divertida. La hemos probado durante varios días en Santiago de Compostela para comprobar cómo responde en ciudad y carretera; estas son nuestras impresiones tras convivir con ella.

Prueba de autonomía de la Can-Am Pulse: una moto eléctrica rápida, silenciosa y ya disponible en España
Can Am Pulse

Publicado: 25/07/2026 08:00

13 min. lectura

Las motos eléctricas siguen teniendo que enfrentarse a muchos prejuicios. Que si la autonomía es insuficiente, que si les falta personalidad o que la experiencia de conducción no tiene nada que ver con la de una moto de gasolina. Después de pasar varios días probando la Can-Am Pulse me queda claro que algunas de esas ideas empiezan a quedarse anticuadas.

La propuesta de Can-Am no pretende sustituir a una gran rutera ni convertirse en la mejor opción para recorrer cientos de kilómetros de una sentada. Su planteamiento es mucho más realista: ofrecer una moto pensada para el día a día, con buenas prestaciones, un comportamiento muy natural y la sencillez que aporta un sistema eléctrico.

Nuestra unidad de pruebas lucía el acabado Carbon Black mate, una combinación que le aporta una imagen discreta pero al mismo tiempo agresiva y moderna. El diseño sigue el estilo naked, con unas proporciones similares a las de motos de cilindrada media como la Yamaha MT-07 o la Kawasaki Z650, por lo que desde el primer momento resulta una montura muy familiar para cualquier motorista.

Prueba Can-Am Pulse: rápida, silenciosa y mucho más divertida de lo esperado

Con un peso de 177 kg, una distancia entre ejes de 1,41 metros y un asiento situado a 0,78 metros del suelo, la Can-Am Pulse transmite sensación de ligereza nada más subirnos a ella. Durante los desplazamientos por la zona de Santiago de Compostela y alrededores se mueve con enorme facilidad entre coches y cambios de dirección. También resulta sencilla de maniobrar en parado, algo que no siempre ocurre en este tipo de motos.

Uno de los aspectos más interesantes de su desarrollo es que el propio bastidor hace las veces de alojamiento del pack de baterías. Esta solución permite concentrar mejor las masas y el resultado se nota cuando llegan las curvas. En las carreteras de nuestros recorridos la moto transmite equilibrio y confianza desde los primeros kilómetros.

Prestaciones más que suficientes para disfrutar en cualquier recorrido

Prueba e autonomía de la Can-Am Pulse: rápida, silenciosa y ya disponible en España

El encargado de mover la Pulse es el nuevo sistema Rotax E-Power de 11 kW (14.7 CV) que puede llevarse con el carné del coche, También existe una versión de 35 kW, equivalente a 47 CV, acompañado por un par motor de 72 Nm disponible prácticamente desde el primer instante. Es precisamente esa entrega inmediata la que marca la diferencia respecto a muchas motos convencionales.

Cada giro del acelerador se traduce en una respuesta instantánea, sin interrupciones ni cambios de marcha. La aceleración es especialmente contundente desde parado, las recuperaciones sorprenden por su rapidez y suavidad.

La entrega de potencia resulta muy lineal y transmite una agradable sensación de control. Únicamente apreciamos un pequeño retraso al volver a acelerar después de una fuerte retención regenerativa, algo que requiere un breve periodo de adaptación si se practica una conducción muy dinámica enlazando curvas.

La moto dispone de cuatro modos de conducción. El modo Sport+ ofrece toda la capacidad de aceleración disponible, mientras que el Normal resulta el más equilibrado para el uso cotidiano. El modo Eco reduce las prestaciones para estirar la autonomía y el modo Rain suaviza la respuesta del acelerador reforzando además el funcionamiento del control de tracción y del ABS para circular con mayor seguridad sobre firme deslizante.

Prueba e autonomía de la Can-Am Pulse: rápida, silenciosa y ya disponible en España

Can-Am también permite configurar la intensidad de la frenada regenerativa mediante dos sistemas independientes. La regeneración pasiva actúa al dejar de acelerar, imitando el freno motor de una moto convencional, mientras que la regeneración activa entra en funcionamiento girando ligeramente el acelerador hacia delante, como en su momento hacía la Vectrix. Eso si, este sistema es bastante agresivo y la frenada es muy fuerte, y tal vez algo más de progresividad sería interesante.

Y cuando llega el momento de frenar de verdad, la Pulse responde con solvencia. El disco delantero equipado con una pinza flotante J.Juan de dos pistones ofrece una potencia suficiente y un tacto progresivo que permite dosificar perfectamente la frenada incluso utilizando únicamente uno o dos dedos sobre la maneta. Eso si, a diferencia de muchas motos eléctricas, la Can-Am no monta frenos en ambas manos, y el trasero sigue estando en el pie derecho. Algo que es cuestión de costumbre, pero que deja el puño izquierdo sin manija, con un diseño algo extraño. Además, personalmente me parece más cómodo el freno trasero en la mano, pero es cuestión de gustos.

Las suspensiones buscan claramente priorizar el confort frente a una puesta a punto deportiva. La horquilla KYB de 41 milímetros y el amortiguador trasero Sachs regulable en precarga absorben correctamente las irregularidades del asfalto, tanto en ciudad como en carreteras secundarias, ofreciendo una conducción muy agradable durante toda la prueba.

El puesto de conducción también juega un papel importante. La postura combina una ligera inclinación hacia delante con un manillar ancho que facilita el control de la moto. El asiento resulta cómodo incluso tras varias horas alternando recorridos urbanos y carreteras comarcales, algo que encaja perfectamente con la filosofía de este modelo.

En el apartado tecnológico destaca la pantalla TFT de 10,25 pulgadas, muy visible incluso bajo la luz directa del sol. Permite conectar el teléfono móvil para gestionar llamadas, incluso podemos conectar con Apple Carplay, música y navegación mediante la aplicación BRP GO!, además de consultar el estado de carga o programar el acondicionamiento previo de la batería en días fríos. El sistema térmico mantiene automáticamente la batería dentro de su temperatura óptima de funcionamiento, mejorando tanto el rendimiento como su conservación a largo plazo.

Can-Am Pulse: consumo y autonomía

Prueba Can-Am Pulse: rápida, silenciosa y mucho más divertida de lo esperado

Durante nuestra prueba por Santiago de Compostela y las carreteras de los alrededores comprobamos que, como es normal, la autonomía puede reducirse con rapidez cuando se mantiene un ritmo elevado o aparecen desniveles continuos. Algo que es fácil ya que es una moto donde la aceleración es muy adictiva y es fácil caer en la tentación.

He completado un recorrido de ciudad y carretera secundaria, conduciendo de forma normal, sin ir pisando huevos ni a todo trapo, velocidad media de 50 km/h, y el consumo medio ha sido de 5.5 kWh a los 100 km. En total he recorrido 100 km antes de que la estimación de la autonomía haya desaparecido, lo que nos indica que la autonomía con una carga completa en condiciones reales puede ser de unos 120 km. Queda todavía reserva, pero he preferido terminar la prueba antes de quedarnos sin carga.

Con una conducción más eficiente, o en zonas más llanas, es posible bajar de 5 kWh a los 100 km. Pero también es sencillo ir la lado oscuro y subir de los 6 kWh cuando apretamos el acelerador con alegría.

Prueba e autonomía de la Can-Am Pulse: rápida, silenciosa y ya disponible en España

En ciudad el comportamiento mejora claramente y es donde realmente tiene sentido esta moto. Los trayectos diarios, desplazamientos al trabajo o escapadas cortas son el escenario donde mejor aprovecha sus cualidades. En cambio, mantener velocidades elevadas durante mucho tiempo penaliza notablemente el consumo de energía, mientras que la velocidad máxima queda limitada a 120 km/h.

La batería de 8,9 kWh admite carga en corriente alterna mediante un cargador integrado de 6,6 kW. Con un cargador de 240 V necesita alrededor de 50 minutos para pasar del 0 al 80% y unos 90 minutos para completar la carga. En un enchufe doméstico convencional los tiempos aumentan hasta 3 horas y 10 minutos para alcanzar el 80% y unas 5 horas para completar el 100%. Tal vez le falte carga rápida en corriente continua, no solo por la potencia, sino más bien por la compatibilidad con estaciones públicas con cable. Y es que llevar el cable de Tipo 2 encima es siempre un reto cuando no tienes un baúl trasero.

Prueba Can-Am Pulse: rápida, silenciosa y mucho más divertida de lo esperado

Después de varios días conviviendo con ella, la conclusión es bastante clara. La Can-Am Pulse consigue algo que no siempre logran las motos eléctricas: hacer que el conductor se olvide de que está sobre una moto diferente. No hay embrague ni cambio de marchas, simplemente acelerar y disfrutar de una respuesta inmediata y muy suave. El sistema de transmisión directa, junto con la cadena completamente cerrada y lubricada, hace que todo funcione con un refinamiento sobresaliente.

Su sonido tampoco pasa desapercibido. En lugar del habitual zumbido de muchas motos eléctricas, emite un silbido que recuerda al de una pequeña turbina y que termina formando parte de su personalidad.

La Can-Am Pulse de 11 kW está disponible en España desde 10.699 euros, mientras que la versión de 35 kW lo está desde 14.999 euros, todo gracias a la promoción que la marca canadiense ha lanzado en sus concesionarios.

No sustituirá a una gran moto de turismo ni está pensada para cruzar media España, pero quien busque una montura silenciosa, rápida, muy fácil de conducir y orientada al uso diario encontrará en la Can-Am Pulse una de las propuestas eléctricas más interesantes del momento.

La Can-Am Pulse frente a sus rivales

Prueba Can-Am Pulse: rápida, silenciosa y mucho más divertida de lo esperado

Frente a una referencia del segmento como la Zero S, la Can-Am Pulse apuesta por una filosofía claramente diferente. Mientras que la estadounidense busca ofrecer unas prestaciones superiores y una mayor versatilidad, con una batería de 13.6 kWh y una autonomía homologada de hasta 193 kilómetros mixto y una velocidad máxima más elevada, la canadiense pone el foco en la sencillez de uso y en un planteamiento eminentemente urbano. La Pulse resulta más baja, ligera y accesible para motoristas con poca experiencia.

La diferencia también se aprecia en el precio. La Can-Am Pulse está disponible desde 10.699 euros en su versión de 11 kW y desde 14.999 euros en la variante de 35 kW, mientras que la Zero S parte de 18.295 euros, una diferencia muy importante, que aumenta todavía más si se equipa con opciones como el Power Tank o el cargador rápido opcional que le permite pasar de 3.3 a 6.6 kW en alterna.

Más info de los productos en su web: Can-am.brp.com

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