
Nuevo Dacia Spring: la respuesta europea a los eléctricos chinos llega con 250 km de autonomía y un precio muy ajustado
La segunda generación del Dacia Spring llega al mercado con unas especificaciones técnicas muy mejoradas gracias a su parentesco con el nuevo Renault Twingo. Además, el urbano eléctrico ya no se fabrica en China como su predecesor, sino que se producirá en Europa.

Dacia ha presentado la segunda generación del Spring. El urbano eléctrico da un salto de gigante al abandonar la plataforma CMF-A EV de su predecesor para adoptar la más moderna RGEV Small del Renault Twingo, con el que también comparte estructura y numerosos componentes. Ambos se fabricarán juntos en la planta de Novo Mesto (Eslovenia).
Aunque sigue encuadrándose en el segmento A, el nuevo Dacia Spring es mucho más grande que su predecesor: mide 3,85 metros de longitud, 1,74 metros de anchura y 1,52 metros de altura. Es 15 cm más largo y 18 cm más ancho que antes. Además, presume de un maletero digno del segmento B, ya que cubica 337 litros, a los que habría que sumar los 18 litros del frunk.
Su carrocería adopta el último lenguaje estético de la marca, con unas líneas angulosas y geométricas. El trabajo para diferenciar el Spring del Twingo ha sido notable, ya que cuenta con un frente más alto y un capó completamente horizontal. Los faros delanteros están unidos a través de una calandra negra, mientras que el pilar A y el C disponen de sendas bandas del mismo tono para crear un efecto de techo flotante. Los paragolpes cuentan con grandes molduras negras que buscan absorber de forma más eficaz los pequeños golpes y roces a la hora de aparcar.
La sección inferior del salpicadero es idéntica a la del Twingo, consola central y módulo de climatización incluidos. Sin embargo, la zona superior es completamente distinta, con unos aireadores hexagonales y la plancha pintada en azul, a juego con la tapicería. La instrumentación digital es de 7 pulgadas y se incluye de serie en todos los niveles de acabado, mientras que la pantalla táctil es de 10,1 pulgadas.

La batería es una LFP de 27,5 kWh de capacidad
Con el acabado Expression, la información del sistema multimedia se muestra en el cuadro, que se controla con los mandos del volante. En este caso, se incluye un soporte para smartphone en el centro del salpicadero. La terminación Journey añade la pantalla táctil en sustitución de dicho soporte, e incluye navegador y conectividad vía Android Auto y Apple CarPlay.
El motor rinde 82 CV (60 kW) y le permite acelerar de 0 a 100 km/h en 12,1 segundos, con una velocidad punta de 130 km/h. La batería es de tipo LFP (litio-ferrofosfato) y tiene una capacidad de 27,5 kWh; por lo tanto, estamos hablando de exactamente el mismo sistema de propulsión que podemos encontrar en su primo galo. Su autonomía homologada es de 250 km WLTP.

De serie, el Spring puede cargarse a 6,6 kW en corriente alterna (15-80% en 2 horas y 55 minutos); además, existirá un pack de carga rápida opcional que incluirá la carga en trifásica a 11 kW (15-80% en 1 hora y 55 minutos) y en corriente continua a 50 kW. En este último caso, el benjamín de Dacia tardará aproximadamente 28 minutos en pasar del 15 al 80%. También ofrece carga bidireccional V2L (Vehicle-to-Load).
Dacia ha confirmado que toda la gama se situará por debajo de los 20.000 euros antes de ayudas. Hay dos niveles de acabado, Expression y Journey. El primero incorpora llantas de 15 pulgadas con tapacubos, elevalunas eléctricos delanteros (las ventanillas traseras son de compás), retrovisores con ajuste eléctrico, aire acondicionado, sensor de luz, sensores de aparcamiento traseros, freno de mano eléctrico, respaldos traseros abatibles en dos mitades y asiento del conductor con regulación en altura. El segundo añade llantas de 16 pulgadas con tapacubos, tarjeta manos libres, cámara de marcha atrás y la pantalla táctil de 10,1 pulgadas con navegador y servicios conectados.


