
El Volkswagen ID. Polo arrasa: ya tiene 10 meses de lista de espera por la alta demanda, que obliga a aumentar la producción en Barcelona
Según informa Volkswagen, la lista de espera del nuevo ID. Polo ya supera los 10 meses: la fuerte entrada de pedidos ha superado las expectativas de la marca, que está incrementando la producción en la planta de Martorell, donde se fabrica junto al CUPRA Raval.

El Volkswagen ID. Polo ha tenido un buen arranque comercial: tras haber recibido más de 30.000 pedidos desde finales del mes de abril, la lista de espera es de al menos 10 meses. La firma alemana señala que la elevada demanda está provocando un retraso en las entregas mayor de lo previsto. ¿El secreto detrás de su éxito? Un precio mucho más bajo que el de otros eléctricos de la gama.
El utilitario se fabrica en la planta española de Martorell (Barcelona) junto al CURPA Raval. SEAT S.A., responsable de la factoría, está aumentado la producción para satisfacer una demanda superior a la prevista. Volkswagen también indica que la entrada de pedidos del SUV ID. Cross, que se ensambla en Landaben (Navarra), también está siendo muy fuerte.
El ID. Polo es la primera propuesta eléctrica de Volkswagen en el segmento B, una categoría en la que ya estaban presentes los otros dos grandes grupos europeos, Renault y Stellantis, a través de modelos como el exitoso Renault 5 (actual líder del segmento B eléctrico) y los Citroën ë-C3, FIAT Grande Panda, Lancia Ypsilon Elettrica, Opel Corsa Electric y Peugeot E-208.
Con un precio de partida ligeramente inferior a los 25.000 euros en su versión de 116 CV (85 kW), que equipa una batería LFP (litio-ferrofosfato) de 37 kWh de capacidad, el hatchback germano se acerca más al planteamiento aspiracional del R5 que al enfoque abiertamente low-cost de los ë-C3 y Grande Panda, que también buscan plantar cara a urbanos del segmento A como el BYD Dolphin Surf o el Renault Twingo.

El Volkswagen ID. Polo se fabrica en España
El ID. Polo ha sido el primer modelo de Volkswagen en incorporar desde el momento de su concepción el lenguaje estético Pure Positive, que supone una vuelta a las raíces de la compañía, con unas líneas sobrias y conservadoras que rápidamente recuerdan a generaciones previas de los Polo y Golf. A través de esta familiaridad, Volkswagen busca conquistar a los clientes a los que no logró convencer con lanzamientos previos como el ID.3.
Dependiendo de la versión, la autonomía del ID. Polo oscila entre los 323 km y los 449 km bajo el ciclo WLTP. Además de la antes mencionada batería LFP de 37 kWh, también está disponible con un pack NCM (níquel, cobalto, manganeso) de 52 kWh. La batería menos capaz se asocia a dos niveles de potencia (116 y 135 CV), mientras que la más grande a uno (211 CV).

Esto cambiará con la llegada de la variante de altas prestaciones GTI, que combinará la batería de 52 kWh con un motor más potente de 226 CV (166 kW). Es interesante señalar que el ID. Polo será el primer coche eléctrico de Volkswagen en lucir el apellido GTI, unas siglas que sustituirán a la anterior denominación GTX para designar a los eléctricos más deportivos de la marca.
Fuente | Automobilwoche


