
Batería LFP de CATL, 210 km de autonomía y solo 5.630 euros al cambio: así es el Geely Panda que queremos en Europa
Mientras que en Europa celebramos cuando un fabricante anuncia un coche de menos de 20.000 euros para dentro de unos meses, en China van a otra velocidad. El penúltimo ejemplo llega de la mano del gigante Geely, que ha lanzado una actualización de uno de sus coches eléctricos más pequeños y populares con una nueva versión que mantiene su llamativa estética y sobre todo una combinación que sin duda miramos con mucha envidia desde aquí.

Geely acaba de lanzar al mercado el Panda Karting. Este pequeño urbano eléctrico llega al mercado chino con una nueva batería suministrada por CATL y una promoción de lanzamiento que deja su precio en cifras de derribo que seguro que animarían a más de dos a pasarse al coche eléctrico.
El nuevo Geely Panda Karting CATL Edition mantiene la fórmula de este peculiar microcoche urbano: unas dimensiones muy contenidas, cuatro plazas, una imagen inspirada en un kart y un sistema de propulsión pensado principalmente para moverse por ciudad. La principal novedad está precisamente donde menos se ve, ya que ahora incorpora una batería LFP de CATL.
Un pequeño coche eléctrico con estética de kart y batería CATL

El diseño del Geely Panda Karting CATL Edition destaca por contar con una carrocería muy cuadrada y compacta, con un frontal cerrado, molduras negras y unos característicos faros redondos que son parte importante de su personalidad. La nueva edición añade además un color específico denominado Naranja Travieso, desarrollado en colaboración con Taobao, junto a otros tonos disponibles para la carrocería.
Sus dimensiones dejan claro que estamos ante un coche pensado para desenvolverse en espacios urbanos muy reducidos. Mide 3,15 metros de largo, 1,54 metros de ancho y 1,685 metros de alto, mientras que la distancia entre ejes alcanza los 2,015 metros. Con un radio de giro de apenas 4 metros, es uno de esos coches con los que resulta difícil encontrar un hueco de aparcamiento que se resista.
La carrocería cuenta con dos puertas y una configuración de cuatro plazas. Las llantas de 14 pulgadas y el enorme alerón trasero son probablemente los elementos que más contribuyen a esa imagen de pequeño coche de carreras, aunque detrás de la estética hay un modelo concebido para los desplazamientos diarios y no para convertirse realmente en un coche de circuito. La velocidad máxima se queda en 100 km/h.
En el interior, Geely apuesta por un planteamiento sencillo pero bastante más completo de lo que podría sugerir el precio. El Panda Karting incorpora un cuadro de instrumentos digital de 9,2 pulgadas y una pantalla central de 8 pulgadas, además de conectividad inalámbrica con el teléfono, cámara de visión trasera, sensores de aparcamiento y posibilidad de gestionar algunas funciones mediante una aplicación móvil. También dispone de dos airbags delanteros y sistema de asistencia en pendientes.

El pequeño tamaño de la carrocería tampoco impide que pueda transportar cierta carga. El maletero parte de 69 litros, aunque con los asientos traseros abatidos puede alcanzar hasta 800 litros. Es una cifra especialmente interesante para un coche de solo 3,15 metros de longitud, aunque evidentemente habrá que elegir entre llevar pasajeros detrás o aprovechar todo ese espacio de carga.
En el apartado mecánico, el Panda Karting CATL Edition utiliza un motor eléctrico síncrono de imanes permanentes situado en el eje trasero, con 30 kW de potencia, equivalentes a unos 41 CV, y 110 Nm de par máximo. Dispone de los modos de conducción Normal y Sport y mantiene una velocidad máxima de 100 km/h, suficiente para desenvolverse en ciudad y alrededores, pero sin pretensiones de convertirse en un coche para largos desplazamientos.
La gran protagonista de esta actualización es la batería. Geely ha sustituido el anterior pack por una batería LFP de 17,2 kWh fabricada por CATL, uno de los grandes especialistas mundiales en este tipo de tecnología. La autonomía anunciada es de 210 kilómetros según el ciclo CLTC chino, una cifra que no debe confundirse con una homologación WLTP europea.
La recarga también está a la altura de lo que se puede esperar de un coche de este tamaño. El Panda Karting admite carga rápida en corriente continua de hasta 22 kW, con un tiempo anunciado de aproximadamente 30 minutos para pasar del 30% al 80% de la batería. También puede recargarse en corriente alterna a 3,3 kW, una opción más lenta pero suficiente para dejarlo conectado durante varias horas.
Lo mejor de todo es que este coche que puede encajar en muchas familias como segundo coche de casa tiene un precio de 43.900 yuanes, apenas 5.630 euros al cambio. Una cifra realmente tentadora para un modelo perfecto para moverse por la ciudad.


