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Los fabricantes piden a la Unión Europea que atrase la entrada en vigor de las nuevas normativas de emisiones

Mike Manley, director ejecutivo de FCA (FIAT-Chrysler) y actual presidente de la ACEA (Asociación Europea de Fabricantes de Automóviles), ha enviado una carta a Thierry Breton, Comisario de Mercado Interior, Industria, Emprendimiento y PYMES de la Comisión Europa, solicitando un aplazamiento de seis meses para la entrada en vigor de las próximas normativas de emisiones de la Unión Europea.

La ACEA actualmente representa a los 16 principales fabricantes de vehículos con sede en el viejo continente. En su carta, Manley señala que el gobierno chino y el gobierno japonés han pospuesto recientemente la entrada en vigor de sus nuevas normativas de emisiones para darle un balón de oxígeno a sus respectivas industrias automovilísticas tras la crisis del coronavirus.

«La parada de la producción y las ventas impuesta por los Estados miembros para luchar contra el COVID-19 ha provocado una acumulación significativa de stock en los fabricantes, importadores y distribuidores. Estos vehículos cumplen con los estándares de emisiones actuales, pero no con los nuevos estándares que entrarán en vigencia en los próximos meses.

En total, estimamos que 600.000 vehículos producidos no cumplirán con la normativa Euro 6d ISC-FCM, mientras que casi 40.000 vehículos no cumplirán con la Euro 6d TEMP. Como las ventas tuvieron que detenerse para luchar contra el COVID-19, no está claro cuándo se venderán estos vehículos. Además de los vehículos que ya se construyeron, los fabricantes están reiniciando gradualmente la producción para mantener los empleos europeos.

La triste realidad es que muchos fabricantes no han podido certificar sus vehículos para cumplir con los nuevos estándares de emisiones debido a la interrupción en el proceso de aprobación a raíz de las restricciones gubernamentales. Estimamos que alrededor de 2.100 aprobaciones todavía están pendientes para vehículos que ya cumplen la normativa Euro 6d ISC-FCM.

Sin el aplazamiento los fabricantes tendrán que elegir entre almacenar los vehículos recién producidos hasta que se complete el proceso de aprobación o detener la producción de dichos vehículos en cuestión. Está claro que la segunda opción tendrá implicaciones negativas para los trabajadores, tanto de los fabricantes de vehículos como de los proveedores. Si bien aceptamos que las emisiones contaminantes son un asunto político sensible, nos gustaría enfatizar que el aplazamiento propuesto no tendrá ningún impacto en el nivel de emisiones de los vehículos en cuestión o en la calidad del aire».

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