
El Volkswagen Golf eléctrico empieza a tomar forma
Volkswagen ha mostrado el primer adelanto del futuro ID.Golf, la novena generación del histórico compacto que dejará atrás las motorizaciones de combustión para entrar definitivamente en la era eléctrica.

El futuro del Volkswagen Golf ya empieza a tomar forma. Un momento clave para la marca alemana que ha mostrado por primera vez el diseño del contorno exterior del que será el Golf de novena generación, una etapa completamente nueva para uno de los compactos más importantes de la historia del automóvil europeo.
Esta nueva generación, que llevará el nombre de Volkswagen ID.Golf, supondrá un cambio radical: abandonará definitivamente los motores de combustión para convertirse en un coche eléctrico puro.
A pesar de que internamente se refieren a él como “Golf 9”, la realidad es que será un coche totalmente nuevo desde el punto de vista técnico. No tendrá relación con el actual Golf de combustión en lo que respecta a la plataforma, ya que utilizará la arquitectura SSP, la nueva base destinada a los próximos coches eléctricos del grupo.
Además, su producción también marcará un punto de inflexión en la estrategia industrial de la marca. El nuevo ID.Golf se fabricará en Wolfsburgo, Alemania, la histórica planta donde nació el Golf original. Mientras tanto, el actual Golf de gasolina cambiará de ubicación y pasará a producirse en México. Allí continuará su vida comercial durante algunos años más gracias a una profunda actualización basada en el modelo actual.
El Golf térmico tendrá una última evolución antes de la llegada del coche eléctrico

Antes de que el ID.Golf tome el relevo, el Golf de combustión todavía tendrá una última etapa comercial. Según la información que se ha filtrado, la marca prepara una segunda gran actualización del actual Golf, conocida internamente como Mk8.75. Esta evolución seguirá utilizando la plataforma MQB EVO, que ya emplea la octava generación, pero recibirá mejoras técnicas y estéticas para prolongar su vida en el mercado.
La idea de la marca es clara: mantener el Golf de combustión con vida mientras el coche eléctrico termina su desarrollo y madura la tecnología. En el caso de China, esta versión actualizada del Golf se venderá previsiblemente hasta 2028, mientras que en otros mercados internacionales su presencia podría alargarse hasta 2032. Será entonces cuando el ID.Golf asuma definitivamente el papel de sucesor dentro de la gama.
En ese momento, el nuevo compacto eléctrico ocupará el lugar que durante décadas ha tenido el Golf tradicional. Un relevo simbólico que refleja cómo la electrificación está cambiando incluso los modelos más icónicos de la industria.

Conviene aclarar que el Volkswagen ID.3 seguirá teniendo su propio espacio dentro de la oferta del fabricante. Aunque ambos modelos convivirán dentro de la gama de coches eléctricos de la marca, no serán el mismo coche ni competirán directamente. El ID.3 continuará su evolución con nuevas generaciones en el futuro, mientras que el ID.Golf ocupará un posicionamiento distinto dentro del catálogo.
El ID.Golf estará basado en la mencionada plataforma SSP, una arquitectura mucho más flexible que las actuales. Esta base permitirá desarrollar modelos con diferentes tamaños, configuraciones mecánicas y capacidades de batería, lo que facilitará adaptarlo a distintas versiones dentro de la gama. Para el fabricante, esta plataforma será el pilar sobre el que se construirá gran parte de su próxima generación de coches eléctricos.

Uno de los aspectos más interesantes es que el nuevo compacto eléctrico mantendrá la tradición deportiva del Golf. La marca ya contempla el lanzamiento de variantes de altas prestaciones que continúen la saga histórica del modelo. Entre ellas se espera una versión GTI, que seguirá apostando por un esquema de motor delantero y tracción delantera, algo muy ligado al ADN de este apellido dentro del Golf.
Por encima de esta variante llegará previsiblemente el Golf R eléctrico, que utilizará dos motores eléctricos y tracción total, con un propulsor en cada eje. Esta configuración permitirá ofrecer mayores prestaciones y, al mismo tiempo, mantener la filosofía deportiva que siempre ha acompañado a las versiones más radicales del compacto alemán.
En definitiva, el nuevo ID.Golf no será simplemente una adaptación eléctrica del modelo actual. Será un cambio de generación completo, tanto en tecnología como en concepto. Volkswagen quiere que este coche eléctrico mantenga el espíritu práctico y equilibrado que siempre ha definido al Golf, pero adaptado a una nueva era en la que la electrificación será la protagonista.
Un movimiento más que llamativo en una era donde los coches se presentan en días y se lanzan en semanas, y donde los plazos de los europeos parecen sacados del jurásico. Y es que hablar de un coche que no llegará hasta dentro de cinco años es un síntoma de que algo falla en los consejos de administración de las marcas tradicionales, ancladas en un modelo caduco que antes o después tendrá graves consecuencias, si es que no las está teniendo ya.


