Tras anunciar el traslado de su sede a Texas, Tesla es criticada por el gobernador de California, que afirma que sin el apoyo del estado la empresa no existiría

Hace unos días, Elon Musk, director ejecutivo de Tesla, anunció por sorpresa que la compañía trasladará su sede de California a Texas. Este movimiento, que ha sido visto como una estrategia del magnate tecnológico para pagar menos impuestos, ha levantado una ola de críticas a la que ahora se ha sumado el gobernador de California, Gavin Newsom.

Aunque Newsom ha agradecido a Musk sus inversiones en California, estado que vio nacer a Tesla, también ha querido remarcar que las políticas adoptadas por las autoridades californianas ayudaron a crear la compañía. Con todo, el político demócrata ha valorado positivamente la intención del fabricante de expandir sus operaciones en la región.

En palabras del gobernador, California se merece parte del crédito por el éxito de Tesla, pues otorgó «cientos de millones de dólares» a la compañía en exenciones fiscales. También ha señalado que la adopción de diversas políticas para fomentar la fabricación y compra de vehículos eléctricos creó el caldo de cultivo idóneo para que el estado se convirtiera en el principal mercado de coches eléctricos del país.

«Nuestro entorno regulatorio ayudó a crear la empresa y la hizo crecer. Tengo un profundo respeto por esa persona [Elon Musk]. Pero también tengo un profundo respeto por este estado y por lo que hemos hecho», declaró la semana pasada Newsom a los medios locales, señalando el enorme apoyo que dio California a Tesla desde el momento de su creación.

California lleva años fomentando la compra de vehículos eléctricos

El propio Musk quiso dejar patente en su momento que el motivo que le había llevado a tomar esta decisión era la dificultad para seguir creciendo en el Área de la Bahía, una zona muy cara que resta competitividad a la empresa. Sin embargo, son muchas las voces que señalan que la baja fiscalidad de Texas podría ser la verdadera causa detrás de este traslado.

A día de hoy Texas no tiene impuestos sobre la renta personal y ofrece importantes exenciones a las empresas para que construyan instalaciones industriales; además, sus regulaciones laborales son más laxas que las californianas.

No han sido pocos los internautas que han encontrado llamativo que Tesla vaya a trasladar su sede a un estado que ni siquiera le permite vender sus coches de forma directa. A pesar de ello, la importancia de Texas para la compañía no hará más que crecer a corto plazo, pues antes de que finalice el año inaugurará su segunda planta de fabricación de vehículos en suelo estadounidense (Giga Austin) precisamente en dicha región.

Fuente | Bloomberg

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