Prueba de autonomía Cupra Born: del 80 al 15% de carga a 120 km/h (vídeo)

Hace unas semanas hemos comenzado una serie de pruebas de autonomía. Pero en lugar de llevar el coche desde un punto elevado de carga hasta un nivel de batería muy bajo, hemos querido hacer algo diferente con una prueba que lleva a los coches desde el 80% al 15% de carga. Y el Cupra Born ha sido uno de los últimos que hemos probado.

¿Por qué estos niveles de carga? La explicación es que a la hora de viajar, el tiempo es fundamental para lograr completar nuestro recorrido en el menor tiempo posible. Algo que por desgracia en lugares como España es todavía más acuciante por la falta de estaciones de carga ultrarrápida.

Esto supone por ejemplo que un modelo que necesite entre 40 y 60 minutos para pasar del 15% al 80% en una toma de 50 kW, necesitará otra hora más para llegar al 90 o 100% según modelo. Añadimos cuestiones como que no es muy recomendable llevar la capacidad de la batería, sobre todo usando carga rápida, más allá del 80-85%, ni tampoco por supuesto del 15-20%, si no queremos degradarla prematuramente.

Todo esto hace que el rango de entre el 80 y el 20% sea el ideal, aunque llegar durante unos minutos al 15% tampoco es una catástrofe para la batería si no mantenemos ese nivel durante demasiado tiempo.

Otro aspecto de la prueba es que la realizaremos a 120 km/h GPS, en un tramo de autovía con un importante perfil de subidas y bajadas. Nada de «terraplanismos» castellanos o de otras regiones de España donde el perfil es mucho más benigno y los consumos más moderados. Un trayecto muy exigente que nos dará una medida muy real de las capacidades de cada vehículo.

Prueba Cupra Born: exterior, interior y equipamiento

Para esta prueba hemos usado un Cupra Born. el hermano gemelo del Volkswagen ID.3 que quiere hacerse un hueco propio con elementos diferenciadores, como un diseño con personalidad propia, pero también con aspectos mecánicos, como una suspensión rebajada, dirección más directa, e incluso la posibilidad de desconectar parcialmente el control de tracción.

Lo primero que llama la atención es que además de lo estético, en Cupra también han trabajado algo más el aspecto de la calidad general. El Born parece dar un salto adelante respecto al ID.3 en todos los aspectos. Los materiales presentan mayor calidad y en general la sensación es mejor que en su hermano alemán.

Cuenta con una consola central muy polivalente, con cierre y espacio para dos vasos y algunos objetos más, y un espacio en el reposabrazos central donde colocar el móvil, e incluso con recarga inalámbrica.

Por lo demás, mantiene el mismo sistema de info-entretenimiento del ID.3, que destaca por lo complicado de inicio para encontrar elementos básicos como la pantalla de consumos, o el interesante limitador de carga. Algo que nos obliga a bucear por los menús y sub-menus, y que ya en 2011 coches como el Nissan LEAF contaban con un botón propio para verlo con un solo click.

Entre el equipamiento, esta unidad viene dotada de las llamativas llantas de 20 pulgadas. Una opción interesante desde el punto de vista visual, también de la deportividad, pero que llega con el hándicap de montar un neumático más grueso que aumenta el consumo. Pero ya anticipamos que es un coche bastante eficiente, por lo que los que estén interesados en estas llantas, pueden montarlas sin más preocupaciones que su precio, 1.500 euros, y el coste de sustitución de sus neumáticos 215/45 R20.

También destacar otros elementos presentes, como el head up display, que nos proyecta en el parabrisas aspectos como la velocidad, pero también la trayectoria en curva y si la estamos tomando mal. Un elemento que es muy personal, y que a mi no me gusta nada ya que me molesta a la hora de atender a la carretera.

Entre las ayudas a la conducción encontramos el sistema que evita la salida del carril. Un elemento básico que corrige errores y que sin duda debería ser instalado lo antes posible por todos los vehículos, lo que salvará muchas vidas.

Prueba de autonomía del Cupra Born: conducción

En este caso hemos usado la única versión que hay de momento en España. El modelo con motor de 150 kW (204 CV) alimentado por una batería de 58 kWh útiles. Una combinación que desmerece algo el aspecto agresivo del Born, que pide a gritos un motor más potente, y en menor medida una batería de mayor capacidad.

Y es que el Born es un modelo deportivo. Más que el ID.3. Algo que denota su menor distancia al suelo. Pero a la hora de la verdad apenas hay diferencias con el Volkswagen. Y es que los 150 kW de su motor se muestran algo perezosos desde parado, lo que hace de las aceleraciones algo aburridas. No es un coche lento ni mucho menos, pero si una versión que pide algo más tanto en potencia, como también algo más de libertad a la hora de desconectar las ayudas a la conducción.

Este año está prevista la llegada del pack e-Boost, que incrementará la potencia del Born a 232 CV. Pero sin duda la guinda de la oferta sería una variante más radical con el sistema de los GTX de Volkswagen, con tracción total y 245 kW (333 CV) que le convertirían en uno de los deportivos compactos más rápidos y atractivos del mercado.

Quitando el aspecto emocional que debería ser la clave del Born, la conducción es muy suave y cómoda. Incluso con estas llantas. Es un modelo perfecto para el día a día, con una posición de conducción elevada más parecida a la de un SUV que a la de un compacto.

Por momentos se nos olvida que estamos en un Cupra y parece que estamos en un ID.3. Algo que Cupra debería diferenciar algo si no quiere ofrecer simplemente un clon. Algo más de personalidad en el paspo por curva o una configuración más agresiva de la suspensión habrían ayudado.

Cuenta con un selector de marchas tras el volante, al estilo del BMW i3, donde podremos seleccionar las marchas, y donde encontramos el modo D, conducir, y si pulsamos hacia el otro lado este mismo tirador, entrará el modo B, de retención, que nos permite aumentar la potencia de la frenada regenerativa al levantar el pie del acelerador. Dos estilos de conducción al alcance de un click. Algo destacable que en algunos modelos nos obliga a navegar por los menús.

Prueba de autonomía del 80 al 15% con el Cupra Born

Para la prueba hemos usado el ahora mismo único Born disponible en motor y batería. Una unidad con batería de 58 kWh que se ha enfrentado al recorrido en un ambiente seco, pero muy frío, en torno a los 4 o 5 grados al inicio de la prueba, que luego han ido aumentando hasta llegar a los 12 grados. Algo que ha puesto a prueba el sistema de gestión térmica de la plataforma MEB.

La prueba como hemos dicho discurre por un recorrido circula de autovía de unos 30 km por lado, que recorreremos a 120 km/h GPS, y que cuenta con un exigente perfil donde no hay apenas tramos llanos. Un trayecto que podemos ver en el siguiente gráfico.

Perfil del recorrido

El resultado ha sido un consumo mejor de lo esperado dadas las circunstancias, tanto de orografía, como temperatura exterior y las enormes llantas de 20 pulgadas. A pesar de todo, el Born ha sido capaz de recorrer 163 km entre el 80 y el 15%, con un consumo medio de 21.4 kWh a los 100 km.

Esto supone que en este complicado escenario, 120 km/h GPS, frío y un perfil muy exigente, el Born habría sido capaz de recorrer en torno 270 km con una carga completa.

En este caso la parte buena es que la curva de carga del Cupra es muy eficiente. Es capaz de pasar del 20 al 80% en 30 minutos en una toma de más de 100 kW. Pero es que incluso en niveles elevados de batería, puede mantener cifras de potencia altas cuando supera el 80%. Llegando al 85%, todavía mantiene una potencia de 50 kW, y al 90% por encima de los 30 kW.

Unos datos que se traducen en que si necesitamos hacer una carga completa, aunque tendremos que esperar bastante, no echaremos raíces en la estación. Algo que podemos ver en el gráfico inferior de la curva de carga del ID.3 en una estación de 150 kW.

Curva de carga rápida del Volkswagen id3 1ST

Para algunos, la cifra de autonomía será muy baja, incluso teniendo en cuenta las duras condiciones del recorrido. Es por eso que sería muy interesante que Cupra añadiese lo antes posible la versión de 77 kWh, que sin duda marcará una importante diferencia, aunque también lo hará en el aspecto económico. Pero es fundamental que el cliente tenga la opción.

A pesar de todo, como vemos en el cuadro inferior, en consumo el Cupra ha logrado situarse muy cerca de los Tesla Model 3 y Model Y que hemos sometido a esta prueba, con la diferencia de que el Born ha tenido que enfrentarse a la misma a una temperatura más baja.

Unas pruebas que podéis ver en nuestro canal de Youtube

Algo que nos indica que con un clima más templado, podría haber igualado a los Tesla, y si montásemos unas llantas más delgadas, las de 18 pulgadas, el consumo habría sido incluso menor.

La conclusión es que el Cupra puede ser una buena alternativa para los que buscan un compacto eléctrico con un diseño algo más agresivo que el ID.3, y que además cuenta con detalles de calidad interior de mayor nivel que su hermano alemán.

Si se echa en falta un punch de potencia en un Cupra frente a su versión «convencional» siendo una cifra deseable unos 240-250 CV, y una ideal cercana a los 300 CV que tienen otras opciones gasolina de la propia marca. También una opción de batería de mayor capacidad, y ya puestos a pedir, la versión con tracción total. Sin duda una variante que salvando el tema económico, le iría como anillo al dedo al Cupra.

Su precio de partida en estos momentos es de 37.500 euros, lo que supone que es más bajo que el del Volkswagen ID.3 Life, que se va a 41.040 euros. Algo que añade más argumentos a esta alternativa frente a su hermano, siempre y cuando nos encaje su diseño algo más «malote».

Nota:

Queremos agradecer al concesionario Seat Compostela Motor por la cesión de esta unidad para realizar la prueba, a Easycharger por facilitarnos la recarga, y a  Lucia Amor @moras_verdes por las fotos.

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