Europa estudia ampliar los aranceles a los coches híbridos chinos

Cuando Bruselas diseño el actual sistema de aranceles a los coches llegados de China, no se les ocurrió nada mejor que limitarlo a los coches eléctricos. Todo para proteger a los eléctricos europeos. Pero los burócratas europeos pasaron por alto a los coches de combustión e híbridos, que se han abierto paso sin freno en nuestro mercado. Ahora, la UE quiere reaccionar.

Europa estudia ampliar los aranceles a los coches híbridos chinos

Publicado: 16/01/2026 10:22

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La Comisión Europea está valorando seriamente dar un paso más en su pulso comercial con China. Tras los aranceles impuestos a los coches eléctricos procedentes del país asiático, ahora Bruselas se plantea aplicar medidas similares a los coches híbridos e híbridos enchufables chinos.

La idea, que todavía no está cerrada, pasa por extender los impuestos de entrada actuales a los modelos que combinan un motor de combustión con uno eléctrico y una batería. Desde el entorno del comisario europeo de Industria, Stéphane Séjourné, se insiste en que no tiene sentido proteger a los fabricantes europeos frente a los coches eléctricos chinos y dejar fuera a los híbridos, cuando se producen bajo condiciones muy similares.

Los aranceles a los coches eléctricos chinos, que entraron en vigor en octubre de 2024 y alcanzan hasta el 35,3%, se justificaron oficialmente como una respuesta a las subvenciones estatales de Pekín. La decisión enfureció al gobierno chino y tensó todavía más unas relaciones ya marcadas por los desequilibrios comerciales y las diferencias geopolíticas.

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Dentro de la propia Unión Europea tampoco hay consenso. Francia respalda con firmeza estas medidas, mientras que Alemania se opone abiertamente. El motivo es claro: los fabricantes alemanes dependen en gran medida del mercado chino, al tiempo que sufren la presión de marcas chinas cada vez más competitivas, tanto en coches eléctricos como en híbridos.

Desde el gabinete de Séjourné, político francés y uno de los seis vicepresidentes ejecutivos de la Comisión, se ha planteado la cuestión en repetidas ocasiones. El argumento es directo: si los coches eléctricos chinos reciben aranceles por competencia desleal, los híbridos deberían seguir el mismo camino, ya que sus rivales europeos necesitan el mismo nivel de protección para competir en igualdad de condiciones.

Este debate llega en un momento especialmente delicado. Las exportaciones de coches híbridos chinos a la Unión Europea se han disparado, con un aumento del 155% interanual, mientras que las de coches eléctricos solo han crecido un 12% en el mismo periodo. Un dato que ha encendido las alarmas en Bruselas y en varias capitales europeas.

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Todo esto coincide además con un aparente acercamiento entre la Unión Europea y China. Esta semana, la Comisión ha ofrecido orientaciones oficiales a los fabricantes chinos de coches eléctricos sobre cómo presentar compromisos de precios mínimos. En la práctica, este mecanismo podría permitirles evitar los aranceles si venden por encima de un umbral fijado por Bruselas.

La iniciativa ha sido bien recibida tanto por el Ministerio de Comercio chino como por los fabricantes del país, aunque desde la Comisión se ha dejado claro que estas orientaciones no implican que los aranceles vayan a desaparecer. Es decir, el gesto busca rebajar la tensión, pero no supone un cambio de fondo en la política comercial europea.

Opinión

Un movimiento que está pendiente de confirmación oficial, pero que deja a las claras que la política comercial de Europa funciona a base de improvisación, y pensado única y exclusivamente en los intereses de los fabricantes locales. El resultado son coche mucho más caros para los europeos, y un retraso en competitividad para unos grupos locales que pueden seguir estirando el chicle del motor de combustión y recogiendo beneficios a corto plazo, y dejando el problema en manos de los que vengan después.

Fuente | Euractiv

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