
Gasolina a 6,9 euros el litro: los combustibles sintéticos no pueden competir con el coche eléctrico
¿Son los combustibles sintéticos una alternativa viable a la electrificación de cara a descarbonizar el sector del automóvil? De acuerdo con un reciente estudio, no. ¿Los motivos? Su elevadísimo coste, su baja eficiencia energética y los problemas para alcanzar la producción a gran escala.

A día de hoy, el grueso de la industria coincide en que el futuro del sector automotriz pasa sí o sí por el coche eléctrico. Incluso fabricantes estadounidenses como Ford o General Motors, que recientemente han anunciado importantes recortes en sus programas de electrificación debido a la postura favorable de la administración Trump hacia los combustibles fósiles, admiten que los BEV (Battery Electric Vehicles) siguen siendo el objetivo final.
A pesar de todo, todavía quedan algunas voces que defienden otras vías de descarbonización en nombre de la 'neutralidad tecnológica'. Por ejemplo, ciertos políticos alemanes llevan años pidiendo que se dé impulso a los combustibles sintéticos, una tecnología que, sobre el papel, permitiría mantener con vida los motores de combustión interna.
Y digo sobre el papel porque, en la práctica, ha quedado más que demostrado que los e-fuels son una quimera inviable a gran escala por motivos de coste, eficiencia energética y capacidad de producción. Este tipo de carburantes 'neutros' se sintetizan a partir de hidrógeno verde (es decir, de origen renovable) y dióxido de carbono recapturado de la atmósfera.
De acuerdo con un estudio realizado por Ionect para Transport & Environment, este proceso resulta caro, complejo y gasta mucha energía. Según este análisis, producir gasolina sintética en Europa para 2030 costaría aproximadamente 3.9 euros por litro. Sumando el margen de beneficio y los impuestos correspondientes, se situaría en 6.9 euros por litro.

Llenar un depósito de 50 litros costaría más de 300 euros
Por comparar, la gasolina de origen fósil se mantendría por debajo de los 2 euros/litro, por lo que no se tratará de una alternativa atractiva desde un punto de vista económico, ya que llenar un depósito de 50 litros costaría 345 euros. Además, no podemos perder de vista que los vehículos térmicos alimentados por e-fuels siguen emitiendo gases perjudiciales para la salud (partículas, óxidos de nitrógeno...).
De acuerdo con un estudio anterior de Transport & Environment, los eléctricos a baterías aprovechan el 77% de la energía desde su generación, frente al 16% de los modelos con motor de combustión interna que empleen gasolina sintética. "En general, no existen argumentos sólidos para el uso de gasolina sintética en automóviles: los volúmenes serían mínimos, no reducen la contaminación atmosférica de los tubos de escape y la movilidad eléctrica ofrece una alternativa mucho más asequible".

"La Comisión Europea propuso incluir un mecanismo de compensación en el reglamento de emisiones de dióxido de carbono de los automóviles, el cual premiaría a los fabricantes de automóviles con objetivos de emisiones de dióxido de carbono más bajos para los biocombustibles y combustibles sintéticos [...]. T&E recomienda encarecidamente a los colegisladores que eliminen el mecanismo propuesto, ya que solo aumentaría los costes de la descarbonización tanto para la industria como para los conductores, y retrasaría la inevitable transición hacia una movilidad eléctrica asequible".
Fuente | Transport & Environment


