Y la gran beneficiada de la bajada de aranceles a los coches chinos en Canadá es Tesla

Canadá modificará su política arancelaria y permitirá la entrada de coches eléctricos fabricados en China con bajos aranceles y mediante un sistema de cuotas. Un formato que da ventaja a una Tesla que tiene producción en el gigante asiático, y una amplia red de ventas que le permiten superar a los grupos chinos todavía sin implantación.

Y la gran beneficiada de la bajada de aranceles a los coches chinos en Canadá es Tesla

Publicado: 20/01/2026 10:00

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Canadá ha decidido dar un giro a su política comercial con los coches eléctricos fabricados en China. Tras imponer en 2024 un arancel adicional del 100% por presiones de Donald Trump, algo que en la práctica, cerró el mercado a estos modelos, el gobierno canadiense ha introducido ahora un sistema de cuotas anuales que suaviza de forma notable esa barrera.

Según el nuevo planteamiento, los coches eléctricos chinos podrán acceder a un cupo inicial de 49.000 unidades al año, dentro del cual solo se aplicará el arancel de nación más favorecida del 6,1%, eliminando el recargo del 100%. Además, este volumen irá creciendo de forma progresiva y podría alcanzar las 70.000 unidades anuales en un plazo de cinco años.

Este cambio ha sido bien recibido por el sector, y varios analistas apuntan a que Tesla será uno de los grandes beneficiados de esta nueva etapa.

La razón es sencilla. Tesla lleva ventaja frente a otros fabricantes chinos en su relación con el mercado canadiense. Ya en 2023, la marca adaptó su fábrica de Shanghái para producir unidades del Tesla Model Y destinadas específicamente a Canadá. Sin embargo, la imposición del arancel del 100% obligó a la compañía a interrumpir esos envíos en 2024, recurriendo en su lugar a sus plantas de Estados Unidos y Berlín para abastecer el mercado.

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Conviene recordar que la fábrica de Shanghái es la mayor y más eficiente de Tesla a nivel mundial, con unos costes de producción claramente más bajos que los de sus instalaciones norteamericanas. Por eso, desde el punto de vista industrial y logístico, exportar desde China a Canadá resulta mucho más competitivo para la marca.

Con el nuevo sistema de cuotas, todo apunta a que Tesla podrá reactivar rápidamente las exportaciones desde China, recuperando una vía que ya tenía preparada y optimizada antes del cambio normativo, algo que tendrá consecuencias en el mercado europeo, ya que la planta de Berlín tendrá que desviar las unidades enviadas a Canadá a otros mercados.

A esto se suma otro factor clave: la red comercial. Tesla cuenta actualmente con 39 tiendas en Canadá, mientras que marcas chinas como BYD, Zeekr o NIO todavía no han establecido una presencia comercial en el país. Esta diferencia puede permitir a Tesla moverse con mayor rapidez a la hora de colocar coches eléctricos de origen chino en el mercado canadiense.

Eso sí, el acuerdo también incluye una condición relevante. La mitad de las cuotas estará reservada a modelos con un precio inferior a 35.000 dólares canadienses, lo que equivale a unos 32.000 euros al cambio. Aquí Tesla se queda fuera, ya que todos sus modelos superan ese umbral, dejando un espacio claro para que los fabricantes chinos posicionen propuestas más asequibles. Un aspecto donde Tesla podría jugar la baza de sus versiones Standard, que podrían permitirle entrar en ese arco de precios.

En definitiva, Canadá abre de nuevo la puerta a los coches eléctricos chinos, y aunque Tesla parte con una clara ventaja inicial por estructura y experiencia, el diseño del sistema de cuotas también da margen a que otras marcas entren en juego con modelos de precio más contenido.

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