
Mercedes-AMG rompe las reglas con el nuevo CLA 45: 680 CV eléctricos y más de 670 km de autonomía
Mercedes-AMG presenta una nueva versión del CLA que cambia por completo su planteamiento; la marca alemana ha llevado su tecnología deportiva a una configuración eléctrica mucho más radical; el resultado es un auténtico y verdadero pepino pero que no renuncia a una buena cuota de autonomía y carga rápida.

Mercedes-AMG ha decidido llevar al extremo la transformación eléctrica del CLA. El resultado es el nuevo Mercedes-AMG CLA 45 4MATIC+, un nombre interminable para una berlina eléctrica que abandona el conocido motor de gasolina de cuatro cilindros para apostar por tres motores eléctricos y una potencia que hasta hace no mucho parecía reservada a deportivos mucho más grandes y caros.
La cifra impresiona desde el primer momento: 500 kW, equivalentes a 680 CV, y un par máximo de 1.759 Nm. Es exactamente el mismo nivel de potencia máxima que ofrece el Mercedes-AMG C 63 S E PERFORMANCE, aunque en este caso hablamos de un coche completamente eléctrico. Además, Mercedes-AMG ya ha demostrado sus capacidades en circuito con un tiempo de 7:32,070 en Nürburgring, convirtiéndolo en el coche más rápido de su categoría en el trazado alemán.
Y hay otro detalle que puede resultar incluso más llamativo. El nuevo CLA 45 parte en Alemania de 79.039 euros con impuestos incluidos, mientras que el CLA 45 Shooting Brake arranca en 80.408 euros. Es decir, la carrocería familiar apenas supone 1.369 euros adicionales. Los precios europeos ya son oficiales, aunque en España habrá que esperar a conocer la tarifa específica del mercado.
Un AMG eléctrico que no renuncia al carácter

A nivel exterior, el Mercedes-AMG CLA 45 recibe una transformación mucho más profunda de lo que podría parecer a simple vista. El diseño mantiene las líneas generales del nuevo CLA, pero incorpora una imagen mucho más agresiva, con una anchura de vías superior, elementos aerodinámicos específicos, llantas de 19 pulgadas de serie y la posibilidad de montar unas de 20 pulgadas. En la parte trasera destaca especialmente el gran alerón activo, mientras que el difusor adquiere un protagonismo que no encontramos en el CLA convencional.
El alerón no está ahí solamente para llamar la atención. En los programas Eco, Comfort y Sport permanece recogido hasta determinadas velocidades para reducir la resistencia al avance y proteger la autonomía. Cuando se seleccionan los programas S+ o Race, en cambio, adopta una posición mucho más agresiva para mejorar el comportamiento dinámico. El resultado es un CLA que puede pasar de tener una apariencia relativamente discreta a parecer directamente un coche de circuito con solo cambiar el modo de conducción.
El interior sigue la misma filosofía. El nuevo Mercedes-AMG CLA 45 es estrictamente un cuatro plazas, ya que la banqueta trasera ha sido sustituida por dos asientos individuales. Delante encontramos asientos deportivos con grandes sujeciones laterales, volante AMG específico y diferentes elementos de acabado propios de la división deportiva de Mercedes.

Pero hay un elemento especialmente curioso. AMG ha querido que la experiencia de conducción no se limite a la aceleración y ha desarrollado el sistema AMGFORCE S+. Este reproduce digitalmente la respuesta de un motor AMG de cuatro cilindros, incluyendo cambios de marcha simulados, variaciones en la entrega de potencia, sonido y hasta vibraciones en los asientos. Mercedes utilizó 13 micrófonos y más de 1.600 mediciones para recrear el sonido del motor de combustión que pretende sustituir.
Puede parecer una extravagancia, pero tiene sentido dentro de la estrategia de AMG. La marca sabe que buena parte de sus clientes no buscan únicamente cifras de potencia. También quieren sensaciones, y por eso el CLA 45 intenta mantener una parte de ese carácter aunque debajo del capó ya no haya un cuatro cilindros turboalimentado.
La verdadera revolución está, lógicamente, en el sistema de propulsión. El CLA 45 utiliza tres motores eléctricos de flujo axial, dos situados en el eje trasero y uno en el delantero. La potencia máxima alcanza los 500 kW, mientras que el sistema AMG Performance 4MATIC+ puede distribuir el par de manera completamente variable entre ambos ejes y también entre las dos ruedas traseras.

Esta configuración permite utilizar principalmente los dos motores traseros y recurrir al delantero cuando hace falta una mayor capacidad de tracción. También abre la puerta a funciones como el modo Drift, aunque resulta bastante más interesante desde el punto de vista técnico el control individual del par en cada rueda. AMG busca así que el coche no sea simplemente rápido en línea recta, sino también eficaz cuando llegan las curvas.
Y rápido lo es, muchísimo. Mercedes-AMG anuncia 2,7 segundos para pasar de 0 a 100 km/h, aunque esta cifra se obtiene utilizando el denominado «1-foot rollout», por lo que la medición convencional es ligeramente más lenta. La velocidad máxima alcanza los 250 km/h y puede subir hasta 270 km/h con el paquete AMG Dynamic Plus.
Para conseguirlo, AMG ha trabajado también en la gestión de la energía. El CLA 45 incorpora un sistema predictivo capaz de anticipar las necesidades del circuito y decidir dónde interesa utilizar toda la potencia disponible y dónde conviene reducirla. En una pista como Nürburgring, por ejemplo, no tiene demasiado sentido entregar los 680 CV constantemente si eso provoca un aumento excesivo de la temperatura de la batería y obliga posteriormente a limitar la potencia.

La batería tiene 94 kWh de capacidad utilizable y trabaja junto a una arquitectura eléctrica de 800 voltios. Es una combinación pensada para que el CLA 45 no sea únicamente un coche rápido durante unos pocos kilómetros, sino también una berlina eléctrica capaz de realizar viajes largos.
La autonomía homologada supera los 670 kilómetros WLTP en la berlina, mientras que el Shooting Brake se sitúa por encima de los 640 kilómetros. En las cifras de la información británica original, esto equivale aproximadamente a 670 y 641 kilómetros, respectivamente, frente a los 416 y 398 millas anunciados inicialmente.
La carga tampoco se queda atrás. El CLA 45 admite hasta 330 kW de potencia en corriente continua, lo que permite pasar del 10% al 80% en unos 22 minutos en las condiciones adecuadas. Mercedes asegura además que diez minutos conectado a una estación capaz de proporcionar esa potencia pueden añadir más de 270 kilómetros de autonomía homologada. Una bomba de calor forma parte del equipamiento y ayuda a acondicionar la batería antes de llegar a un punto de carga.
En definitiva, Mercedes-AMG ha conseguido algo bastante particular con este modelo. El CLA 45 no pretende ser simplemente la versión más potente de la gama, sino la demostración de que un AMG eléctrico puede conservar buena parte del carácter que los aficionados esperan de la marca. Tiene tres motores, 680 CV, una batería de 94 kWh, una autonomía superior a 670 kilómetros y prestaciones que lo colocan directamente en territorio de superdeportivos.
Además, el precio resulta especialmente interesante dentro de la propia gama AMG. En Alemania, los 79.039 euros de partida de la berlina y los 80.408 euros del Shooting Brake lo colocan en una posición bastante más accesible que modelos AMG de mayor tamaño, aunque sigue siendo un coche de precio elevado.
Las primeras entregas están previstas para el próximo año. Mercedes-AMG tiene ahora el reto de convencer a quienes hasta hace poco buscaban un CLA 45 de gasolina de que este nuevo modelo eléctrico puede ofrecer algo más que unas cifras espectaculares sobre el papel.


